¿Qué fue de… Heather Locklear?

Sus angelicales rasgos enamoraron a toda una generación que siguió sus trabajos en 'TJ Hooker', 'Dinastía', 'Melrose Place' y 'Spin City'. Hoy, a sus 56 años, arrastra un largo historial de adicciones y ha ingresado en un psiquiátrico por sus tendencias suicidas.

Amada y odiada por todos. Heather Locklear, la típica chica californiana de melena rubia y grandes ojos azules, sedujo a la cámara en 1981 cuando el productor Aaron Spelling le encomendó el papel de Sammy Jo Carrington, la nada angelical sobrina de John Forsythe y Linda Evans en Dinastía, personaje que interpretó desde 1981 hasta el final de la serie en 1989.

Entre medias, se puso el disfraz de chica buena para convertirse en la oficial Stacy Sheridan, en el exitoso drama criminal T. J. Hooker, personaje que alternó durante dos años con el de Dinastía.

Unos años después, Spelling volvió a contar con ella para Melrose Place, el spin off adulto de la serie de adolescentes Sensación de Vivir. Su personaje, Amanda Woodward, llegó a la comunidad de vecinos como secundaria de lujo, pero tuvo tal éxito que estuvo siete temporadas en antena. En esos años, la publicista de D&D mostró su cara más despiadada, se acostó con todos los hombres de la urbanización, y les fastidió la vida a los demás personajes de la serie.

Pararelamente a su éxito en la tele, Heather vivió una apasionada vida sentimental con el rock como banda sonora. En 1986 se casó con Tommy Lee, ex marido a su vez de Pamela Anderson, uno de los chicos malos del grupo Motley Crue. Su matrimonio se rompió en 1993 y, un año después, la actriz se casó con otro rockero, Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi.

A partir de entonces la actriz vivió una temporada de calma que coincidió con el nacimiento de su hija Ava y su nueva vuelta a la tele con la serie Spin City. Heather interpretó a Caitlin Moore, la directora de campaña primero del personaje de Michael J. Fox y después del de Charlie Sheen cuando éste entró en la serie. Pero en 2002 acabó la ficción y poco a poco la estela de la rubia peligrosa se fue perdiendo. Su trabajo desde entonces, se redujo a participaciones como secundaria en series o a protagonizar telefilmes. En 2007 se divorció de Richie Sambora y a partir de ahí vino el declive.

En los últimos años ha aparecido en los medios de comunicación más por sus problemas que por su trabajo. Ansiedad, depresión, abuso de sustancias… hasta llegar al punto de no retorno en febrero de 2018 cuando se vio envuelta en un episodio de violencia doméstica contra su pareja y tres policías que acudieron a la llamada de auxilio del hombre. Su ficha policial dio la vuelta al mundo y mostró una imagen de la actriz muy alejada de la que le dio la fama. Pero no era la primera vez que Heather protagonizaba un suceso parecido. En 2011, el Departamento de Policía de Los Ángeles tuvo que ir a casa de Jack Wagner, su entonces novio y compañero de la actriz en Melrose Place, después de que los dos presuntamente se hicieran daño físico durante una discusión. En esa ocasión, ninguno de los dos quiso presentar cargos contra el otro.

Ha entrado y salido de distintos centros de rehabilitación y parecía que estaba encontrando su camino, pero de nuevo ha saltado a los medios por sus problemas psicológicos. La familia de Heather acaba de ingresarla en un hospital y ha solicitado una evaluación psiquiátrica después de que la actriz intentara suicidarse. Esperemos que sea el último tropiezo en la vida de esta rubia que llegó a lo más alto de la tele.

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