Una boda con misterio

Ha llegado el gran día de Elsa, la hija del rico Amancio Laguna, e Isaac Guerrero, el carpintero amigo de Matías. A punto de jurarse amor eterno, unos encapuchados irrumpen en la iglesia y se ponen a disparar. Segundos después, la novia yace muerta en el suelo ante la incrédula mirada del chico. Antena3. Del 28 de mayo al 1 de junio. 17.30h

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Tras saber que Emilia y Alfonso planean matar al general Pérez de Ayala, Raimundo intenta hacerles cambiar de opinión pero no lo consigue.

Preocupado, se sincera con Fernando Mesía, quien le promete ayudarlo como lo haría doña Francisca.

Mientras tanto, en un pueblo del norte, Isaac Guerrero, amigo de Matías, se prepara para casarse con la mujer que ama. Emocionado, el muchacho lee las cartas que don Anselmo y Matías le han enviado desde Puente Viejo en las que se disculpan por no asistir.

La novia se llama Elsa y es hija del rico Amancio Laguna.

La novia comenta con Antolina, su doncella, amiga y confidente, lo ilusionada que está con la nueva vida que va a empezar.

Poco después, ambos van a darse el “sí, quiero” cuando  unos encapuchados irrumpen en la iglesia y empiezan a disparar.

Isaac se derrumba al ver que su amada yace en el suelo.

Para nada imagina que tras lo ocurrido están quienes iban a ser su suegro y su cuñado, que se oponían firmemente al enlace.

Días después, y sintiendo que nada lo ata a la tierra que le dio a su gran amor pero también se lo arrebató, el chico decide regresar a Puente Viejo y ocuparse de la carpintería de su padre.

Emilia busca al general y lo convence para que se vean a solas en la Peña de la Miel. “Tenemos cuentas pendientes”, le asegura retadora.

Luego, regresa al pueblo y, con Alfonso, comunica a Matías y a Marcela que han puesto sus propiedades a su nombre y que deben irse por unos días a Puebla.

Los chicos se quedan muy preocupados y trasladan su inquietud a Raimundo cuando se lo cuentan.

Carmelo también se entera de los detalles de la marcha pero, lejos de frenar a sus amigos, los anima a continuar.

La idea de Hipólito y Onésimo de convertir en cromos las fotos que han hecho a los vecinos para venderlas ha sido un éxito: todos, incluso don Anselmo, compran compulsivamente sobres para que les toque su retrato. Y
no solo eso, también los intercambian para coleccionarlos.

A punto de partir, Irene da instrucciones a Severo sobre el cuidado de su hijo. Carmelo, por su parte, le insiste en que reaccione para que la periodista se quede a su lado y, como su amigo no le hace caso, lo tacha de cobarde.

Comienza el juicio a Julieta y Meneses le confiesa que tiene pocas esperanzas de conseguir una sentencia favorable. Prudencio va a verla y le promete que la salvará si regresa a su lado.

Ella, que se niega una vez más, se inquieta al ver que su marido paga al guardia antes de irse. Cuando se lo cuenta a Saúl, este empieza a sospechar que su hermano provocó la detención y le dice a su amada que deben huir.

Alfonso y su esposa llegan a la cita con Pérez de Ayala, pero este no acude.

De vuelta a Puente Viejo, el militar sorprende a la dueña de la casa de comidas cuando se queda sola en el salón y se dispone a atacarla, pero su marido la socorre y juntos acaban con él.

Felices y más unidos que nunca, se deshacen del cuerpo. ¡Por fin vuelven a sentirse vivos!

Poco después, los hombres del general van a buscarlos pues sospechan de ellos, pero se van con las manos vacías porque no pueden demostrar su culpabilidad.

Además, los vecinos les muestran su apoyo y los felicitan pues están convencidos de que han hecho ‘desaparecer’ al criminal.

Sin embargo, a la mañana siguiente, Carmelo informa a los Castañeda de que los soldados han hallado una pruebas en su contra en la Peña de la Miel.

Siguiendo el consejo de Consuelo, Julieta comunica a Saúl
que está de acuerdo en irse con él. Un guardia escucha la conversación sin ser visto…

Publicidad - Sigue leyendo debajo