Hiba Abouk se despide de ‘El Príncipe’… y de la tele: “No pienso hacer más series en un tiempo”

A falta de 7 capítulos para el desenlace, la actriz, nominada a los Fotogramas de Plata, nos habla con enorme cariño de qué ha significado este proyecto para ella. Ahora su objetivo es hacer comedias en cine o teatro.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

¿Cómo viviste ese esperadísimo final de El Príncipe?
Rodarlo fue muy especial primer porque los personajes están llevados al límite y segundo porque en lo personal estábamos todos como flanes, emocionados por la despedida. Para mi última escena me traje a mis amigas más cercanas, me llevaron flores… Rompí a llorar.

¿Por dónde van los tiros con Fátima?
Con ella siempre ha estado todo al límite, pero en estos últimos capítulos su vida va a correr más peligro que nunca.

De hecho tú dijiste que un buen final sería que Fátima muriera…
En realidad dije que prefería que muriéramos todos, como en una tragedia griega. Será que como vengo del teatro me gustan mucho las tragedias (risas). Los cuatro finales que escribieron los guionistas superan mi imaginación.

¿Cuál de esos cuatro finales es tu favorito?
Antes de que se escribieran yo tenía uno favorito, pero ahora que los hemos rodado no puedo elegir porque están todos muy bien. Los cuatro son igual de potentes y tremendos, cualquiera de ellos cierra bien la trama. El espectador va a quedar contento, que al fin y al cabo es lo importante.

¿Qué ha significado El Príncipe para ti?
En punto de inflexión en mi carrera porque Fátima es un personaje muy grande e importante, el único protagonista femenino de la serie. Es maravilloso que te den trabajos así para demostrar, sobre todo a ti mismo, que puedes hacerlo. Te permite aprender por el ritmo duro de la tele y también darte a conocer.

¿Con qué momentazos te quedas?
¡Con todos! Sobre todo me llevo las relación con el equipo artístico y técnico, ha sido un viaje maravilloso y creo que van a estar para toda la vida. Por otro lado, la serie ha aportado otra visión sobre la gente de origen musulmán ahora tan estigmatizada por el yihadismo.

¿Qué admiras más de Fátima?
Para mí es muy bonito su conflicto entre la rebeldía y la tradición, porque todo su conflicto vital y amoroso viene de esa dualidad suya.

¿Cuál de esos dos polos te tira más?
Es que Fátima es la dos cosas. Las tradiciones son bonitas y hay que conocerlas y conservarlas, pero también sabiendo en qué año estás viviendo para adecuarlas al día a día.

Has compartido una foto con un retrato de tu abuelo en tus redes sociales. “Gracias por esos ojos”, escribes…
Claro, es que yo llevo muy bien mis orígenes. Mucho mejor que Fátima. Saber quiénes son tus padres, tus abuelos y bisabuelos, eso te marca porque tú eres también el resultado de todo eso. Es muy importante tenerlo en cuenta porque condiciona tus relaciones con los demás y tu manera de actuar.

¿Nos sacas de dudas sobre tu verdadero origen?
Mis padres son ambos de Túnez. Por parte paterna, mis abuelos eran libios.

¿Sientes que has podido ayudar a las jóvenes musulmanas?
Creo que sí. La prensa se hizo eco de que ahora las chicas en Ceuta llevan el velo de otra manera, descubriendo más la cara y el cabello. En las redes sociales descubro de primera mano comentarios de los fans: muchas chicas de origen árabe y musulmán me han dado las gracias por darles voz, porque en España hay una comunidad muy numerosa y ninguna ficción española las había representado hasta ahora. Eso puede hacer que se sientan excluidas o diferentes. Que lo haga una chica joven y moderna es importante para que sirva como un pasito de progreso y liberación.

¿Te has quedado con algún pañuelo de recuerdo?
Sí pero los he regalado todos. Solo me he quedado con un collarcito en forma de mano y un anillo que compramos la jefa de vestuario y yo en Tánger.

La serie ya ganó un Ondas y ahora tú estás nominada como mejor actriz a los premios Fotogramas.
La nominación es una alegría porque es un reconocimiento a tu trabajo; lo he disfrutado mucho pero ha sido un esfuerzo muy duro. Así que estoy muy contenta

¿El vínculo más especial que te llevas es con Álex González?
Mi relación con él ha sido muy especial porque es con el que más he trabajado. Todo ese tiempo de grabación y de ensayos une muchísimo. Estamos todo el rato tomándonos el pelo porque con Álex es imposible no hacerlo.

¿Y qué hay de tu marido en la ficción, Stany Coppet?
La relación también es muy buena. Además Stany venía de París y no conocía a nadie, yo era la única que hablaba francés. He procurado cuidarle como haría cualquiera. Aunque me saca unos años yo hacía un poco de hermana mayor: iba a buscarle al aeropuerto, le enseñaba sitios para ir a cenar… ¡Ayuda entre compañeros!

¿Se lleva bien trabajar rodeada de tantos guapos?
Es una maravilla. A mí me gusta la belleza en toda la amplitud de la palabra, desde un paisaje a una cara bonita.

¿Los actores seguís en contacto?
Sí, seguimos enganchados a nuestro grupo de whatsapp. Jose, Álex y yo llevamos desde el principio, son casi 4 años. Hablamos, compartimos viajes, dudas, rodajes… Eso te une para toda la vida. La familia está ahí.

¿Has tenido que sacrificar algo por la fama que te ha dado El Príncipe?
No he dejado nada en el camino. Sigo haciendo lo que me apetece, cojo el metro, voy a la Puerta del Sol… No me autocensuro. A lo mejor si voy a una fiesta evito ponerme en medio del mogollón y darlo todo… Pero te echas a un lado y ya está.

¿En qué has cambiado desde que debutaste en El corazón del océano?
Creo que en nada. No me apetece cambiar porque estoy muy contenta así. Además la gente de siempre me recuerda de dónde vengo, y eso está bien.

Terminasteis de grabar en junio. ¿Qué has hecho hasta ahora?
He viajado muchísimo: estuve más de un mes en Nueva York, también en París, Turquía, Florencia… He aprovechado para estudiar y hacer cursos de interpretación para reciclarme, salir un poco del personaje y estar fresca para trabajar. Me encanta el entrenamiento actoral.

¿Qué proyectos tienes?
Voy a grabar la comedia Una para cuatro, de Pascal Jongen [un papel que en principio era para Megan Montaner]. Yo soy la una pero de momento no puedo decir quiénes son los cuatro porque hay problemas de fechas.

¿El cine es tu asignatura pendiente?
Sí, era lo que más me apetecía. Eso y que fuera comedia, porque llevo dos años con el dramón de El Príncipe y necesitaba un registro totalmente distinto.

¿Eres buena para provocar la risa?
Yo lo disfruto un montón porque me encanta reírme. Mis comienzos en televisión fueron en comedia, en Con el culo al aire, Cheers, incluso en El corazón del océano. Es un registro que me encanta y sobre el que quiero seguir aprendiendo.

¿Qué debe tener una serie para que te unas a ella?
A la tele no pienso volver en un tiempo. Así que de todas las ofertas que me lleguen, vamos a valorar las que sean de cine o teatro. Hacer de protagonista en la tele exige mucho y no te da tiempo a hacer nada más. Uno tiene que proponerse qué quiere hacer y luchar por ello.

¿La tele te ha sobreexpuesto?
Hombre claro. Estar todas las semanas en la casa de 5 millones de personas sobreexpone muchísimo y de eso también hay que descansar.

¿Cómo está tu corazón?
Sereno, afortunadamente. Como siempre, ¡no vaya a ser que me dé un ataque!

¡Pero si te va fenomenal!
Por eso: serenidad, paz y mucho yoga.

This content is created and maintained by a third party, and imported onto this page to help users provide their email addresses. You may be able to find more information about this and similar content at piano.io
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Famosos TV