Las muertes más impactantes de ‘Amar es para siempre’

El inesperado final de Alonso, protagonista de esta quinta temporada, ha conmocionado a la audiencia. Antes que él, se fueron otros personajes inolvidables, ¿los recuerdas?

 

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Alonso, un asesinato sin resolver

El lunes 8 de mayo coincidiendo con el minuto final del capítulo 1.100, Henar (Mariam Hernández) encontraba 
el cuerpo de su jefe, Alonso Núñez, en su despacho de Haussman Iberia tendido en 
el suelo con un charco de sangre rodeando su cabeza. El grito de la secretaria alerta a Sebas.

Poco después, se encarga la investigación 
del suceso al prestigioso inspector 
Caldas (Alfonso Paso), que interroga 
a los sospechosos, que no son pocos: Félix, Marta y Jaime Novoa, Maroto, Rafael y el inversor Joaquín Vigo. Se admiten apuestas…

El infarto de Arturo

Para su esposa, ser apartada del testamento es una deshonra. Tras echárselo en cara, el matrimonio Olazábal entra 
en una violenta discusión.

Es entonces cuando Arturo (Josep Linuesa) sufre un ataque al corazón. “Necesito mis pastillas”, pide. Pía (Carmen Conesa) lo mira fríamente y se va.

Augusto y Elena pagan por su maldad

Cuando Augusto Lloveras (Antonio Garrido) iba a acabar con Valeria, su tía Elena (Belén López) le dispara por la espalda, 
pues está arrepentida del daño 
que ha hecho a su sobrina. 
Antes de caer, él consigue 
darse la vuelta, hiriéndola de muerte. Así fue el fin de los malos de la segunda temporada.

El ‘suicidio’ entre bambalinas de Rubén


Valeria (Ángela Cremonte) y Elena encuentran el cadáver 
de Rubén (Asier Etxeandia) detrás del telón. Todo apunta 
a que el atormentado pianista se ha suicidado.

Pero en 
realidad ha sido Augusto quien ha acabado con él por envidia. Tras emborracharlo y dejarlo sin fuerza, enrolla una soga 
a su cuello y tira con fuerza hasta asfixiarlo.

Julián, superado

La sábana de su camastro 
en la cárcel sirvió a Julián Madariaga (Roger Coma) para suicidarse. Superado al verse entre rejas y, sobre todo, por haber fracasado políticamente, el ambicioso abogado decide que lo mejor es acabar con su vida 
y se la quita aprovechando
un momento de soledad 
en su celda. A la mañana siguiente, Laura 
Blasco (Sara Rivero), 
con quien estaba casado principalmente por interés, encuentra el cadáver 
de su marido colgado 
al ir a visitarlo.

El secuestro de Juana

La matriarca de la tercera temporada de Amar… fue secuestrada por Corrales (Antonio Reyes). Al ser descubierto por su compañero Jorge (Javier Hernández), Arratia (Óscar Ladoire) y Bonilla (Fede Aguado)...

... los delincuentes y los agentes se enzarzan 
en un tiroteo donde muere Juana (Ana Milán).

Jorge pide perdón antes de morir

El terrorista Jorge Arteche vivía atormentado por su deber con la organización y su amor a Laura. Finalmente, sus compañeros descubren su traición y acaban con él. Antes de cerrar los ojos para siempre, el chico pide perdón tanto a su exnovia como a Víctor Reyes (Juanjo Artero), su padre: “Siento haber hecho tanto daño. 
Os dejo. El amor no se elige. Así que sed felices”.

Lourdes no supera el parto


La delicada salud de Lourdes (Xenia Tostado) hizo que no aguantase el alumbramiento. Su novio, Inocencio Bonilla, estuvo a su lado hasta el final.

El impactante final de Héctor

Tras seis años en Amar… 
el detective Perea (Javier Collado) era un personaje muy querido 
por lo que el tiroteo conmocionó a la audiencia. Antes de fallecer, 
pudo despedirse de su amor, Asun (Nadia de Santiago), y de Bonilla.


A Damián se le para el corazón

Enterarse de que su padre tuvo una relación extramatrimonial lleva a Laura a discutir fuertemente con él. Lo que no esperaba la joven 
es que la tensión pasase factura a Damián (Pedro Casablanc), que sufre 
un ataque al corazón del que ya no sale. 
Tras dar una vuelta con su prometido, 
la química regresa a casa encontrando el cadáver tendido en la alfombra: “Papá, papá, ¡contesta!”. Mas 
tarde, culpa a su madre: 
¿No oíste nada? Podías haberlo evitado”.

Una explosión mata a Consuelo

Cuando El Asturiano saltó por los aires, 
a causa de una bomba puesta 
por el terrorista Estremera, dentro estaba Consuelo (Chiqui Fernández) por la que no se 
pudo hacer nada. Falleció en el acto 
y su marido, Paco 
(Luis Bermejo), quedó destrozado.

Emilia, un adiós anunciado

En brazos 
de su último 
amor, Pelayo 
(José Antonio Sayagués), 
así fallece la enfermera Emilia (Lola Herrera). Al diagnosticársele una grave dolencia y sabiendo cómo puede acabar con su vida sin sufrir, 
la mujer opta 
por inyectarse 
un fármaco que la mata lentamente. Antes de cerrar 
los ojos, llama 
al tabernero
 para despedirse: “Siento no haberle abierto más 
mi corazón”.

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