Juntos hasta la muerte, ‘Ezel’

Tras perder a Eysan por culpa de Atay, Ömer bebe un tónico que le regaló Ramiz cuando se conocieron en la prisión años atrás. Nova. Del 18 al 22 de febrero. 20.45h

Ezel final telenovela
Ay Yapim

Después de acabar con la vida de Kenan Birkan junto a sus aliados, Cengiz recupera parte de su fortuna gracias a la herencia del fallecido y vuelve a convertirse en el empresario poderoso de antaño. Su ambición no ha cambiado en este tiempo, como tampoco lo ha hecho su odio hacia Ezel, de quien jura vengarse por arrebatarle el cariño de su familia.

Por otra parte, Bayraktar disfruta de su amor con Eysan. La feliz pareja decide casarse y criar juntos a su pequeño, sin embargo, la suerte no estará de su lado. Aprovechando que su mayor enemigo está fuera de casa, Atay abusa de la mujer y le clava un cuchillo. Cuando Ezel se entera de lo ocurrido va a enfrentar al que era su mejor amigo. La policía impide que llegue a atacarlo y, además, lo acusa de haber cometido intento de asesinato.

Asustado, el expresidiario se escapa y llega al hospital donde tratan a su amada. “Por favor, no te vayas, no quiero morir sola en esta fría habitación. Después de mucho esperar, finalmente estás junto a mí. Quédate hasta que ya no tenga más fuerzas para continuar”, dice la moribunda. En ese momento, los médicos se la llevan al quirófano, pero no pueden salvarla. “Ni siquiera hemos podido operarla. Debido a su estado tan crítico se encuentra muy débil. Lo único que queda es esperar a que ocurra el fatal desenlace. Lo siento”, asegura el doctor. Sabiendo que nada puede hacer ya, un desesperado Ömer decide nuevamente tomarse la justicia por su mano.

Horas más tarde, Uçar se reúne con Ali y van en busca de Atay, a quien acorralan en un puente al que solían ir juntos de pequeños. “Ella ha declarado en un vídeo ante los agentes que tú fuiste quien intentó asesinarla. Tienes dos opciones: o te rindes y vas a la cárcel o mueres aquí y ahora. Es tu decisión”, asegura Ezel antes de comenzar a golpear al pérfido hombre. Cengiz, en el fragor de la pelea, cae por la barandilla de la pasarela y los dos hombres deciden no socorrerlo, poniendo fin a su maldad.

Azad recupera la sonrisa cuidando de su bebé

Pensando que todo ha terminado, Kirgiz se dirige junto con Uçar a su casa, donde su esposa cuida contenta de su recién nacido. Antes de llegar, su amigo le avisa que quizá sea la última vez que se vean: “Esto ha acabado. Deseo que te quedes con Can. Será mucho mejor que se críe con alguien que estuvo toda su niñez protegiéndolo. Yo estoy destrozado, tengo demasiada carga en mi espalda y nunca podría hacerlo feliz. Reirá y se sentirá pleno contigo, Azad y Tefo. En tu apartamento he dejado regalos para cada uno de sus cumpleaños. Cuando cumpla veinte, quiero que le des esta llave y esta dirección. Quien sabe, posiblemente algún día regrese. Te echaré de menos”. Acto seguido, se despide de Sebnem y se dirige al piso de sus progenitores.

Allí, Meliha y Mümtaz descubren que a lo mejor no vuelven a verlo más. Aun así, le dan su bendición. “Has sufrido bastante y si marcharte te sirve para aliviar ese dolor, contarás con nuestro apoyo para cualquier cosa que necesites. Te llevaremos en el corazón. Serás mi niño hasta que ya no estemos en este maldito mundo. Te queremos por encima de todo”, manifiesta su madre con lágrimas en los ojos para después abrazarse desolada a su marido.

Consumada su venganza, Ezel regresa a la clínica y se lleva a su amada en brazos. Minutos después, ambos suben a un tren “Te prometo que voy a estar contigo hasta el final. Vamos a ver de nuevo a Bahar y también a todas aquellas personas a quienes has querido”, afirma él. La joven le da las gracias y le dice que lo ama antes de exhalar su último suspiro.

Acto seguido, él toma un tónico oculto en su anillo que Ramiz le dio años atrás cuando se conocieron en la prisión. “Tómalo solo si sientes que la existencia que tienes te resulta insoportable y necesitas otra oportunidad”, recuerda que le dijo. Al instante, cierra los ojos para siempre.

Pasa una década y Can llega a la dirección que Bayraktar le entregó a Pinzas. El muchacho pregunta por su padre al llegar a un misterioso faro. En ese momento, una persona, cuyo rostro permanece en la penumbra, abre la puerta y hace el mismo gesto que Ömer al tocarse la cabeza.

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