El doctor siniestro

La maldad de Fulgencio no tiene límites y, tras haber provocado la locura de Francisca, arremete contra Ulloa, a quien piensa practicar una trepanación. Antena 3. Del 3 al 7 de septiembre. 17.30h

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Severo sale de casa tras recibir una llamada de teléfono a la que quita importancia: “Me requieren en la empresa, aunque por un asunto menor”. Irene, Carmelo y Adela se quedan preocupados porque no le creen.

Mientras Dolores disfruta de su viaje por todo el mundo, su amado la añora día y noche. Gracia pide consejo a los curas para animarlo y deciden contactar con Catalina, la mujer barbuda del circo.

Esta acepta ir a verlo si le pagan el viaje y la manutención. Cuando llega, todos se sorprenden pues se ha convertido en una mujer muy hermosa que, además, se siente atraída por Tiburcio.

Antolina abandona el encierro voluntario pero se niega a hablar con Isaac, a quien planea castigar por romper el compromiso.

Justo cuando está comunicándole la decisión a Elsa, el muchacho recibe una nota en la que la doncella le anuncia que va a quitarse la vida…

Sin pensarlo, ambos se acercan a la casa de comidas, donde encuentran a la joven inconsciente.

Ha ingerido un potente veneno, que Elsa logra hacerle vomitar. Luego, el doctor Zabaleta confirma que la mujer y la criatura que espera están fuera de peligro.

Aun así, los dos se sienten muy culpables. “No vuelvas más por aquí”, suplica el carpintero a su amada con el corazón roto.

 

 


Marcela, por su lado, lo comenta con Consuelo: “Me cuesta creer que intentara suicidarse”. La señora va más allá: “Solo quería llamar la atención”. Para entonces Antolina sonríe victoriosa: Isaac ha vuelto a pedirle matrimonio.

Adela se hunde al saber que la han sustituido en la escuela, no imagina que ha sido a petición de Carmelo, que quiere evitarle preocupaciones aun en contra de su parecer, sobre todo después de sufrir otro desmayo. “Lo ha decidido el ministerio”, le miente.

Inquieta por el extraño comportamiento de Severo, Irene le exige que se sincere. “Los negocios van mal, pero sacaré adelante a la familia”, le promete.

En el sanatorio, Raimundo consigue un medicamento para bajar la fiebre a Francisca, cuyo estado empeora cada día.

 Mientras, en La Casona, Mauricio y Julieta presionan a Fernando Mesía para que les diga dónde se encuentra el matrimonio. El joven acepta sacar al señor del sanatorio, pero a su manera. “Vendrás conmigo, pero solo entrarás cuando yo te lo indique”, dice al capataz.

Poco después, mientras el hombre espera la señal, Mesía informa a Raimundo del plan de fuga. En ese momento llega el doctor Fulgencio Montenegro y Fernando cambia de actitud.

Sin embargo, el médico sospecha de su aliado y, a solas, le recuerda quién manda. Tras la frustrada huida, Mesía y Mauricio vuelven a La Casona.

Prudencio, que está convencido de que el capataz trama algo contra Fernando, le demuestra que quiere ayudarlo contándole lo que ha averiguado: “Intentó suicidarse varias veces en la cárcel y acabó en el sanatorio donde Fulgencio le dio el alta”

Mauricio, entonces, acuerda con Julieta incluirlo en el grupo.

El joven se queda de piedra al reencontrarse con Saúl, al que creía haber matado en el río.

Una llamada de Fulgencio pone a todos en alerta. “Hay que rescatar a Raimundo antes de que el doctor lo haga enloquecer como a doña Francisca”, dicen.

En coche y cargados con armas, se dirigen al hospital sin sospechar que la intención del médico es perforarle el cerebro, algo de lo que la víctima ya ha sido informada con
toda la crueldad del mundo.

This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
Publicidad - Sigue leyendo debajo