Heredera por sorpresa en ‘Erkenci Kus’

Melihat recibe una carta en la que le notifican que recibirá una gran cantidad de dinero. Divinity. Del 7 al 11 de octubre. 18.00h

Erkenci Kus

Sanem está muy triste porque, a pesar de sus esfuerzos, su amado no recupera la memoria. Así pues, decide poner algo de distancia y se marcha unos días a casa de sus padres. “Tengo miedo de que no recuerde nunca nuestra historia de amor. No podría soportar volver a perderlo”, le comenta a Leyla, que le sugiere que no se agobie y deje pasar el tiempo.

Quien también está preocupado por el estado de salud del fotógrafo es Emre. Esa misma noche, el empresario decide mantener una conversación con su hermano. “Sé que de tu mente se han borrado los dos últimos años de tu vida. Pero si lees esto, quizá rememores algo. Aquí se encuentra escrito todo sobre tu relación con Sanem”, comenta mientras le entrega el libro de su novia.

Después de devorar las páginas de la novela y entender lo importante que ha sido la chica en su vida, Can está resuelto a reconquistarla. Por eso, en complicidad con el resto de compañeros de la agencia de publicidad, engaña a la joven para que pase un fin de semana en un hotel apartado de la ciudad. Ella no sospecha que él estará allí y que hará hasta lo imposible para que le dé otra oportunidad.

Nihat discute de nuevo con Mebkive por sus decisiones

Lejos de allí, el matrimonio Aydin recibe durante la mañana la visita de Melihat. La mujer trae consigo una carta que le ha dado el cartero y, temiendo que sean malas noticias, les pide a sus amigos que abran la misiva. Nihat toma la iniciativa y tras leer las líneas, le dice que no se preocupa, pues lo que le comunican es que es la heredera de una importante fortuna. La nueva rica grita de emoción y se marcha corriendo para contarles lo ocurrido al resto de los vecinos.

Horas más tarde, Mebkive tiene otra fuerte discusión con su esposo. La señora no se fía de su promesa de no volver a comer alimentos con azúcar, así que decide quitar los helados de la tienda que regentan para evitar cualquier tipo de tentación. El hombre no se toma nada bien su resolución, aunque no tiene otro remedio que aceptarla.

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