Ortega, al borde de la muerte

El director entra 
en coma al caer 
al suelo tras un forcejeo con Vicky, que trataba de defender a Llanos de su acoso. Antena3. Del 15 al 19 de enero. 16.30h

 

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La detención de Julián ha sorprendido a todos y, sin que nadie se lo pida, Quintero decide defenderlo pues ve muchas irregularidades en lo ocurrido.

Tanto él como Durán se dan cuenta en seguida de que hay “una mano negra detrás del tema”. Ambos piensan en Ernesto y, cansados de su abuso de poder, se unen contra él.

No saben que cuentan con una aliada aún más fuerte que ellos: Charo tiene todo preparado para delatarlo a la policía, como le cuenta a María. Además, la carta de Lucía llega a sus manos en el último momento y la impulsa a seguir.

También Benito y Marcelino están hartos pero por un asunto más banal: se quejan que desde que sus esposas están al frente del consultorio en la revista no tienen tiempo para ellos.

Como era de esperar, las manipulaciones han terminado por dejar aislado a Ortega.

El director se siente solo y acaba pagando su rabia con Llanos. Cuando cree que ya no queda nadie más en la redacción la llama al despacho e intenta abusar de ella.

Los gritos alertan a Vicky, que entra y defiende a su amiga. “¡Déjala en paz!”, dice y empuja a su jefe que cae al suelo.

Este se golpea fuértemente la cabeza y pierde el conocimiento en el momento.

Asustadas al ver que no reacciona, se llevan algunas cosas para simular un robo y huyen no sin antes borrar sus huellas.

Será Charo quien encuentre a Ernesto malherido y llame a una ambulancia, que lo traslada al hospital con urgencia.

Al día siguiente, Carvajal se pone al frente de la dirección de España. Siete días.

Mientras Marta intenta convencer sin éxito a Quintero y Teresa de que se reincorporen al trabajo.

Ninguno acepta, y menos el abogado que cada vez está más cerca de que le dejen visitar a Azevedo y poder iniciar la defensa.

Por otra parte, Manolita está muy molesta con Marcelino, después de que este insinuara que tiene descuidado a Manolín por culpa de consultorio: “Me ha dolido muchísimo. Es la peor acusación que podías hacerme”.

Laura, la hija de Ernesto y Matilde, se presenta en el hospital y a su madre le cuesta guardar la compostura.

Sabe que no debe mostrar sus verdaderos sentimientos y disimular ante la recién llegada lo que piensa de su marido aunque esté postrado en una cama.

Por su parte, Javier tiene un dilema en su cabeza: a pesar de todas sus maldades sufre al ver a su padre indefenso.

Mientras, Vicky y Llanos llevan días muy angustiadas y sin pegar ojo. Su intranquilidad será mayor cuando les llama la policía para interrogarlas.

Esa tarde, quedan en el King’s Club para planear una coartada de dónde estaban en el momento del accidente e inventarse dos falsos sospechosos: “De todas maneras, debemos ir preparando los pasaportes por si tenemos que salir del país”.

Con mano izquierda, Marta convence al matrimonio Quintero para que vuelvan al semanario: “Os lo pido como un favor personal”.

Más tarde, el abogado reúne al equipo para comunicarles que según los estatutos Javier es el nuevo director de la revista.

El joven asume el cargo con la disconformidad total de Carvajal y algún otro compañero, que se siente desplazado. Por su parte, Lalo sí se acerca al chico, ofreciéndole su apoyo total.

Pasan los días y Ortega sigue en coma y, además, el médico les da un mal pronóstico: “Deben prepararse para un desenlace fatal y quizá bastante rápido”. Laura se hunde al pensar en la situación 
y encuentra apoyo en Matilde y, también, en Ignacio.

Finalmente, Quintero consigue visitar a Azevedo en el calabozo, a la vez que Vicky encuentra entre los documentos que se llevó del despacho de Ortega el manuscrito de Osuna.

Manolita y Benigna convencen a Lalo de que finja hacer un reportaje sobre la cocina del Asturiano y así tener contentos y ocupados a sus maridos: “Están muy pesados con que les dediquemos un tiempo que no tenemos”.

Carvajal se niega a cumplir las órdenes de Javier y le pone todas las zancadillas posibles en su nuevo puesto de director.

De momento, Raquel continúa en Madrid y tiene algo muy importante que contarle a Durán pero éste, muy dolido con ella, la evita constantemente.

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