El plan de Fernando

Aunque se lo niega a Raimundo, Mesía tiene todo listo para boicotear la boda de Severo e Irene. Antena3. Del 25 al 28 de junio. 17.30h

 

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Raimundo organiza una tertulia en la casa de comidas, pero no genera el interés de antaño y se marcha triste.

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Preocupado por el estado de ánimo de su abuelo, Matías visita a Fernando Mesía, a quien considera culpable, y le hace una clara advertencia: “Tenga cuidado porque no permitiré que le haga daño”.

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Al nuevo inquilino de La Casona le divierte la amenaza y, con una inquietante sonrisa, dice más tarde a Raimundo que admira al chico. El señor se queda preocupado pues teme por su nieto, a quien pide serenidad.

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Lejos de allí, Elsa trenza las sábanas para utilizarlas como cuerda con la que descolgarse por la ventana y escapar.

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Aunque parece que lo logrará, en el último momento la tela cede y sus sueños de libertad se desvanecen.

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Prudencio presiona a Julieta para que se vaya a vivir con él a La Casona y ella acepta con un a condición: debe poner a nombre de su abuela la casa en la que viven. Mesía accede y el muchacho entrega la documentación a su mujer.

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Consuelo, que no ha conseguido hacer cambiar de opinión
a su nieta, la recibe con pesar y miedo pues está convencida de que la chica ha pactado su sentencia de muerte.

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Con toda la buena intención, don Berengario regala a Paco el tinte que le entregó Onésimo. Cuando el molinero se ve con el pelo verde, busca al vendedor para darle una lección.

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Mientras Adela sigue recibiendo anónimos cada vez más amenazantes de los que solo tiene constancia Irene,

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Esta y Severo preparan su boda tomando muchas precauciones ya que están seguros de que Mesía quiere arruinársela. Y no se equivocan… Para entonces, este ya ha adelantado a Mauricio su plan.

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Ajeno a esto y tras realizar una misteriosa llamada desde la casa de comidas, Raimundo escucha inquieto a Carmelo cuando le habla del temor de los novios.

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Dispuesto a aclarar el asunto, interroga a Fernando pero este, con gran cinismo, le asegura que no debe preocuparse.

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Aunque Ulloa duda de sus palabras, se las transmite al alcalde, que también desconfía y recomienda a sus amigos permanecer alerta.

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Otro asunto mantiene a Carmelo ocupado: aún no han identificado el cadáver de Jesús y no saben qué hacer con él pues nadie lo reclama. 

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Mientras tanto, Isaac sigue temiendo que lo descubran
y revela a Antolina la advertencia del joven antes de que lo matara y que no se quita de la cabeza: “Me dijo que me  habían engañado”.

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Ella trata de quitarle importancia: “Seguro que solo intentaba emponzoñar tu corazón”. Luego, se le insinúa pero, una vez más, él la rechaza: “Sigo amando a Elsa, aunque ya no esté”.

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Poco después, ambos aceptan la invitación a cenar de Matías y Marcela. Mientras Isaac reconoce a solas a su amigo que tuvo un escarceo amoroso con Antolina, esta escucha cómo la anfitriona le sugiere que busque novio entre los muchachos del pueblo.

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Aunque aparentemente aceptó de buen grado a Julieta en La Casona, Fernando no duda en humillarla señalando su falta de cultura.

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La muchacha no se achanta e incluso lo deja en evidencia. “No voy a permitirle que se ría de mí”, asegura. Luego, dolida, baja la guardia con Prudencio y deja que la consuele. Él malinterpreta el acercamiento y la besa con pasión…

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