“Aléjate de mis hijos”

Ascensión exige a Natalia que deje en paz a Gabriel y Carlos, pero ambos siguen quedando con ella sin importarles la opinión del otro. Antena3. Del 26 al 30 de noviembre. 16.20h

 

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Por fin, se resuelve el misterio de la mano de Santa Teresa
y Ciriaco se la devuelve a Romi. “Menos mal. Hay que llevársela inmediatamente a las Carmelitas”, comenta la camarera, asustada de pensar hasta dónde ha llegado el asunto.

Ascensión está molesta con Natalia pues cree que se toma demasiadas confianzas con Carlos y Gabriel. “Hay que mantener las distancias con las empleadas”, exige a ambos.

Más tarde, y de casualidad, se topa por la calle con la chica y la encara: “Contigo quería hablar. Aléjate de mis hijos y céntrate en el trabajo o me veré obligada a tomar medidas”.

Aunque por un malentendido el hermano de Nieves hizo peligrar la salida de ¡Hasta luego!, finalmente el número se edita. Sin embargo, Carolina considera que el error de la chica es imperdonable y plantea despedirla, a lo que Álvaro se niega: “Hay que dar una oportunidad a la gente”.

Agradecida por como se ha comportado con ella, Sara regala a Amelia un fin de semana especial para dos, pero Luisita se interpone en sus planes.

Entre tanto, Jesús está tan obsesionado con localizar a su madre que cree que puede ser una de las huéspedes del hotel.

A pesar de las advertencias de Ascensión, Gabriel se disculpa con Natalia y hasta le hace un regalo. “Gracias. Es un detalle”, dice la chica.

Pocos días después, queda con Carlos y este la besa  en un impulso: “Perdona, no debí atreverme”. Por dentro, la mujer se alegra al ver que su venganza está convirtiéndose en realidad.

Benigna quiere invertir su fortuna y se interesa por varias obras de arte. “Cuidado, hay mucho estafador”, le advierte Pelayo. Poco después, Luisita descubre que Amelia le ha mentido y pregunta a Jesús si él conoce el motivo. El botones le responde con una rocambolesca historia.

Esa tarde se celebra una prestigiosa subasta a la que siempre acudía Salvador y su viuda lo sustituye por primera vez. “Deberías acompañar a mamá. Tienes mejor olfato que yo”, asegura Gabriel a Carlos, ocultándole que él ha quedado con Natalia.

En la redacción, Álvaro ha contratado, sin contar con nadie, a Toni. Desconoce que Carolina y Miguel han investigado al recién llegado y no es trigo limpio.

Mientras tanto, Jesús se lleva un chasco al confirmar que la huésped que sospechaba que podía ser su madre, no tiene absolutamente nada que ver con él. “Tranquilo, pronto la encontrarás. Puedes quedarte en nuestra casa”, afirman los Gómez.

También Benigna está chafada, pues el cuadro de Goya que adquirió resulta ser una falsificación. “Te ayudaré a dar con esos estafadores”, la consuela Silvia.

María nota triste a Luisita y, aunque no sabe por qué, le insiste en que “viva el momento”. A su vez, Amelia es incapaz de estar cerca de su amada sin sufrir e intenta alejarse de su ‘amiga’, pero necesita una buena excusa para que la gente no se extrañe

La rivalidad entre los hermanos De la Vega es cada día más evidente y Gabriel intenta apartar a su hermano asegurándole que se acostó con Natalia la noche anterior, algo que no ocurrió.

Pronto, la camarera se entera de su indiscreción y se enfada. “Es un tema muy privado para tratarlo a la ligera”, se queja ella y acaba poniendo nervioso a su novio. Luego, para enturbiar más la situación, acepta ir a un concierto
con Carlos y Mónica.

Al enterarse, Ascensión vuelve al ataque con su primogénito: “Todos conocíamos la relación de tu exmujer con Carlos y ahora puede repetirse. Olvídate de Natalia”.

Acabada una agotadora jornada en la revista, Toni propone a Carolina ir a tomar algo en el King´s: “Venga, te invito. Nos vendrá bien despejarnos”. Ella acepta sin estar muy convencida.

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