La nueva Arzu, en ‘Stiletto Vendetta’

Tras separarse de Mehmet, la mujer está decidida a ser independiente y comienza a trabajar.

Stiletto Vendetta
Ay Yapim

Oya se cruza con Serhan cuando está nadando en la piscina, y aunque intenta irse antes de que él la vea no lo consigue y acaban saliendo juntos del gimnasio. Pelin los observa a lo lejos y les toma fotos en secreto. Más tarde, la ginecóloga se sienta en una cafetería y se encuentra con Taylan. Esta vez es Merve quien está allí y, al verlos conversando, decide también inmortalizar el momento. “Seguro que tienen una cita”, piensa.

Pasadas unas horas, las amigas se reúnen para hablar de las últimas novedades del barrio, pero se ocultan lo que han visto. “Oya se comporta de manera extraña porque está enamorada de alguien”, es lo único que comentan al respecto. Por eso, Merve infiltra en casa de Oya a Esra, su manicurista de confianza, para que consiga información.

La compañía de Serhan está en bancarrota

En pleno proceso de divorcio, Arzu descubre que Mehmet ha bloqueado sus tarjetas y comienza a tener serios problemas económicos. Decidida a comenzar una nueva vida, busca trabajo, pero pronto se desanima al ver que no cumple los requisitos adecuados para ninguno.

Con intención de hacer las paces con ella, Pelin y Merve van a su casa y tratan de ayudarla. Mientras la primera quiere pagar su cuotas del colegio, la segunda le ofrece que trabaje para Serhan. En principio, Arzu se muestra reticente, pero acaba aceptando consciente de que es la única salida. En su primer día, se muestra ambiciosa y trabaja arduamente para agrado de Enver. Por casualidad, escucha una conversación de este y descubre que la compañía está en bancarrota.

Lejos de allí, Esra acude a hacerle la manicura a Oya y aprovecha la ocasión para rebuscar entre sus pertenencias. Así, descubre un gemelo. Cuando acude a dárselo a Pelin y Merve, estas se quedan estupefactas ya que sus maridos cuentan con uno igual, pero deciden ocultarlo. Mientras Mehmet se sorprende con el cambio de Arzu y comienza a dudar de si el amor de Burcu es sincero o solo por interés económico, esta intenta comprar una casa de Sarmasık.

Pelin y Merve se compadecen una de la otra creyendo que las engañan y hablan con Serhan y Taylan, respectivamente. “Eres un hombre casado. No deberías prestar atención a otras mujeres”, afirman. Oya no tarda en darse cuenta de su juego y cuenta una mentira a Esra: “Tengo novio, pero quiero mantenerlo en secreto”. Sin embargo, sus amigas no se fían y le proponen que vaya a cenar con él a su casa.

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