Condenada a muerte

Francisca, siempre apoyada por su marido, espera la decisión de la asamblea del pueblo, comandada por Larraz, para ser ejecutada. Antena3. Del 5 al 9 de marzo. 17.30h

 

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Todo queda interrumpido por la urgencia de ayudar a Francisca y a Raimundo.

Julieta insiste en quedarse con su abuela mientras la situación en el pueblo siga tan revuelta, algo a lo que Prudencio no podrá oponerse. 

La Montenegro está en peligro, sobre todo después de hacer caso omiso a Larraz y volver a La Casona. La señora se queda confinada en su mansión, y el resto de los habitantes tratarán de liberarla. 

La clave podría estar en Melitón y Carmelo y en su mediación con el ejército para acabar con la revuelta, pero los hombres al final no hacen nada.  Por su parte, Saúl y Laura piden a Larraz clemencia para la matriarca, pero el capataz no está por la labor de ‘indultarla’: “Se hará lo que decida el pueblo”. 

 

En espera de la decisión de la asamblea, Raimundo le dice a su amada que quiere compartir su destino, sea el que sea, pero ella le pide que se encargue de vengarla si al final muere. Unas horas después, Larraz llega con fatales noticias: “Francisca será fusilada”.  

 En La Casona piensan qué pueden hacer para ayudarla, pero la mujer no quiere que nadie se arriesgue. “Si tengo que morir, lo haré con dignidad”, afirma.

Mientras la abuela de Julieta tiene una idea para salvar a la señora, para la que necesitará la complicidad de Prudencio, ella se confiesa con don Berengario, pensando que su fin está cerca. 

Entonces, aparece Emilia con una carta de María y la Montenegro se emociona al recibir noticias suyas. 

La ejecución se llevará a cabo en menos de 48 horas y en La Casona no se sabe si a Consuelo y a Prudencio les dará tiempo a hacer realidad su plan: conseguir que el hijo de Larraz hable con él para que recapacite. Todo está en sus manos.

Severo confiesa a Carmelo que está volviéndose loco y que estuvo a punto de arrebatarle su hijo a Irene. Su amigo no lo considera así y se propone averiguar la verdad. Pero él no es el único que duda.

La periodista sospecha también que algo no encaja en la historia de su hijo y visita el convento donde cuidaron al pequeño para encontrar respuestas. 

Desesperado, Santacruz confiesa a don Anselmo que está pensando acabar con todo. Esa idea llega a oídos de Carmelo, que se asusta por lo que pueda hacer su amigo. 

Días después, llega a su domicilio una carta de los investigadores en la que se confirma todo lo dicho por la periodista. Sin embargo, la mujer le dará una alegría en el último momento. “He recuperado al fin a Carmelito”, dice mientras le entrega al niño entre lágrimas. 

Tiburcio pide la mano  de su ilusionada novia Dolores se encuentra muy decaída porque nadie presta atención a su próximo enlace y, además, parece que la Montenegro no podrá asistir.

Su nuera, al verla tan hundida, pide a Adela y a Melitón, como favor personal, que la animen, lo que consiguen de inmediato. 

Tiburcio ha comprado un anillo, pero Gracia teme que no sea del agrado de su suegra. Más tarde, en una pedida emocionante, Hipólito, tras hacer algunas bromas, concede la mano de su madre al entrañable forzudo. 

Alfonso se despide de su mujer sin decirle adónde se dirige. Aunque Emilia parece no darse cuenta de que le esté ocultando nada, de repente sale corriendo de la casa de comidas.

En esos momentos descubre cómo su marido practica tiro en el bosque con la escopeta que le proporcionó Ramiro. 

Junto con Matías, Castañeda se lleva una gran bronca por esa actividad, sobre todo por su objetivo que parece tener en mente.

Más tarde, Nicolás informa que Dos Caras ya está siendo trasladado a Puente Viejo. “Conseguiré que se haga justicia”, asegura muy convencido.  

En un momento de intimidad y de confesiones sobre algunos momentos de su vida, Francisca y Raimundo intentan superar el miedo a la terrible situación. 

El Ejército está a punto de entrar y liberar Puente Viejo, pero la ejecución sigue adelante sin remedio y es muy probable que los soldados no lleguen a tiempo de salvar la vida de la Montenegro.

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