Sin esperanza

Santacruz, seguro de que 
lo condenarán 
a muerte, pide
 a Carmelo 
que adopte 
a su  hijo cuando lo encuentre. Antena3. Del 2 al 5 de enero. 17.15h

 

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La llegada de su padre ha hecho mella en el humor de Julieta que, segura de que Consuelo la ha mentido, ya no sabe en quién confiar.

Pero no solo se muestra implacable con su abuela, sino también con Prudencio cuando le recrimina las continuas visitas de Saúl. “¡No eres mi dueño, ni tengo que darte explicaciones!”, explota la joven.

Precisamente aprovechando el enfado de su hija, Ignacio le propone marcharse con él de Puente Viejo para iniciar una nueva vida, pero ella evita darle una respuesta definitiva. “Lo pensaré”, se limita a decir.

Larraz da plantón a Francisca y cuando Saúl se dispone a pedirle explicaciones, el capataz, que se ha reunido con los líderes sindicalistas de otros pueblos, le anuncia que quiere renegociar sus condiciones labores y las de los jornaleros.

Preocupado por el modo en que se ha realizado el nombramiento del juez que llevará el caso de Severo, Nicolás va a ver a su amigo para comenzar a preparar su defensa.

Poco después, será Carmelo quien lo visite para anunciarle que es muy posible que pidan la pena capital.

Sin embargo, al reo solamente parece preocuparle encontrar a Carmelito. “Prométeme que lo adoptarás cuando yo falte”, pide a su amigo.

Mientras Raimundo entretiene a su esposa para evitar que se entere del nuevo rumbo que han tomado los acontecimientos...

... Saúl intenta llegar a un acuerdo con Larraz que beneficie a ambas partes, pero este se muestra inflexible en sus peticiones.

Ajenos a los líos de La Casona, Tiburcio y Dolores se preparan un banquete sorpresa el uno al otro sin imaginar que ambos han elegido faisán.

Para colmo, Hipólito también tiene previsto agasajar a su familia con el mismo menú y Gracia, que es la única que conoce el secreto de los tres, no sabe qué hacer.

Después de varios días evitándose, Mauricio y Fe por fin coinciden en la plaza pero ambos mantienen las distancias. Desde luego, no es el reencuentro que había imaginado el empleado de la Montenegro .

Aunque Julieta le ha dicho que de momento no abandonará Puente Viejo, Ignacio hace creer lo contrario a Consuelo y esta se enfrenta a su nieta.

Ambas se enzarzan de nuevo en una discusión. “¡Déjeme en paz!”, acaba diciendo la joven, harta de las intromisiones.

Nicolás por fin recibe la documentación oficial sobre el caso y confirma sus temores: han pedido la pena de muerte para Severo.

Para terminar de complicar la situación, Santacruz, totalmente hundido, se declara culpable de la muerte de Venancia.

El hombre ha dado por hecho que su destino es acabar ejecutado mientras espera que la búsqueda de su hijo tenga por fin sus frutos.

Arrepentida por su salida de tono, Julieta se disculpa con Consuelo y esta le aconseja precaución con Ignacio.

Segura de que su abuela exagera, la chica se sincera con su padre sin sospechar que la información que acaba de facilitarle podría volverse en su contra.

La Montenegro ha terminado enterándose de las exigencias de los trabajadores y está dispuesta a encargarse personalmente de la negociación.

Pero ante la insistencia de Saúl le da cuarenta y ocho horas para encauzar el asunto.

Tras un día entero reunido con los jornaleros, el muchacho lanza un ultimátum e incluye en sus argumentos “la ira de la patrona”.

Fe explica a Emilia en qué consiste el negocio que quiere montar en Puente Viejo y su amiga promete ayudarla a encontrar un buen lugar, sin mencionar que ya ha iniciado las gestiones para que Gracia le alquile el local que compartía con Mariana.

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