¡Menuda fiesta! en ‘Mi marido tiene más familia’

David se niega a soplar las velas porque dice que su madre le ha engañado. Nova. Del 24 al 28 de junio. 19.30h

Mi marido tiene familia
Ay Yapim

Vicente plantea a Robert la posibilidad de salir de Oaxaca, prosperar en su profesión y salvar la vida de muchos niños. “Gracias, pero lo primero es mi familia. Mis hijos son muy pequeños y me necesitan cerca”, responde. Además, el ex de Susana se dedica a malmeter contra ella, minusvalorando su trabajo. Aunque no es santo de su devoción, Aguilar la defiende: “Con esas ideas, entiendo que se separara de ti”.

David no pasa por una buena temporada, ya que tiene muchas dudas sobre la adopción. Con intención de animarlo, sus padres están preparándole una fiesta por su cumpleaños. Tanto ha insistido Catalina, que Susana le hace una entrevista para secretaria: “Lo siento, sin inglés es imposible entrar Cklass”. Por eso, decide ponerse manos a la obra y apuntarse a clases.

Sebastián borra un mensaje del contestador

Al escuchar el contestador de su piso, Sebastián se encuentra con un mensaje de amor de Pancho hacia su madre y lo borra molesto para que no trascienda. Comienzan a llegar los invitados del cumpleaños de David disfrazados: Julieta de india, Robert de vaquero, los hermanos Córcega de personajes de películas, Susana de Catwoman… Todos muy ingeniosos, pero la puntilla la ponen Crisanta e Imelda, de ángel y demonio, que se enzarzan en una pelea, fastidiando la celebración.

También Audifaz monta el espectáculo al darse cuenta de que Aristóteles se ha puesto un pendiente en la oreja. “Si quieres me marcho de casa, pero no voy a quitármelo”, se rebela el joven. Polita sufre sin atreverse a ponerse de parte de ninguno, mientras Pancho ofrece alojamiento a su vecino: “Tranquilo. Aquí puedes quedarte el tiempo que sea necesario”.

Por si fuera poco, el homenajeado se niega a soplar las velas de la tarta pues está enfadado con Julieta: “¡Me mentiste! Yela me ha dicho que mi papá está vivo y que podría conocerlo”. Robert hace ver a su hijo que se ha portado mal y que debería disculparse: “Tu madre ha pasado días preparando esta sorpresa para ti”. Arrepentido, el niño pide perdón, la abraza y soplan juntos las velas.

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