Recupera el poder, ‘Sila’

Zinar devuelve a Boran el liderazgo de la tribu Genco para que rompa con la tradición. Nova. Del 25 al 29 de marzo. 21.15h

Sila
Ay Yapim

Omer acude a la compañía para contarle a Sila que Boran pasó la noche en la vivienda de Zeinep, pero ella se resiste a escucharlo y lo echa de allí. No obstante, logra sembrar la desconfianza en la mujer y esta decide seguir a su esposo. Cuando lo ve acompañado por su doctora, rompe en llanto y toma una drástica decisión. “Me voy de esta casa”, anuncia a Ayce y Narin mientras prepara sus maletas.

Berzan se reúne con Dilaver e intenta que se asocie con él. “Sabes la relación tan especial que tenía con Cihan. Tú también eres para mí como un hermano y tengo plena confianza en ti… Juntos podemos hacer grandes cosas”, asegura, pero el hijo de Zinar se muestra reticente. Quien sí se alía con él es Esma. Nada más saber que Sila se ha marchado, va a verlo y le da una lista de lugares en los que podría estar.

Celina, al fin, se reúne con su padre y se funden en un emotivo abrazo. “Fue mi elección y conozco las consecuencias. Nunca quise molestarte, perdóname”, declara ella. Ahora que ya está salvo con su familia, Boran decide alejarse de Zeynep: “Creo que lo mejor es que no volvamos a vernos”.

De regreso a casa, Genco descubre que su esposa se ha ido y consciente del peligro que corre, se inquieta. Pero no es la única mala noticia ya que Siban permanece en estado crítico después de que Berzan le disparara. Ayce no se separa de su lado y ruega por su recuperación.

En ausencia de Sila, Seren toma las riendas de la empresa y se en frenta a Esma. Dilaver, que no puede disimular la gran atracción que siente por la abogada, le brinda su apoyo y tienen una sincera conversación. “Cihan me decía que había que cumplir las leyes y yo no tenía más opción. Deseo cambiar con todo mi alma, pero no es tan fácil”, revela él.

Esa misma noche, la pareja sale a cenar y él la sorprende al regalarle un taco para jugar al billar. Lejos de allí, Berzan logra dar con el paradero de Sila y se comunica con Boran: “Tranquilo, tu esposa se encuentra sana y salva. Está caminando por la playa”. De inmediato, va a buscarla y la besa con pasión. “Me marché al verte con Zeynep”, explica la mujer y Boran le reitera que ella es su único amor.

Bedar recibe buenas noticias sobre su salud

Para evitar más desgracias, Zinar trata de mediar en el enfrentamiento entre Boran y Berzan, pero es en vano. “El honor es lo más importante y el de mi familia debe ser restaurado”, afirma este último tajante.

No contento con esto, secuestra a una de las hijas pequeñas de Ahmet para obligarlo a hablar. “Boran tiene todo preparado para mandarla a Bélgica”, termina confesando ante la presión Bedar acude a una revisión médica y recibe buenas noticias pues la quimioterapia ha surtido efecto: “El tumor ha disminuido considerablemente de tamaño y ya no hay peligros para la cirugía”. Sin embargo, la señora es reticente a pasar por quirófano.

Berzan mata a varios de los hombres de Boran en Bélgica y este debe aplazar el viaje de Celina. Para protegerla, la lleva a su casa y Sila cuida de ella. No contento con esto, el pérfido líder chantajea a Dilaver para contar con su apoyo: “Desde ahora harás todo lo que yo quiera o perderás a Seren”.

Zinar por fin se da cuenta de que deben romper con la tradición que solo causa muertes y cita a los miembros de la tribu en Mardin. “El jefe debe ser nuevamente mi sobrino”, anuncia.

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