De la ciudad al campo

Aníbal Otero presenta a su mujer, Isabel, a su familia. Nova. Del 19 al 23 de marzo. 15.00h

Nada más conocerla, Aníbal Otero se queda impresionado con la personalidad de Isabel, una empresaria de éxito, pues le parece la esposa ideal. Tras un corto noviazgo, se casan y en plena boda ella sufre una crisis respiratoria. “Tiene una dolencia muy grave en los pulmones. Necesita aire puro”, les indica el médico, con cara de no hablar en broma. Otero, preocupado, le propone irse a vivir a su pueblo en las montañas donde su familia regenta un
aserradero. Sin embargo, no piensa renunciar a seguir viendo a su amante, Olga.

El matrimonio no tardará en hacer las maletas. “Os presento a mi mujer. Como veis, no he podido tener más suerte”, explica Aníbal a sus padres, Arturo y Amparo; ella desconfía de su nuera y siente celos porque ocupa el corazón de su hijo.

Poco después son sus hermanos, Sergio y Daniel, quienes conocen a Isabel: uno en su clínica y, el otro, cortando leña en medio del bosque. Con esfuerzo, ella se integra perfectamente en el campo, pues además se implica en el negocio y logra salvar un importante contrato que se les iba de las manos. “Es cierto lo que dice Aníbal. Eres una mujer admirable”, asegura Daniel.

El recibimiento de sus hijos a Isabel no hace sino aumentar los celos de Amparo. Para evitar pensar en ello, la matriarca decide potenciar los talentos de su sobrina, Alejandra, de la que es tutora desde que murieron sus padres. “Cuando tengas novio solo fíjate en una cosa, su posición social. El resto no debe ser importante”, le aconseja, casi de forma imperativa. Esto provoca una gran confusión en la muchacha, pues se siente atraída por Uriel, un empleado de la finca a quien una tarde, al creer que ha sido despedido, lo besa.

Mientras, en la clínica, a Sergio se le acumula el trabajo y su novia, Teresa, le recrimina no tener tiempo para ella.

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