Un café con David Amor, el cuerpo de ‘Gym Tony’: “Desde que soy famoso ligo menos”

Este guapo gallego de 1,93 m de estatura y un 48 de pie –“Soy resultón, solo que se me ve más”– dio el salto del balonmano al humor y ahora asegura que se atreve hasta con el drama.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Simpático, atractivo, cariñoso… David Amor hace honor a su apellido artístico –el verdadero es López– en esta divertida entrevista-café en que repasa sus inicios y nos habla de todos sus proyectos.

Confiesa… ¿Cuántas veces te han dicho que eres un amor?
Menos de las que me hubiese gustado (risas). Me cambié el López porque no quería triunfar en esta profesión gracias a mi apellido. Como sabrás, mi tío es José Luis López Vazquez y mi prima Jennifer López (risas). Ahora en serio. En El supermartes, un programa mítico en Galicia, tonteaba de manera inocente con las invitadas. El presentador quiso ponerme un nombre artístico y me convertí en David Amor, el defensor del telespectador. Y hasta hoy.

Estudiaste actividad física y deporte y  por tu físico te llueven los piropos por las redes sociales. ¿Te ves guapo?
Me encanta que me digan que soy guapo, pero yo me veo resultón. Soy un chico normal en un cuerpo de 1,90, que se ve más.

¿Te tiran los tejos desde que te has hecho popular?
Ahora recibo más propuestas que antes, sobre todo a través de las redes sociales, pero desde que soy famoso ligo menos porque se acerca gente que me interesa poco y quien me interesa, se acerca menos porque salgo en la tele.

¿Eres simpático las 24 horas?
Trato de tomarme la vida con humor. Me enfado en contadas excepciones.

Has sido camarero, pizzero… ¿A dónde quieres llegar?
A lo único que aspiro es a seguir trabajando como actor, presentador, monologuista…; a corto plazo me gustaría hacer una película porque en teatro ya me he estrenado con la obra Amigos hasta la muerte, en gallego.

 

Cuando parecía que el deporte iba a ser tu profesión definitiva,  tu amiga María Castro te metió el gusanillo de la actuación…
De pequeño nunca fui el alma de las fiestas. Devoraba libros de humor de Chumy Chúmez, Mortadelo y Filemón de Ibáñez, Forgues, la Mafalda de Quino, veía cintas de Casen, de Les Luthiers... Pero sobre todo era curioso. Me puse a estudiar INEF y María era una compañera de clase que además trabajaba en una agencia de modelos. Ella me animó a probar; de ahí pasé a la televisión gallega y después a Madrid.

Eras bueno en balonmano, incluso quedaste subcampeón del mundo con la Selección Española. ¿Por qué lo dejaste?
Dejé la competición porque sufrí una lesión, pero nunca lo he abandonado. Fui una joven promesa –incluso coincidí con Urdangarín–, probé hasta qué punto podía llegar en alta competición y entonces decidí que quería seguir en el mundo del espectáculo.

Y de El club del chiste pasaste a Gym Tony. ¿Nuevos proyectos?
De momento he grabado la cuarta temporada de la serie, que todavía no ha empezado a verse en televisión. En marzo vuelvo al teatro con Amigos hasta la muerte y sigo con mis monólogos Fuera de sitio 3.0, de gira por toda España. Los sábados por la mañana colaboro en el programa A vivir de la Ser, con Javier del Pino, en la tertulia de los cómicos. Y tengo un par de propuestas para hacer teatro después. Me atrevo hasta con el drama.

Dices que te sientes del interior de Galicia, de Ferreiros, de la Vila de Cruces. ¿Eso imprime carácter?
Por supuesto. Allí tengo a mi familia y allí voy todos los fines de semana y sigo jugando a balonmano con mi equipo. Una horita de avión y allí me planto.

¿El humor es universal?
Los seres humanos somos más globales de lo que creemos. Sólo hay que mirar cómo triunfa en Estados Unidos un grupo catalán como Tricicle y cómo gusta en el mundo entero una serie neoyorkina como Friends.

Te declaras cariñoso y familiar.
Mis padres viven en Pontevedra. Son profesores, aunque mi madre no llegó a ejercer, pero escribe muchísimo. Hablo de ellos en mis espectáculos; hago tantas bromas con mi madre que me dice que la deje en paz (risas). Me considero afortunado de tener esos padres, esa hermana cinco años menor que yo y esa abuela, tan buenos y cariñosos. Mi infancia ha sido muy feliz.

¿Son críticos con tu trabajo?
Mi madre es mi fan número uno y mi padre es una madraza (risas). Cuando me ve en el escenario es incapaz de relajarse; todavía sigue sufriendo.

¿Qué cualidad destacas de tu personalidad?
La perseverancia para conseguir lo que me propongo. Pero me encantaría saber cantar. Canto fatal.

¿Quienes son tus héroes?
Mi familia: mi hermana, que es la persona más buena que conozco, mi abuela… También admiro a deportistas como el triatleta Javier Gómez Noya, tan poco reconocido. Somos un país mediocre, pero tan orgulloso que nos cuesta reconocerlo y no valoramos lo que nos rodea.

¿Qué aficiones tienes?
Mis trabajos son también mis aficiones. Me encantan los coches –en su momento corrí el campeonato de España de quarts– y desde que estoy en Gym Tony ando metido en el mundo de la bici; hago rutas de montaña, conozco gente, veo paisajes preciosos y hasta tengo patrocinadores. Y soy muy bailongo porque de jovencito, mis tías por parte de padre,  me llevaban de fiesta. Domino el merengue, la bachata...

¿Eres amo de tu casa?
Soy un desastre. Muy desordenado y no cocino nada. Disfruto charlando con mis amigos en las sobremesas largas. Yo pongo el sitio y ellos traen la comida.

Has trabajado en una agencia de modelos. ¿Te preocupa la moda?
Tengo una relación de amor-odio. Soy presumido, pero hay poca ropa para la gente de mi talla.. Cansado de buscar, me he vuelto vago y he empezado a tirar de lo típico: zapatilla, vaquero y camiseta.

DE UN SORBO
¿Te gusta el café? Yo soy de colacao, desde pequeño. Unas buenas sopas de colacao, tanto con copos de avena como con el pan del día anterior, con azúcar por encima y leche y dejarlo reposar. Y ceno lo mismo.
¿Te levantas de buen café o de mala leche? Me cuesta levantarme a las cinco y media de la mañana, pero voy contento al trabajo. Y el fin de semana soy muy “camero”.
Un pensamiento antes de dormir.
Por la noche pienso: A ver si me duermo temprano. Soy nocturno y me cuesta dormir.

DE UN SORBO
¿A quién invitarías?
A Les Luthiers. Son geniales.
¿A quién no le darías ni agua? Dejaría a mucha gente con sed. A aquellos que están en puestos que deberían pensar en los demás pero piensan en ellos más de lo normal.
Si el café te diera súper poderes... Me gustaría volar. He hecho puenting, pero nunca me he tirado en paracaídas; me encantaría pero creo que no me atrevería.
Recomiéndame un buen libro. Polaroid, de Suso de Toro. E Historias de cronopias y famas, de Cortazar.
Pide un deseo para este invierno. Que me llegue ya el proyecto de una película de cine.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Famosos TV