El reencuentro

Fernando por fin puede abrazar 
a su hija Amelia 
y pedirle perdón 
tras años separados. Nova. Del 25 al 29 de julio. 20.00 h

Cuando se dirigen a la mansión Altamirano, Amelia le dice a Fernanda que ahora tendrán la vida que siempre merecieron y debe olvidarse de Pedro: “No eres su hija. Tu verdadero padre es un hombre al que sí amé”. Sin embargo, no le da tiempo a revelarle nada más: el chófer pierde el control del vehículo pues Mariana manipuló los frenos y caen por un barranco.

De inmediato, son trasladadas al hospital en estado grave y Carlos se lleva una desagradable sopresa al verlas. Horas más tarde, Fernanda se recupera favorablemente de la operación mientras que Amelia entra en paro cardíaco y se debate entre la vida y la muerte.

Nada más conocer lo ocurrido, Pedro se traslada al lado de su familia, pero solo recibe el desprecio de su esposa. “Eres un pobre jardinero y nunca te voy a amar, me das asco. Odio todo lo que tenga que ver contigo y con Luisa Fernanda, solo me habéis traído desgracias. ¡No os quiero volver a ver en mi vida!”, grita. La joven llega en ese instante y no puede contener las lágrimas.

La madre Rosaura y Pedro deciden ir a la mansión de Altamirano para avisar del accidente que sufrieron Amelia y Fernanda. “No es cierto que iban a venir a vivir aquí. Fernando no quiere saber nada de ellas”, miente Mariana sin ocultar su frustación.

De nuevo, planea cómo deshacerse de su hermana y acude a la clínica. Sin embargo, cuando está a punto de estrangularla aparece una enfermera y la echa de la habitación. “La paciente no puede recibir visitas”, se justifica.

Más tarde, Mariana también va hasta allí y sin que nadie la vea vacía varios bidones de gasolina. En cuestión de minutos se desatan las llamas y Fernanda no duda en entrar a la casa para rescatar a su padre. Por suerte, las monjas avisan a tiempo a los bomberos y los Pérez no sufren daños.

Amelia decide dejar su orgullo de lado y va a visitar su padre, pero él no la reconoce y la echa de casa. Blanca alcanza a verla y le pide que se quede ya que Fernando solo desea abrazarla y estar con ella. “Tiene problemas de memoria y por eso te rechazó”. La mujer acepta la propuesta.

El esfuerzo pasa factura a Rosario y cae desmayada al suelo. Carlos no puede hacer nada por salvar a su amada niñera y llora desconsolado abrazado a su cuerpo mientras recuerdo momentos de su infancia.

Lupe, por su parte, descubre que César planea su matrimonio con Clarita y le prohíbe celebrarlo hasta que esté graduado.

Después de encontrar a Luis en actitud cariñosa con Andrea, Marissa está decidida a terminar su matrimonio y le exige que se vaya de su casa. Sin embargo, él se niega y por primera vez acepta que se casó con ella por dinero:

En un encuentro propiciado por Blanca, Fernando por fin reconoce a su hija: “Amelia, mi niña consentida. No puedo creer que estés otra vez conmigo”, dice con la voz entrecortada antes de fundirse en un emotivo abrazo. Luego, le pide perdón y le asegura que desde ese momento vivirá como una reina y bajo su protección. Tan feliz se siente que organiza una fiesta para darle la bienvenida a su primogénita para enfado de Mariana y Hernán.

Lee el resumen completo en la revista Telenovela.

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