Los vecinos más locos, ‘Mi marido tiene más familia’

La conducta de Pancho y sus hijos resulta muy extraña a Blanca. “Creo que han venido a este barrio para esconder que son ricos”, sospecha. Nova. Del 13 al 17 de mayo. 18.30h

Mi marido tiene más familia
Televisa

El recién llegado al barrio, Pancho López, provoca los recelos de sus nuevos vecinos, pues su aspecto desaliñado y su forma de comportarse con sus hijos, siempre haciendo bromas, no se corresponde con el dinero que parece tener: ha decorado su casa con muebles y adornos carísimos y ha pagado un año de alquiler por adelantado. “O es un ladrón o mueve dinero negro”, especula Blanca.

En la empresa, Julieta presenta a Susana una novedosa estrategia creativa: “Bien. Esto es lo que buscaba: soluciones no problemas”. Mientras, en el hospital, Robert descubre que Tito es el abuelo de Sebastián y Axel y pronto ata cabos:“¿Cuánto tiempo vas a seguir mintiendo? Sé que eres Canuto Córcega”. Asustado, el anciano le explica que es decisión de su abuela Imelda mantener en secreto que ha vuelto después de tantos años.

Daniela y Gabriel se proponen no convertirse en un matrimonio aburrido. “Vivir y trabajar juntos lleva a la monotonía. Vamos a intentar sorprendernos con algo todos los días”, prometen. Esa noche, Robert cuenta a Imelda lo que ha averiguado y la señora se sincera: “Sí, así es. Canuto me engañó con otra mujer y decidí enterrarlo”. Mientras, Blanca asegura a Eugenio que ha estado espiando a los López y que ha llegado a la conclusión de que están en el barrio para “ir de pobres y que nadie sospeche que guardan una gran fortuna”.

Susana acusa a Julieta de querer envenenarla

Como no tiene ni un minuto libre, Aguilar hace la selección de niñeras en la oficina, con la mala suerte de que Susana la pilla: “Sabía que no podía confiar en ti”. Desde que regresaron, Crisanta nota a Tito muy débil y con ganas de irse. Más tarde, el doctor confirma que el cansancio tiene una justificación: “Es diabético. Debe cambiar sus hábitos”.

Por fin, Julieta acaba su catálogo y lo presenta ante todo el personal de Cklas y, para la ocasión, lleva galletas. Al terminar el acto, los compañeros la felicitan pero algunos, entre ellos su jefa, comienzan a sentirse indispuestos. “¿Pretendías matarme y quedarte con mi puesto?”, dice Susana. “Estás acusándome de algo muy grave y, además, ni siquiera las he hecho yo”, se explica la joven.

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