Así se grabó la boda de Julieta y Prudencio en 'El secreto de Puente Viejo'

Nos colamos en el rodaje de la accidentada boda de Julieta y Prudencio, que se celebró en un bello pero frío paraje de los alrededores de Toledo

 

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“Yo soy muy friolera, pero todos estuvieron muy pendiente de nosotros, incluso, me pusieron parches de calor. El sitio era realmente precioso, con unas bonitas vistas a la ciudad y el río”, explica Claudia Galán

El equipo eligió el Cigarral del Ángel, una finca a las afueras de Toledo y a orillas del Tajo, donde los actores pasaron mucho frío, más intenso a las seis de la mañana, hora en que comenzó la grabación y que se extendió hasta las siete de la tarde, durante dos días.

Y aunque era un ambiente festivo, el corazón de la novia estaba invadido por la tristeza, ya que el hombre con quien iba a casarse, Prudencio, no era el objeto de su amor. “Fue un poco surrealista todo, porque quien me llevaba al altar era Saúl, la persona a quien yo amo realmente”, comentaba la actriz. 

Embutida en un precioso traje color hueso, de raso y encaje, Galán relata que, acostumbrada a su indumentaria habitual de campesina, rodar vestida de novia no fue nada fácil. 

 

“Era tan estrecho que tenía que dar pasos muy cortos. Sin embargo, en la iglesia, Rubén [Saúl] los daba muy grandes y yo caminaba como una ‘geisha’ detrás de él. Y luego el velo, que pesaba mucho, y que costó trabajo prendérmelo al moño. Llevaba además muchas joyas, yo que siempre voy tan sencilla. Pensaba mientras me vestían: si casarse es esto, yo no quiero hacerlo”.

Lee el reportaje completo en la revista Telenovela.

Pero a lo largo de la ceremonia se sucedieron las sorpresas, y no todas buenas. Doña Francisca y Prudencio observan en esta escena uno de los acontecimientos menos esperados. 

El ambiente era festivo para algunos de los vecinos. Sobre todo, para los Mirañar, inmersos en su feliz embarazo y su próxima boda. 

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