Moncho ya está aquí; ‘Acacias 38’

Lolita da a luz a un niño muy sano, pero llorón, lo que desespera a la familia Palacios. La1. Del 10 al 14 de febrero. 18.30h

Acacias 38
Pedro Valdezate

QUÉ HA PASADO

• Marcia se dirige a impedir la boda de Felipe y Genoveva.

• Felicia golpea a su hija tras descubrir que ama a Maite.

• Ramón y Antoñito no pueden atender a Lolita en el parto.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Acacias 38
Pedro Valdezate

Se ha hecho de rogar, pero finalmente el hijo de Lolita ha llegado al barrio de Acacias. La madre y el resto de la familia están encantados con el nuevo miembro, de nombre Moncho.

Acacias 38
Pedro Valdezate

Solo hay un pequeño problema, el bebé no deja de llorar ni un instante y lo único que le calma es el grito borreguero de Jacinto. El conserje se empeña en dar unas clases a Antoñito y Ramón para que lo aprendan. Sin embargo, parece que ninguno de los dos es muy buen alumno.

Acacias 38
Pedro Valdezate

Por otro lado, Camino, que ya sabe que su amada está en prisión, va en busca de Liberto para que le diga quién la delató. El hombre le comenta que si bien Felicia estuvo a punto de hacerlo, se arrepintió y no fue ella, sino una lavandera que vive a las afueras de la ciudad. “Debes prometerme que no irás a buscarla allá. Esta situación podría traerte bastantes problemas”, le advierte

Acacias 38
Pedro Valdezate

Tras descubrir toda la verdad, la joven Pasamar se dirige a la cárcel con la esperanza de que la dejen ver a Maite. Después de mucho insistir, lo consigue y las dos enamoradas se funden en un dulce y cálido abrazo.

Acacias 38
Pedro Valdezate

Cerca de allí, Marcia está desolada por haber llegado tarde a impedir la boda de su querido Felipe. “Lo he perdido para siempre, debí luchar antes por mi felicidad y nuestro amor”, se lamenta en su alcoba.

Felipe y Genoveva pasean por Acacias 38
Pedro Valdezate

Mientras, Genoveva disfruta de su nueva vida de casada, pero un contratiempo podría echarlo todo a perder. Una mañana, se presenta en su casa el detective Méndez asegurando que tiene un testigo que la culpa de la muerte de doña Úrsula.

Acacias 38
Pedro Valdezate

Enseguida, Álvarez-Hermoso sale en defensa de su esposa: “Ella no haría un daño semejante”. Sin embargo, de nada sirven sus palabras ya que la policía ha decidido investigarla como sospechosa del asesinato de la exinstitutriz.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Acacias 38