Con Raúl llegaron los problemas

Carmen está feliz junto a su hijo, pero el joven no ve bien que sea una simple criada. La1. Del 22 al 26 de octubre. 16.30h

 

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Lucía declara en contra de Telmo al recordar el testimonio
de Alicia y de cómo el cura se aprovechó de ella, pero la joven duda si ha hecho realmente lo correcto.

Todo se complica cuando Espineira anuncia su nuevo destino al joven sacerdote: “En castigo, te irás a las misiones, muy lejos de España”.

Celia, muy preocupada por la desaparición del religioso, pregunta a Úrsula sobre su paradero, pero la mujer afirma no saber nada. Felipe no entiende qué le pasa a la prima de su esposa y decide hablar con Alicia, que no le dice la verdad.

La llegada de un nuevo párroco al barrio no gusta a los vecinos. Más tarde, Telmo hace un pacto con el prior para librarse de su horrible destino y volver a ponerse al frente de la iglesia de Acacias.

Su objetivo ahora es decirle a Lucía que Alicia ha estado mintiendo, pero la joven ya no puede fiarse de sus palabras. Después de pensárselo mucho, y ante la vuelta del sacerdote, decide irse a Salamanca.

Por su parte, Samuel aprovecha el desencanto que sufre Lucía para acercarse de nuevo a ella, algo que consigue poco a poco y, a sus espaldas, cierra un maquiavélico trato con Espineira para repartirse su herencia.

Cuando se entera de que su madre es solo una criada, Raúl reniega de ella. “¡Eres la culpable de que Adonis esté en la cárcel!”, grita desesperado. Carmen intenta hacer entrar en razón a su hijo, pero no le resulta nada fácil.

Sus compañeras del altillo lo acusan de ser un niño malcriado y el chaval decide marcharse a escondidas. Tras deambular por la calle, Úrsula le da cobijo sin saber que es pariente de su excriada. Al enterarse, la doncella se asusta.

Aburrido, el chico vuelve con las criadas y, de manera inocente, escribe una carta a su padre diciéndole dónde está su madre. El muchacho sigue siendo un déspota y cuando su madre le presenta a Samuel, acaba robándole una valiosa pieza. Por suerte, Carmen llega justo antes de que la venda.

Después del enfado de Susana, Rosina reprende a Casilda por haber difundido un falso chisme y pide a su marido que interceda ante su tía, pero la modista está muy preocupada por su negocio. “He llamado a Romualdo para contratarlo como sastre y ampliar el negocio”, asegura a su sobrino.

Flora tampoco vive un buen momento con el Peña y así se lo cuenta a Lolita. De pronto, descubre un anillo en el bolsillo de su novio y empieza a elucubrar.

“¿Me pedirá matrimonio?”, piensa emocionada, pero su decepción será mayúscula cuando descubra que, en realidad, no prepara su boda con ella, sino una expedición
científica. Muy enfadada, Flora no atiende a sus  explicaciones y, mucho menos, a estar todo un año separados.

En el altillo, todos celebran la inesperada recuperación de Servando y acuerdan organizar una fiesta para celebrarlo.

Por su parte, la clase de escritura y de dibujo de Leonor con su madre y Susana acaba en desastre, pero la joven descubre que la modista tiene talento para dibujar y la sastra se apunta a una academia con su sobrina. Sin embargo, nadie aprecia los dibujos de Rosina y, tras una rabieta, quiere abandonar para siempre esta actividad.

Cuando Venancio, el profesor, muy interesado en la vida de Susana, alaba sus trazos esta decide continuar. En la próxima clase, ambas mujeres tienen que inspirarse en una estatua desnuda, algo que las enoja pero que también las atrae.

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