'POSE', la serie sobre el mundo trans de Ryan Murphy

El creador de éxitos televisivos de los últimos años como 'Glee' o la premiada 'Feud' estrena, de nuevo en HBO, su última serie, 'POSE'.

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Una apuesta comprometida, realista y diferente. Eso es lo que ha generado Ryan Murphy en su nueva serie, POSE, en la que el universo transgénero es protagonista.

El realismo es uno de los objetivos principales de este nuevo proyecto de FX, que en España se verá a través de HBO a partir del lunes 4 de junio. Para ello el trabajo de documentación ha sido exhaustivo por parte de todo el equipo.

Más relevante aun es el compromiso de representación de la comunidad trans, que no solo es el foco del relato de la ficción, sino que también lo es a efectos de producción, pues el 95% del reparto es LGTBI, pero también incluye a parte del equipo técnico y creativo. De hecho, dos de los cuatro guionistas también lo son, enriqueciendo así la historia con puntos de vista y experiencias.

Además, está protagonizada por actores populares como Evan Peters (Stan, One Tree Hill) y Kate Mara (Patty, House of Cards), que repiten con Murphy tras American Horror Story, y James Van Der Beek (Matt, Dawson crece, CSI Cyber).

La serie nos transporta al Nueva York de los años ochenta, en especial a los barrios periféricos en los que se encontraba la mayor parte de la comunidad trans. Un contexto de marginalidad, pobreza, desinformación y rechazo que encontró un elemento de luz en la ball culture. Es precisamente este el punto de encuentro de los personajes de POSE, un lugar de liberación, empoderamiento y aceptación de los chicos y chicas trans en aquella época.

A lo largo de ocho episodios esta producción pretende mostrarnos la realidad de estas personas, que Murphy ya intentó retratar en el proyecto Pretty/Handsome, con Joseph Fiennes en el papel protagonista, pero cuyo episodio piloto fue rechazado por FX.

Ahora tiene una oportunidad de reflejar desde una representación protagónica y positiva, sin señalar mártires, que elimina estigmas y favorece la inclusión, el universo de los llamados balls, las salas de baile que sirvieron de amparo para aquellos que se sintieron rechazados o incomprendidos en los años ochenta por su identidad sexual.

Sin embargo, siempre tiene que existir una contraposición, un elemento que plasme el rechazo que sufrieron las personas LGTBI, y será a través del personaje de Van Der Beek, que simboliza la imagen tradicionalista y conservadora de la serie.

La intención de Murphy con esta producción es combatir los posibles prejuicios que aún arrastre esta comunidad, empoderar a la comunidad trans y favorecer a la inclusión y normalización, del mismo modo que han contribuido previamente a la visualización cotidiana de la homosexualidad en la sociedad series como Will & Grace o Modern Family.

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