'Comando al sol', de Córdoba hasta Ribagorza

Este martes 30 de julio, a las 22.40, el equipo de 'Comando al sol' vuelve a La 1 con una nueva entrega en la que se mostrará 'La Cara B de Córdoba' y ‘Las Fallas del Pirineo'.

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Comando al sol da esquinazo al calor, recala en un lago y un castillo de cine y evita a los dos millones de viajeros que visitan cada año Córdoba atraídos por su mezquita catedral. El monumento más visitado de España y uno de los más solicitados de Europa ofrece sombra y un fresco oasis cerca de la ciudad. El programa se adentra también en las Fallas del Pirineo: los habitantes de unos 60 pueblos de Aragón, Cataluña, Andorra y el sur de Francia recorren sus valles con antorchas encendidas durante el verano.

La Cara B de Córdoba. Bosques, playas de arena fina, pesca y deportes de aventura sobre la superficie de un lago transparente. A tan solo 20 kilómetros de Córdoba y en el Parque de la Sierra de Hornachuelos, Antonio pesca con su hija en el lago de la Breña. Muy cerca, Miguel tiene un amarre y el barco a la puerta de casa. Carmen es su casera y la jefa del camping más antiguo de la zona. Disfrutan el verano en un oasis oculto en una de las zonas más calurosas de España.

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Es la Cara B de Córdoba, lejos del calor del turismo que elige la mezquita catedral y en la que los mejores atardeceres se disfrutan en barco, con un buen vino y viandas de la zona. Los 8.000 habitantes de Almodóvar del Río no solo presumen del pantano, sino de su imponente castillo. Una fortaleza que ha multiplicado por dos las visitas en verano desde que sus salas y sus torres aparecieran en la famosa serie de televisión Juego de Tronos. Entre sus muros trabajan en verano los vecinos de esta localidad, que invita a probar un plato típico elaborado a base de almendra que hace furor en verano y cuyo bisabuelo es el mismísimo salmorejo cordobés.

Las Fallas del Pirineo. Los vecinos de la comarca de la Ribagorza, en Huesca, tienen en su calendario de verano una fecha marcada a fuego. Es época de cambio natural, momento de honrar al sol. Descienden milenarias montañas con antorchas encendidas para prender un faro plantado en la plaza. Danzan y mueven el fuego en un ritual que ilumina su noche más corta del año. La falla es un palo de avellano con trozos de tea en la punta, la que mantiene el fuego durante todo el recorrido y dibuja una serpiente de luz en la falda de la montaña. La fiesta se celebra a ambos lados de la cordillera pirenaica a lo largo de los siglos y es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde 2015.

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