Boran, detenido, ‘Sila’

La policía abre una investigación y no tarda en detener a Genco tras hallar el arma entre sus cosas. Nova. Del 14 al 18 de enero. 21.30h

Sila
Ay Yapim

Ya recuperada de su accidente de coche, Sila se cita con Boran decidida a reprocharle sus engaños. Pero el amor es más fuerte y el matrimonio termina reconciliándose tras aclarar todos los malentendidos. “Tu vida y la de nuestro bebé son todo para mí. Somos una familia”, declara él. Esa misma noche, se alojan en una apartada cabaña y disfrutan de una romántica velada. “¿Podremos ser felices algún día? Hemos perdido tantas cosas por la tradición… Te amo, no me dejes nunca”, suplica la joven mientras lo abraza.

Peor le va a Abay, ya que Gizem rechaza su propuesta de salir a cenar. “Me da miedo abrir mi corazón y que veas todo el dolor que llevo dentro. Quizá no entiendas por todo lo que pasé y no quiero salir herida nuevamente. Lo siento”, se excusa ella. El empresario queda muy confundido y se propone investigar su pasado.

Aprovechando que Burhan tiene pendientes varias reuniones de trabajo, Esma se ve con Cihan y, en un arrebato, se dejan llevar por la pasión. “Esto no es correcto. Soy una mujer casada”, se arrepiente ella poco después.

Una nueva víctima de la tradición de Mardin

Azad se siente orgulloso de sus progresos en la empresa y lo comparte con su padre. Ante la incapacidad de Boran para cumplir con la tradición, Firuz hace un viaje relámpago a Estambul para presionarlo.Yo y toda la tribu estamos perdiendo la confianza en ti. Si quieres seguir siendo mi hijo ya sabes lo que debes hacer”, asegura el patriarca. Ni siquiera la revelación del embarazo de Sila le hace cambiar de opinión. Más tarde, Boran acude a casa de la familia Sönmez para contarles lo sucedido y les promete que los protegerá.

También hace lo propio con Ruken, una joven que ha escapado de Mardin para evitar que sus padres la casen con un hombre al que no ama. Al enterarse, Sila pide a su esposo que le permita ayudarlo y él accede. Por eso, le presta su ropa a la muchacha para que no la reconozcan y la esconde en casa de una de sus íntimas amigas hasta que pueda salir del país. Allí, es custodiada por miembros de seguridad, pero tiene un descuido y el hermano de Ruken consigue encontrarla. Para cumplir con la tradición, la arroja por un puente.

Las autoridades no tardan en encontrar su cuerpo y Boran encara a su primo Cihan convencido de que ha tenido que ver con lo sucedido. “No pudiste salvarla de la tradición. También muy pronto tu esposa y tu hermana pagaran caro la traición a la tribu”, responde este desafiante.

Las desgracias no acaban aquí ya que, de madrugada, Emre recibe tres disparos a las puertas de la casa de Sila, que de inmediato lo auxilia. Una vez en el hospital, es operado y permanece en estado crítico. Cihan, por su parte, felicita a Halim por cumplir con su encargo y le exige que se vaya lo más rápido posible del país. “Eso sí, antes debes esconder el arma entre las cosas de Boran”, dice. Kenan sufre una crisis al enterarse de lo sucedido con su hijo y responsabiliza a Sila.

La policía no tarda en iniciar una investigación y señalan como culpable a Boran pues podría querer vengarse de Emre por ayudar a Sila a huir. Para colmo, le vieron discutir con él horas antes de que le dispararan. Más tarde, registran su casa y se lo llevan detenido al encontrar el arma. Sila defiende la inocencia de su esposo y va hasta prisión para hablar con él. “Creo que Cihan puede ser el verdadero responsable. Lo vi en asuntos muy turbios…”, afirma él

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