La mujer que se casó con la Torre Eiffel y se enamoró de una grúa, en ‘La vida con Samanta’

Este martes 9 de abril, a las 22.45, Cuatro emite un nuevo reportaje de ‘La vida con Samanta’, que descubre los deseos de diversas personas y los suyos propios: nada menos que volar y arder.

Los deseos mueven el mundo y hacen que la gente se mueva por el mundo. En el último año, más de tres millones de personas han salido de Venezuela buscando una vida mejor. Samanta conocerá a Andrea, una madre de 29 años que se vio obligada a dejar aquel país para que sus hijas tuvieran mayor calidad de vida y, sobre todo, más seguridad. Se ha establecido con su marido y sus hijos en Madrid y está a punto de cumplir su deseo más grande: volver a abrazar a su madre.

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Erika es otra de las protagonistas de esta entrega de La vida con Samanta y ella es una mujer que no se siente atraída por las personas, sino por los objetos. Se casó con la Torre Eiffel, se enamoró de un arco, de una grúa y ahora mantiene una relación con un monopatín. En Berlín, donde vive, consiguió un trabajo para poder trabajar con la grúa de la que se había enamorado, pero la obra acabó y no volvió a verla. Samanta convertirá su deseo en realidad y la llevará a ver la réplica exacta que han levantado para realizar trabajos en la Sagrada Familia de Barcelona.

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A sus ocho años, Diego tiene muy claro que quiere ser bailarín, un deseo que a menudo le supone ir en contra de lo habitualmente establecido. Como su película favorita es Billy Elliot, Samanta le invitará a bailar en el escenario junto a los protagonistas de este musical que actualmente se representa en el Teatro Alcalá de Madrid.

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