El imparable ascenso de Viola Davis

El miércoles 22 llegan a AXN los nuevos capítulos de la serie que la ha consagrado en televisión, y el domingo 26 afronta su tercera nominación a los premios más importantes del cine, todo tras una carrera llena de obstáculos que ha superado desde la infancia.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

“Déjenme decirles una cosa. Lo único que diferencia a una mujer de color de cualquier otra es la oportunidad”. Con esta frase, Viola Davis cerró su discurso de agradecimiento por el Emmy en 2015 como Mejor Actriz –el primero a una afroamericana– con su papel de Annalise Keating, la astuta abogada de Cómo defender a un asesino. Ferviente luchadora contra el racismo, podría volver a poner a todo un teatro en pie el próximo domingo 26 cuando, según todas las quinielas gane el Oscar como Mejor Actriz de Reparto por su magnífico trabajo en Fences.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

El gran momento que vive ha llegado solo a base de esfuerzo. “No se puede ganar un Emmy por un personaje que no existe. Yo nunca podría tener la carrera de Cate Blanchett o Helen Mirren porque nunca me han ofrecido esos papeles, y si acepté trabajar en televisión es porque esas ofertas jamás llegan a mujeres de mi raza, de mi color o mi edad”, exclamó al recoger el premio.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Ha necesitado tres décadas para ser reconocida como la inmensa actriz que es y ahora está decidida a aprovechar todas las oportunidades. “Son fruto del tesón y la perseverancia. A mis 51 años ya me siento una ganadora”. Hija de un entrenador de caballos y de un ama de casa, Viola nació en la granja de sus abuelos en Carolina del Sur. “Crecí siendo pobre. Y cuando digo pobre, es pobre”. Tanto, que no tenía zapatos y llegó a buscar comida en los cubos de basura. “Lo que nadie dice es que la pobreza te hace invisible, nadie nos prestaba atención… Por eso decidí ser actriz”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Fue una estudiante aplicada y después de conseguir una beca para la Universidad de Rhode Island, entró en Julliard, la mítica escuela de arte dramático de Nueva York. Allí empezó a hacer pequeños papeles en películas y series. Conocer a Meryl Streep en La Duda (2008) cambió su carrera. Viola solo tenía una escena pero fue suficiente para convertirla en su primera nominación al Oscar. Antes, cuando Meryl Streep recogió el premio del Sindicato de Actores, pidió desde el escenario: “Por favor, que alguien dé a Viola Davis una película de una vez”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Hollywood tardó en escucharla, pero cuando lo hizo, tres años después, fue con un papel protagonista. Viola era la favorita para llevarse la estatuilla en Criadas y señoras pero curiosamente su amiga Meryl se puso en su camino con un tercer Oscar encarnando a Margaret Thatcher en La dama de hierro. Incluso después de las dos nominaciones, las ofertas que recibía siempre eran de secundaria. “Mi primera reacción era enfadarme. Luego encajas el sentimiento de rechazo y piensas: ‘Haré estos papeles y los haré de la mejor manera posible’”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Dos años después su carrera dio un giro inesperado. Shonda Rhimes, la mujer detrás de éxitos como Anatomía de Grey o Scandal, la llamó para su nueva serie: “Era una gran oportunidad que una actriz de 49 años y con la piel oscura como yo encarnara un personaje sexualizado, fuerte y con carácter”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

La historia de una abogada penalista que enseña a sus alumnos a no perder un caso en Cómo defender a un asesino le valió el reconocimiento que no había logrado en cine. Se convirtió en una de las actrices más respetadas de la industria y pasó de aceptar los papeles que le llegaban a tener una lista de productores deseando trabajar con ella. Era una estrella.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Hoy la critica la adora y su presencia en las alfombras rojas es siempre una de las más esperadas. En la presente temporada de premios, la actriz lo ha ganado todo –Globo de Oro, el Bafta y el Premio del Sindicato de Actores– con su papel de Rose Maxson, una madre sufridora que media entre su marido y su hijo en Fences, una historia con la que ya ganó un Tony por su representación en Broadway en 2010. Es la primera actriz negra en conseguir tres nominaciones al Oscar y parece que a la tercera será la definitiva.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Si su discurso en los Emmy despertó conciencias, el de los Oscar es uno de los más esperados por su defensa de la igualdad racial. “Las intérpretes negras tienen que luchar más para conseguir un sueldo que no llega ni a la mitad de lo que cobra una blanca. Y eso que yo soy la primera de la lista. Te encasillan como mujer, como negra y como demasiado mayor. Y yo no me quiero quedar en esa caja, seré un bulldog contra la injusticia”.

Pero para escucharla en el escenario, Mark Rylance (El puente de los espías), que entregará el premio a la Mejor Actriz de Reparto tendrá que decir su nombre. Y eso es algo de lo que ella no quiere ni hablar. “Sería bonito, pero no es esencial para mi bienestar. Puedes mirarlo por las noches con una copa de champán, pero ser actor es otra cosa”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

La protagonista de Fences ya ha confirmado su participación junto a Julia Roberts en la adaptación para la gran pantalla del best seller Small Great Things, de Jodi Picoult, que produce Marc Platt (LaLa Land), en el que da vida a una comadrona acusada por unos padres supremacistas de matar a su recién nacido. Pero sobre todo seguirá siendo fiel a sus raíces en la cuarta temporada de Cómo defender a un asesino.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo

Los fans de Cómo defender a un asesino no van a estar tranquilos, ya que uno de los protagonistas morirá esta tercera temporada. Los alumnos de Annalise Keating inician su segundo año de carrera pero 
la paz dura poco, ya que la universidad aparece empapelada con carteles que acusan a Annalise de asesina. Para colmo, la nueva fiscal Rene Atwood (Milauna Jackson) va a por ella.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Famosos TV