La verdadera marquesa

La auténtica Victoria Bracamonte está decidida a desenmascarar a la costurera que está haciéndose pasar por ella. Canal Sur. Miércoles 28 de diciembre. 22.30 h.

Victoria e Isabel siguen encerradas en sus habitaciones, negándose a comer y complicando la existencia a doña Adela que, ante las prolongadas ausencias de su hijo, debe hacer frente a una situación que la desborda. Milagros, por su parte, consigue hacer una copia de la llave del foso gracias a la ayuda de Siervo y el resto de los esclavos y facilita que Miguel reciba la visita de su amada.

Poco puede imaginar Victoria en ese instante que las cosas se complicarán todavía más. En España, la auténtica marquesa de Bracamonte recibe la noticia de que Lucía, la costurera que le hizo el ajuar en el convento, ha suplantado su identidad y decide emprender viaje a América. “Aclararé la situación con la familia Parreño y desenmascararé a esa farsante”, piensa.

Los hermanos Restrepo se dan por vencidos tras lo ocurrido a Miguel y se disponen a abandonar Santa Marta, pero justo cuando están a punto de regresar a su hogar reciben un mensaje: los esclavos de El Edén quieren retomar la lucha por sus derechos y les piden su ayuda para organizarse.

Desde ese momento, Felipe y Catalina se convertirán en artífices de una serie de medidas que desembocarán en la primera huelga, que se desarrollará de forma simultánea en todas las haciendas de la zona. Además, estas aparecen cubiertas de pintadas intimidatorias y amenazantes, donde se acusa a los patronos de asesinos.

Entre tanto, Alonso visita a Eugenia con malas noticias: los hijos de su marido han peleado desde Inglaterra por la herencia y han logrado ser reconocidos junto a las dos primeras esposas del difunto como herederos legítimos, dejándola a ella desposeída de bien alguno. Desesperada ante su delicada situación económica, la joven viuda deposita todas sus esperanzas en Nicolás: “Seguro que me ayudará”.

Ante los acontecimientos que se suceden en El Edén, Remedios se dice que es hora de tomar cartas en el asunto y, desafiando la autoridad de doña Adela, consigue salir de la hacienda acompañada por su inseparable Trinidad. Una vez a solas y haciendo un gran esfuerzo, la muchacha consigue ponerse en pie y dar unos pasos para alegría del esclavo que, dejándose llevar por sus sentimientos, la besa en los labios. Lejos de apartarse, la amiga de Victoria le responde con inusitada pasión.

Publicidad - Sigue leyendo debajo