Roberto Manrique promociona 'Translúcido': "Mi película toca el corazón"

El actor espera que  la película ecuatoriana que protagoniza sobre el último día de un enfermo terminal sea candidata al Goya. Finalmente, no entró en la selección de nominados.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Dieciséis cintas aspiran a ser una de las cuatro candidatas al Goya a Mejor Película Iberoamericana, entre ellas Translúcido. Hasta que el próximo 13 de diciembre se anuncien los títulos afortunados, Roberto Manrique intentará que el filme se conozca en nuestro país aunque eso lo obligue a viajar varias veces de Colombia, donde está grabando Sin senos sí hay paraíso, a Madrid: “Es una locura maravillosa”, afirma.

Translúcido es para ti…

Quizá lo más importante y complejo que he realizado, un sueño hecho realidad. Siempre quise hacer cine, pero no me llamaban y no entendía por qué motivo. Tenía tantas ganas, que incluso estuve a punto de participar en un largometraje que pintaba muy mal.

Luego, rodé Santiago Apóstol, pero era para televisión. Así que estar en España promocionando mi película, que ha sido elegida por Ecuador para los Goya, es increíble. Estamos decididos a llevarnos, de momento, la nominación.

¿Cómo te llegó esta historia de un hombre con cáncer que decide quitarse la vida?

La idea original es del venezolano Leo Zelig, el director. Al principio, me propuso interpretar al amigo del protagonista con el que se comunica a través de Skype, pero luego el actor que iba a hacer de Rubén no podía y me dio el papel a mí. Entonces, fue cuando también me involucré como productor.

¿Te costó interpretarlo?

Fue un ejercicio largo. Él es un emigrante ecuatoriano que vive en Estados Unidos. Antes de viajar a Nueva York con Leo para preparar el personaje, grabé mi webserie Bienaventurado, en la que recorría Ecuador solo, sin dinero, comiendo de lo que la gente me daba, durmiendo donde me permitían… Ahí empecé a pensar cada momento “¿y si fuera el último?”, como en el caso de Rubén. Fue una bella experiencia que se incluyó en la película.

¿Tú tomarías la misma decisión  si te dijeran que te quedan meses de vida?

Creo que no, pelearía hasta el final, trataría de alargar la vida lo máximo posible, recurriendo a terapias alternativas, naturales, homeopáticas… Al contrario que él, creo que esos meses son un regalo que hay que aprovechar. Eso me lo enseñó mi padre.

¿De qué manera?

Le diagnosticaron cáncer de pulmón y le dieron dos años de vida. Reunió a sus hijos y nos dijo: “Ya les enseñé a vivir, ahora les enseñaré a morir”. Aguantó cinco años más a base de fuerza, estoicismo… Era cardiólogo y siguió cada tratamiento, pero su principal herramienta para salir adelante fue el sentido del humor. Eso caracteriza a nuestra familia.

¿Esa experiencia te ayudó a entender mejor a Rubén?

Ya lo creo, la postura de mi padre fue opuesta a la de él, pero ambos coinciden en un punto relevante: decidir cómo fallecer, entender la muerte como parte de la vida. Muchos consideran que ese es el tema de Translúcido.

¿Hubo alguna complicación durante el rodaje?

Ninguna, todo se desarrolló de forma fluida. Fueron once días de ocho horas, salvo uno de diez. Es una película muy íntima donde participamos siete personas.

Como productor, ¿Tuviste voz en la elección del reparto?

Leo y yo lo escogimos directamente, no hubo casting. Yo, por ejemplo, propuse a María Elisa Camargo, con quien trabajé en Flor Salvaje, y que aquí hace de una antigua novia.

¿Había improvisación?

Toalmente, no teníamos guión tan sólo una escaleta de siete páginas en las se describían los personajes. Leo nos dio tanta libertad, que asustaba. Fue muy hermoso porque eso ha hecho que la película esté viva y tenga magia.

¿Qué ha sido lo más difícil de sacar adelante de esta cinta?

Para mí, la parte empresarial, la incomodidad de negociar para conseguir fondos. Siempre me ha costado hablar de dinero, incluso cuando se trataba de mi sueldo. Ahora, hasta le he cogido gusto al juego (risas).

¿En qué destaca la película frente al resto de las candidatas?

Conecta de una forma muy fuerte con el público, que se cuestiona muchas cosas y se hace preguntas. Sabemos que no es la cinta de mayor presupuesto o mejor producción, ni tiene el guión más impecable, pero toca el corazón de la gente.

¿Te planteas dejar la televisión y dedicarte al cine?

No tengo prisa ni tampoco necesidad, mi reto es compaginarlo todo. Hasta marzo grabaré la nueva temporada de Sin senos sí hay paraíso.

Aprovecharé las vacaciones de Navidad para preparar la próxima película con Leo. Además, quiero seguir con mi webserie, abrir un blog, sacar una línea de camisetas… y Desafío Ecuador.

¿Contento con tu fundación?

Ahí es donde siento que mi vida adquiere más sentido. Siempre fantaseé con tener mi propia organización y el terremoto que asoló mi país en abril de 2016 me hizo volcarme en la gente.

Recaudamos 380.000 dólares para construir una escuela y ahora levantaremos un centro comunitario. Sueño con desarrollar proyectos de educación y capacitación por todo Ecuador.

¿Para cuándo formar una familia?

Esa es una conversación recurrente con mi pareja, pero yo no deseo tener hijos. Los quise durante mucho tiempo pero ahora creo que valoro mucho mi libertad y que se vería coartada si me convirtiera en padre.

¿Lo descartas entonces?

No del todo, no sería la primera vez que tomo una decisión radical y luego hago lo contrario (risas).

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Telenovela