Carlos Lozano, dispuesto a todo en su vuelta a la televisión: “Hubiera presentado cualquier programa”

‘Gran Hermano VIP’ le ha concedido una segunda vida ante las cámaras y va a aprovecharla. El primer paso es ‘Granjero busca esposa’, donde ejerce de celestino con conocimiento de causa, ya que ha vivido muchos años en el campo.

Recuperado para la vida televisiva gracias a Gran Hermano VIP y después de una época de residencia y trabajo en Perú, Carlos Lozano ha renace como presentador con Granjero busca esposa, que se estrena este lunes en Cuatro. Un ‘celestino’, como el mismo se denomina, de cinco granjeros y una granjera, que buscan el amor. Hablamos con él de este giro en su vida y también de su montaña rusa sentimental con Miriam Saavedra (Supervivientes) y de la decepción por no participal en el reencuentro de Operación Triunfo.

Explícanos cómo surgió Granjero busca esposa para ti.
Estaba trabajando en Perú el año pasado, y cuando vine a pasar las Navidades a España, casualmente, la productora Zeppelin me ofreció, de un día para otro, que si entraba en Gran hermano VIP como concursante. Yo les dije que era presentador, pero ellos me comentaron: “Chico, si ya estás desaparecido, esta es una buena manera de que te vuelvan a ver en España”. Entonces dije: “Vale, entraré en la casa como Carlos Lozano persona, no como presentador, y así me comporté, como yo soy, aunque algunos me dijeron que fui muy ‘zaska’ y muy broncas”.

Desde luego no tuviste muy buenas críticas en el programa…
Pues no, porque desde el primer momento me querían echar. Yo sabía que hablaba mal de mí y que me pitaban los oídos. Muchas veces pensaba: “me están poniendo fino”.

¿Y qué opinas cuando se manifestaron en el centro de Madrid para que no te echaran de la casa?
Me pareció muy bien, ya que pensé que había gente que también me quería. Me dijeron de todo en la casa. Ha sido una de las ediciones donde más insultos se han dicho a una persona. Me acusaban, entre otras cosas, de que era moroso, y es mentira, yo no debo nada, lo tengo todo pagado. Ahí me di cuenta de que todo era una trama para ir a por mí. Entonces me cabreé y dije la frase famosa: “O vosotros o yo”. Este tipo de programas se viven de otra forma, y yo lo viví como Carlos Lozano persona. La gente hace estrategias para que no les echen. Yo era yo, y cuando el público me salvó la primera vez, me sentí bien, y las otras seis veces, me llegué a emocionar y a llorar. Estuve nominado siete veces, casi todo el programa.

¿Y volverías a participar otra vez?
No me importaría, pero dentro de un tiempo porque reconozco que es muy duro. Yo al final acabé hablando solo. Me tiré 99 días allí dentro. Como experiencia está muy bien. Lo más complicado era cuando discutías y tenías que dormir a lado de, por ejemplo, Rosa Benito. Yo no soy rencoroso, y aluciné cuando Rapel decía aquellas cosas de mí, incluso Laura Matamoros, pero todo está arreglado. Hubo muchas diferencias, pero al final las arreglamos.

¿Y cómo llegaste después a Granjero…?
Cuando yo salí de la casa, a Jordi González se le escapó algo cuando me entrevistó. Me dijo que tenía una noticia para ti, y yo no tenía ni idea porque había estado encerrado mucho tiempo. Cuando me dieron la noticia de que si quería presentar Granjero busca esposa, me quedé encantado, sobre todo, porque mi profesión es hacer televisión. Y también agradezco a Mediaset el detalle de haberme dado el programa y ahora también Gran hermano.

¿Tenías predilección por presentar algún programa en especial?
Pues yo hubiera hecho cualquier cosa, la verdad. Los profesionales nos gusta este medio y los programas hay que defenderlos. Es algo que yo siempre he hecho. En este programa me he volcado, porque para los granjeros es duro encontrar pareja, ellos viven en sus granjas y salen por la noche al pueblo y las mujeres de allí ya están’ pilladas’. Es una forma de encontrar novia. Y luego están las candidatas, que han tenido mucho valor. Porque yo pensaba que el amor con 21 años no se busca, se encuentra, y que lo hacía más la gente la mayor, pero no. Yo he sido un poco el celestino de todos. Iba cuando me llamaban y, sobre todo, si había alguna bronca en una granja.

¿Qué le has aconsejado a los granjeros?
Que sean educados con los concursantes, porque en la vida hay que tener educación y respeto. En el amor, es distinto. ¿Cómo sabes que la chica está por mí, me decían? Y yo les respondía, si la chica se levanta a las 6 de la mañana y te ayuda en el campo, es que algo le interesas.

¿Has participado en la labores de la granja?
En eso no, porque yo ya he ordeñado todo lo que tenía que ordeñar en mi vida (risas). Me he tirado 30 años viviendo en la sierra. Ahora en Navacerrada y antes en El Berrueco. También tengo un apartamento en Madrid porque si no te quedas aislado y habría que crear el programa ‘Carlos busca esposa’.

¡Pero si tú tienes pareja!
Bueno, Miriam está ahí. Tuvimos una pelea de pareja hace un tiempo, de la que se hizo eco la prensa. Ella tiene 22 años y estaba celosa. Me gustan las mujeres con temperamento, y Miriam tiene mucho. Yo la perdoné, y como habíamos tenido una pequeña crisis y ella tenía que volver a Perú, pues le dije que se fuera y que pensara en lo nuestro. Aunque hablamos como cuatro veces al día, más que cuando estábamos juntos. Puede estar conmigo, pero tiene que acostumbrarse a que me hagan una foto y a la vida de una persona que se dedica a la televisión.

Ella estuvo concursando en Supervivientes…
Sí, porque se lo dije yo. Me pidió permiso en todo momento para ir al programa. Y me vino bien esa etapa para aclarar la situación con mi hija. Yo creo que si solucionamos nuestros problemas y seguimos así, volveremos a estar juntos, porque nosotros la diferencia de edad la tenemos muy superada.

¿Luján te ha dado algún consejo?
Pues no. A ella le han dado otro programa y a mí me han dado el suyo. Yo pondré mi sello y ella puso el suyo.

No vas a estar en el especial de Operación Triunfo…
Pues cuando salieron algunas cosas sobre este programa, yo llamé al director, Tinet Rubira, para ver qué pasaba y me dijo que iba a ser un documental en el que no había presentador. Y tampoco me llamaron para el concierto, y hay que aceptarlo. Además, yo ya no estoy en TVE. Lo que no me gustó es que dijeron que prescindían de mí en este programa, cuando no ha sido así. Yo me llevo bien con los chavales de la primera edición, como Bustamante y Bisbal. De hecho, Bisbal fue a verme a Perú cuando yo fui jurado del programa allí.

¿Qué otros trabajos has hecho en tu estancia en Perú?
Una serie de protagonista, de galán, y también como productor dos series, una de un boxeador muy famoso y un combate de boxeo como productor, y luego estuve en una multinacional trabajando en publicidad, aunque estuve viniendo cada mes a España por mi hija por contrato. En Perú son gente muy amable y me han dado trabajo. Tengo la puerta abierta para volver cuando quiera.

¿Y cómo es ahora la relación con tu hija Luna?
Mucho mejor. Ya es una mujercita y está muy alta y muy guapa. La niña tiene que entender que los padres tenemos que rehacer nuestra vida. Es algo que los niños tienen que asimiliar, ya que cuando ellos son mayores, se marchan y nos dejan. Al principio, a Luna no le gustaba que su padre estuviera en los programas, porque luego iba al colegio y hablaban de mí. En la época de GH lo pasaba fatal porque yo era el foco de todos los comentarios y ella se sentía incómoda, pero yo le he dicho que en la vida no le puedes gustar a todo el mundo.

¿Y con su madre?
De eso prefiero no hablar.

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