El cebo y la presa en ‘Madre’

Cengiz secuestra a Zeynep para hacer sufrir a Sinan y capturarlo después. Nova. Del 30 de septiembre al 4 de octubre. 22.00h

Madre

Apunto de entrar en casa de Isel, Zeynep es sorprendida por Cengiz, que la introduce en su coche y la lleva a una nave abandonada lejos de allí. Horas después, la señora se preocupa porque su huésped no ha llegado y telefonea a Gönül. Como no sabe nada de ella, llama a Sinan y este vuelve al barrio pues, al igual que las señoras, no logra contactar con su mujer.

Mientras el excomisario va a ver a Turna para preguntarle por Zeynep, esta intenta zafarse sin éxito de su secuestrador. Maniatada a una silla, escucha por qué se encuentra en esa situación: “Eres una maldición, tu obsesión por Melek solo ha dado problemas a mi familia. Y tu marido es peor, le advertí que me dejara en paz”.

Luego, le telefonea desde un número que no puede rastrearse y, tras dejar que la mujer le confirme que ha sido secuestrada, le habla enloquecido: “¡Vas a pagar cada una de tus humillaciones!”. Aunque Sinan le exige que la suelte, él se ríe y cuelga. Dispuesto a liberar a su mujer, el excomisario recurre a sus antiguos compañeros después de comunicar a la familia lo ocurrido.

Al día siguiente, Sule despierta con la visita de dos agentes, que la llevan a comisaría para interrogarla sobre el secuestro, pero no sabe nada. Duru y Ali publican la noticia con la esperanza de que alguien les proporcione información.

Resulta en vano, como el encuentro de Gönül con la madre de Cengiz: tampoco ella sabe dónde está. “Pues rece, porque lo mataré como toque a mi hija”, le dice ella fuera de sí.

Mientras tanto, el tipo tortura a Zeynep amenazándola con matarla después de forzarla. Luego, envía una imagen a Sinan de su esposa en un estado lamentable. Gracias al mensaje, la policía cree localizar el sitio donde se encuentran y acuden de inmediato, pero resulta una trampa. Cengiz vuelve a llamar a Sinan, que acepta ir al lugar donde le indica solo y sin informar a nadie.

Una vez allí, el excomisario intenta rescatar a su mujer pero recibe un fuerte golpe en la cabeza que lo deja inconsciente. Horas después, despierta maniatado a una pared y con su enemigo mirándolo con desprecio y odio. “Ahora me toca a mí”, asegura.

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