Boda y revolución

Con el corazón roto, Saúl entrega a su hermano a Julieta en el altar. Poco después, Larraz irrumpe en la iglesia con sus compañeros armados al grito de “¡Viva la revolución!”. Tras explicar quién manda ahora en el pueblo, permite la celebración de la boda. Antena3. Del 26 de febrero al 2 de marzo. 17.30h

 

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Julieta no responde a la propuesta de fuga de Saúl porque Prudencio los pilla hablando y los tres se suman a la fiesta previa a la boda.

Terminada la celebración, Emilia vuelve a la casa de comidas, donde encuentra una nota que Irene ha dejado justificando su marcha. Severo se queda perplejo al leerla y va a preguntar por ella a los periódicos en los que ha trabajado, pero en ninguno la conocen lo que le lleva a sospechar que tiene a su hijo.

Desde su llegada al pueblo, Dos Caras, el abogado del asesino de Mariana, no ha hecho otra cosa que espiar a los Castañeda con la esperanza de que cometan alguna imprudencia que le beneficie en el juicio.

Todo está listo en la iglesia para celebrar el enlace de Julieta y Prudencio. La novia se viste sin dejar de pensar en Saúl, que va a recogerla en calidad de padrino. 

Mientras tanto, Prudencio desespera en el altar mientras que Saúl y Julieta se entretienen en el camino.

“Huyamos”, vuelve a suplicarle cuando la tiene delante, pero ella ya ha renunciado a él y ambos entran cabizbajos al templo. 

El novio la recibe en el altar sin importarle la tristeza de su hermano y convencido de que en unos minutos se convertirán en marido y mujer, pero está equivocado…

Justo cuando van a pronunciar el “sí, quiero”, Larraz irrumpe en la iglesia con algunos jornaleros disparando al aire y al grito de “¡Viva la revolución, libertad para el pueblo!”.

Del mismo modo han entrado en La Casona y el ayuntamiento otros trabajadores, que llevan con ellos a Hipólito para que explique a los vecinos la nueva situación. 

Saúl arriesga su vida al intentar mediar entre Larraz y doña Francisca, que se han enfrentado. Julieta no duda en ponerse en medio de su amado y los jornaleros para protegerlo. 

Tal muestra de amor llena de rabia a Prudencio, que a duras penas puede controlar los celos. Superado el momento de tensión, Larraz se va para reunirse con Carmelo y sentar las bases de la revolución. Antes, ordena a sus compañeros retener a los invitados. 

Poco después, llega con sonrisa victoriosa y, tras anunciar el éxito del levantamiento, obliga a don Anselmo y don Berengario a continuar con la ceremonia. 

Finalmente, Prudencio pronuncia en `sí quiero´ que pone nerviosa a Julieta, quien no hace más que pensar en Saúl. 

Acto seguido, es el turno de la joven quien no tiene otra salida que aceptar a Prudencio como esposo. 

Aún conmocionados, los recién casados y solo unos pocos invitados se arman de valor y se atreven a continuar la fiesta en La Casona.

El banquete es triste porque nadie parece feliz con el enlace y angustioso porque Larraz y sus hombres llegan dispuestos a cenar y a ser servidos por la Montenegro. A la señora no le queda mas remedio que doblegarse. 

 Tras el desagradable incidente, Saúl y Prudencio le aconsejan abandonar el pueblo. Ella se lo piensa pero tendrá que hacerlo sin Raimundo, que se niega a partir.

Lejos de allí, Severo da con Irene, a quien exige explicaciones sobre el niño con el que la vio abrazada. Cuando ella le demuestra que no es su hijo, regresa desolado a Puente Viejo y con el propósito de ocultar lo ocurrido. 

Sin embargo, Carmelo lo acorrala para que se sincere. Pasan los días y la normalidad se instala en el pueblo. 

Saúl se percata de que Laura lo rehúye y le pregunta el motivo. Ella le confiesa su temor a que los revolucionarios tomen represalias contra ella porque los delató antes de levantarse en armas y no quiere perjudicarlo. Sin embargo, después participará en la farsa organizada por él, su hermano y Mauricio para que la Montenegro huya. 

Alfonso pierde los nervios cuando Dos Caras lo incomoda con su interrogatorio y lo golpea sin medir sus fuerzas. 

Emilia y Nicolás llegan a tiempo de impedir que lo mate, y mientras ella cura las heridas de su marido, el hombre es llevado al hospital. “Se arrepentirá de lo que ha hecho”, lo amenaza. 

Horas después, Adela les informa de que el abogado está grave…

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