José Ron, de ‘Simplemente María’: “Me cuido mucho”

Este actor mexicano de 34 años, amante de la música, los animales y los tatuajes, confiesa llevar una plan de alimentación y ejercicio muy estricto para poder lucirse en las escenas sin ropa.

 

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Es uno de los rostros más queridos de la pequeña pantalla y ahora triunfa en Simplemente María. Sin embargo, para llegar hasta aquí y alcanzar su sueño de ser actor, José Ron tuvo que hacer sacrificios muy dolorosos como alejarse de su familia con 18 años e instalarse en México: “En todo momento tuve que tener claro a lo que había venido. Nunca olvidaré una frase que me dijo un maestro: Crecer duele”.

¿Satisfecho con este trabajo?

Sí, esta producción es un regalo y me da la oportunidad de meterme en la piel de Alejandro Rivapalacio, un personaje muy distinto a los que he hecho hasta el momento.

¿Qué lo diferencia de los otros?

Es un tipo muy relajado que ama a su familia y a sus caballos. Estudia medicina por imposición de su padre y no por gusto. Es inmaduro y va a vivir atormentado, dándose cuenta de su error y tratando de remediarlo.

Simplemente María es un remake.

Los clásicos nunca pasan de moda y a la gente le gusta ver historias como estas: apasionadas y rosas. Se ha adaptado el lenguaje, el vestuario y las situaciones a la actualidad y eso es lo bonito.

Compartes protagonismo con Ferdinando Valencia, ¿existe rivalidad entre vosotros?

¡Para nada hay lucha de egos! En la novela luchamos por el amor de Claudia Álvarez, pero en la calle somos buenos amigos y será el público quien decida si prefiere a Cristóbal o a Alejandro.

¿Eres presumido?

Me tengo que cuidar mucho porque siempre grabo escenas sin camisa o de amor. Soy estricto en ese sentido: hago ejercicio y llevo una alimentación sana.

¿Siempre quisiste ser actor?

Sí, mi vocación siempre fue esta aunque de pequeño me interesé por el fútbol y estuve en el Chivas. Quise abandonar el colegio para estudiar actuación, pero mi padre me obligó a terminarlo y a día de hoy se lo agradezco.

¿Cómo te llegó la primera oportunidad en el medio?

Dejé mi ciudad natal, Guadalajara, y me fui a Ciudad de México para ingresar en el Centro de Educación Artística de Televisa. Fue la mejor decisión que he tomado pese a que fue doloroso separarme de mi familia. Gracias a Dios, en 2004, Emilio Larrosa me dio la oportunidad de debutar con una participación en Mujer de madera.

¿Qué ha sido lo más complicado de esta profesión?

Pasar mucho tiempo lejos de los tuyos y no tener suficiente tiempo para dedicarles.

¿Qué te falta por hacer para completar tu carrera?

Soy un apasionado de la música y me gustaría aprender a tocar el violín y la batería. De hecho, es uno de los propósitos que me he marcado para este año.

¿Tienes amigos en el medio?

Alejandro Ávila, Carlos de la Mota, Jesús Carús y Julio Camejo formamos una bandita. A veces es complicado vernos, pero tratamos de cuadrar agendas para salir a divertirnos o jugar al tenis o las cartas.

¿Contemplas la idea de formar tu propia familia?

Lo pensaba a los veintitantos, pero ahora a los 34 me enfoco en otras cosas. Si llega, genial, me encantan los niños.

Lee la entrevista completa en la revista Telenovela.

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