El primer empleo de Chivis

Silvana empieza a trabajar repartiendo pescado. Nova. Del 5 al 9 de diciembre. 18.00 h.

En casa de los Villaseñor, Angie confiesa a su hermana pequeña los sentimientos que tiene por Jorge, sin imaginar que el joven está escuchando la conversación a través de un agujero que comunica las dos casas. Mientras, a Margarita le invaden los celos ante la relación de su chico con la nueva vecina.

Con toda la familia reunida, Antonio José se pone en contacto con ellos a través de una videollamada. Chivis, enfadada, corta la comunicación entre su marido y sus hijos. “¡Nos has abandonado! ¡No te importamos nada!”, le dice antes de finalizar la conexión.

Andrés, que ha descubierto donde se aloja su novia, la pone en evidencia llevándola hasta su nuevo hogar y ella, muy avergonzada porque su mentira haya sido descubierta, se desahoga con su madre. “Debes afrontar tu nueva vida”, le aconseja Chivis.

Quien tampoco lleva bien el cambio de estatus es Trini, pues se ve obligada a hacer recados que nunca antes había realizado. Benito, muy amable, la ayuda a devolver todos objetos costosos que había adquirido ya que ahora necesita el dinero.

En el bufete, Rafael intenta sobrepasarse con Chivis pero aparece Manuel para socorrerla y golpear al abogado. Villaseñor asume que su contrato ha finalizado en el despacho y Gallardo se ofrece a darle un nuevo empleo: “Puedes trabajar conmigo, ¿qué te parece vender el marisco entre tus amistades?”. Ella, ante la necesidad, se ve obligada a aceptarlo.

María José acepta la invitación de Vicente de salir a bailar salsa y a su regreso, después de pasarlo realmente bien, los dos jóvenes se besan. Desde el balcón de los Gallardo, Lucía los observa y al día siguiente se enfrenta a su vecina. “Por favor, no digas nadas”, le ruega la hija de Chivis. Esa misma tarde, María José se reconcilia con Andrés.

Stella se muere de celos al enterarse que Chivis trabajará con Manuel y Dominique le propone un plan: “Dile que estás embarazada, él nunca abandonaría a su hijo”. “Prefiero ganarme su confianza y que sea despedida por méritos propios”, dice ella esbozando una pérfida sonrisa.

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