El fin de Ignacio

Después de que Prudencio quede malherido al salvarlo, Saúl corre al lugar donde Uriarte tiene encerrada a su amada y lo enfrenta. Al ver que su padre va a matar al muchacho, Julieta acaba con él. Antena 3. Del 22 al 26 de enero. 17.30h

 

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Ignacio anuncia a Julieta que pasarán la noche en el lugar donde se ha estropeado el coche y lo repararán al día siguiente.

En realidad, no existe tal avería y el hombre espera a que la muchacha esté dormida para regresar a Puente Viejo.

Una vez allí acude a casa de Consuelo para golpearla con el objetivo de acabar con su vida.

En la madrugada, el hombre regresa al lugar donde su hija ha estado durmiendo sin levantar sospechas.

 

Por suerte, Saúl llega a casa de la abuela de su amada antes de que pierda el conocimiento y da la voz de alarma en La Casona.

“Seguro que su nieta es la responsable. Últimamente no dejaban de discutir y, además, es muy extraño que haya huido precisamente hoy sin siquiera acudir a la  inauguración de la casa de acogida que ella misma había liderado”, comenta Francisca con maldad.

En el pueblo, Mauricio y Fe continúan encerrados y él le entrega las cartas que, supuestamente, ella le devolvió sin abrir. La mujer las lee y las lágrimas inundan sus ojos: “Nunca las recibí. Una vez más, tu patrona nos ha manipulado”.

Ahora que Pedro ha muerto, no hay ningún obstáculo para que Dolores y Tiburcio vivan su amor en libertad y cuando ella lo sorprende con una petición de matrimonio, él acepta con una amplia sonrisa.

Superadas sus reticencias iniciales, Prudencio acepta y ambos abandonan La Casona con la esperanza de que la Montenegro no se dé cuenta. Pero se equivocan…

“Tenemos que unirnos para encontrarla o es posible que jamás volvamos a verla”.

Dejando a un lado las diferencias con su hermano, Saúl lo convence de que Julieta podría estar en peligro.

Por la mañana, Julieta comienza a sospechar que Ignacio le ha preparado una encerrona.

Ante las preguntas de su hija, el hombre se da cuenta de sus sospechas por lo que tiene que tomar una rápida decisión.

Ambos se van a un lugar apartado y él la golpea dejándola inconsciente.

 

Cuando vuelve en sí, la chica observa que está maniatada en un lugar que no conoce.

Una vez liberada de su ‘encierro’, una furiosa Fe se presenta en casa de su antigua patrona para pedirle cuentas por haber ocultado las cartas que Mauricio le envió y que nunca llegaron a su destino.

Pero la terrateniente tiene problemas más importantes, como la recusación del juez que lleva el caso de Severo a quien ella había sobornado.

Mientras, Carmelo da vueltas a la complicidad de Francisca con Venancia: cree que podría estar implicada en su llegada al pueblo y, por tanto, también saber dónde está el hijo de su amigo.

Mientras hace partícipe a Nicolás de sus sospechas, el doctor Zabaleta los interrumpe: “He tenido acceso a la autopsia y no hay signos de que Severo la maltratara, como quieren demostrar”.

Días después, el abogado recupera la esperanza cuando el juez accede a tomar declaración al médico.

Los Ortega se adentran en un peligroso sendero y Saúl está a punto de despeñarse. Arriesgando su propia vida, Prudencio lo salva pero se precipita al vacío.

Con la promesa de volver a por él, su hermano se apresura a buscar a su amada y la encuentra justo cuando su captor va a matarla.

Ignacio reacciona con rapidez y se abalanza sobre él dispuesto a eliminarlo, pero Julieta le da una pedrada en la cabeza y el hombre muere. Por fin a salvo de una muerte segura, la pareja corre en busca de Prudencio, que permanece malherido en el fondo de un barranco

Mauricio empieza a recordar conversaciones pasadas entre doña Francisca y Fe y finalmente encuentra el lugar donde se deshicieron del cuerpo de Caridad.

Ocultando su hallazgo, el capataz aborda a Nazaria y le exige que le diga quién es y cómo llegó a Puente Viejo. Ella, entonces, le cuenta toda la verdad

Liberada de su encierro y con su padre muerto, Julieta regresa a casa y abraza a su abuela pidiéndola perdón por no haberla escuchado y haberla tratado tan mal en los últimos días.

Julieta acuerda con Saúl contar a Melitón que Ignacio huyó, pues temen que él no pueda hacer frente a otra acusación por asesinato sin acabar condenado a garrote.

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