Gorka Otxoa: “Odio contar chistes e ir de gracioso”

Aunque sus personajes suelen ser cómicos, él prefiere mostrarse como un profesional serio, 
capaz de alzar la voz por una buena causa.

A personaje muerto, personaje puesto. Asesinado Valentín en Velvet a manos, Gorka Otxoa no para y estrena en el cine la película Igelak –ranas en euskera– de Patxo Tellería. Y le veremos también en la tercera temporada de Allí abajo.

En Igelak eres Pello, un director de sucursal detenido por delitos económicos.
Desgraciadamente, de plena actualidad. La película habla de la grave crisis que estamos viviendo, de la gente que no llega a final de mes y de la que tiene que buscar en los cubos de basura para sobrevivir. Un tema muy dramático pero visto desde la comedia.

También tienes pendiente de estreno Reevolution.
Allí hago de hacker; soy un informático harto del sistema y con otros dos la liamos parda. Es una película de bajo presupuesto –seis mil euros– pero con un gran resultado, que se ha presentado en el Festival de Sundance.

¿Y quién serás en Allí abajo?
Soy Horacio, un ginecólogo vasco que da trabajo a Carmen [María León]. Ya veremos el triángulo que se forma con Jon Plazaola.

En la tele no paras: en Águila Roja fuiste Zigor…
Me lo pasé genial. Me resultó muy divertido encarnar a ese ladronzuelo jeta que arrancaba su trama con tres mujeres en la cama.

En la ficción te enamoras siempre de la persona incorrecta. Tu mujer ideal es…
No tengo pareja pero el amor significa compartir y ser correspondido. No tengo un canon específico y lo que más me gusta es dejarme sorprender.

¿Piensas en la paternidad?
Por ahora estoy loco por mi sobrina, que vive en San Sebastián y acaba de cumplir 2 años; se me cae la baba con ella.

Has hecho muchos personajes de partidillo patoso. ¿Tú eres chistoso?
Soy normal; odio contar chistes e ir de gracioso en un grupo.

Empezaste en la serie vasca Goenkale a los 18 años. ¿Cuando te enamoraste por la interpretación?
Desde bien pequeño me he sentido atraído por los escenarios y a los 14, cuando entré en el instituto, me apunté al grupo de teatro que había allí. Mi afición a la cultura no viene de familia aunque mi hermano, que también estudió Psicología, es músico y produce espectáculos y documentales.

Tienes fama de comprometido, solidario y sin pelos en la lengua en las redes. ¿Cómo ves nuestro país?
Hay que protestar porque la situación es insostenible. No se apoya la cultura; tenemos un IVA matador que está haciendo que cierren salas y productoras y, mientras tanto, el porno y los toros tienen un IVA reducido.

Pones tu cara y tu voz denunciando los recortes en ayudas a la cooperación al desarrollo, para ONGs de Euskadi.
Antes de ser actor tenía esa conciencia de echar una mano, gracias a la educación que he recibido de mis ‘aitás’.

¿Qué aficiones tienes?
Lo que más me gusta es viajar: conocer lugares, gente, comida distinta… Enriquece el cuerpo y la mente. Hace años estuve en el Amazonas y este verano he visitado el Congo más profundo con un tío que está construyendo escuelas donde no llega nadie.

DE UN SORBO
¿Eres cafetero? Sí, pero no me sienta bien. Soy un poco desastre a la hora de desayunar. Si estoy en hotel, me pongo fino; si estoy en casa, prefiero apurar en la cama más tiempo.

¿Qué haces antes de irte a dormir? Suelo ser noctámbulo. Por eso, veo alguna serie o juego al póker o a la videoconsola.

Invitarías a… Mi abuelito, que falleció el pasado julio a los 100 años. Era un crack, con 90 años iba a natación todos los días.

¿A quién no darías ni agua? A la mayoría de los políticos. Les echaría sal en el café para que vomitaran.

¿Un buen libro? La mujer habitada, de Gioconda Belli.

Pide un deseo. Que dejen de robarnos en nuestra cara. ¡Basta de recortes!

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Famosos TV