¿Cómo se formó el ‘dream team’ de ‘Got Talent España’? El jurado responde

Juntar a Jorge Javier Vázquez y Jesús Vázquez en una misma mesa no parece fácil, pero en realidad fue la condición de uno de ellos para unirse al programa. Eva Hache y Edurne también nos explican por qué les atrajo este proyecto.

“Para Got Talent queríamos contar con la alineación titular, no nos valía el banquillo”. Así presenta Manuel Villanueva, director general de contenidos de Mediaset, al jurado de la segunda versión española –la primera se vio en Cuatro– de este formato internacional que lleva triunfando más de 10 años por todo el mundo. Pero… ¿cómo se llegó a estos cuatro nombres? Y sobre todo, ¿cómo reaccionaron Jorge Javier Vázquez y Jesús Vázquez ante la idea de pasar de presentadores a jurado y además compartiendo mesa?

Tanto la cadena como la productora explican que la primera opción desde el primer momento fue juntar a estos dos gigantes de Mediaset con Eva Hache y Edurne. Tanto es así, que en las reuniones individuales los sentaron uno a uno ante las cuatro fotos, que iban desvelando poco a poco. Jesús Vázquez nos cuenta cómo lo vivió: “Me llamaron al despacho para hablar de Got Talent y di por hecho que me iban a ofrecer ser el presentador; la sorpresa fue que le dieron la vuelta a esas cuatro fotos y me dijeron que me querían de jurado. ¡Me llevé un susto horroroso! De verdad que me fui asustado, pero lo medité en casa, con mi marido, y al final acepté con la condición de que estuviéramos los cuatro que me habían enseñado, sobre todo Jorge Javier, porque me parece muy atractivo para el programa que estemos los dos, que somos tan diferentes, en esta nueva posición”.

Su compañero de cadena asegura que la relación personal ha sido muy buena –“Al final hemos vivido muchas experiencias parecidas y nos hemos contado nuestras batallas”– y asegura que él sí lo tuvo muy claro: “En cuanto me lo propusieron dije que me parecía muy bien, lo vi como un descanso por no tener la responsabilidad de ser el presentador; si va mal, el que se lleva la bofetada es otro”. El aludido, Santi Millán, responde: “El peso lo lleva el jurado, así que si fracasa, el ‘mojón’ te lo vas a comer tú (risas). Mi papel es más amable porque al final hago de cómplice de los concursantes, soy el hombro sobre el que lloran o al que abrazan para celebrarlo”.

Eva Hache también creyó que le ofrecerían ser la presentadora: “Gracias por fastidiarnos el currículum –bromea–. Lo mejor es que los cuatro tenemos gustos muy diferentes, hemos visto en el escenario cosas fascinantes y horrorosas, porque en España somos muy bizarros, ante las que reaccionamos totalmente de verdad; yo pensaba que desde dirección nos iban a marcar un rol a cada uno y me sorprendió gustosamente que no fue así”.

Jorge parte con la careta de malo y Edurne de buena –“Soy la única que ha estado al otro lado y no puedo evitar ponerme en su piel”–, pero todo se dará la vuelta. De hecho ninguno sabe qué tipo de actuación de las seleccionadas entre 4000 aspirantes van a ver cada vez, ni tampoco las historias personales que hay detrás. “Nuestra primera cara es absolutamente virginal”, insiste Jorge Javier.

El resultado lo veremos el sábado, un día inesperado. “La razón por la que lo hemos programado así es que el sábado es el único día en que podemos hacer un evento completo –explica Villanueva–, con la emisión de la película sobre Paul Potts y referencias en todos los programas hasta culminar en el prime time”. Son conscientes de que es la noche con menos público ante la pantalla, “pero también se extiende hasta más tarde, como el viernes”.

Si no hay cambio de día, los próximos 6 sábados veremos las audiciones grabadas en el teatro Buero Vallejo de Alcorcón; después, ya en directo, habrá tres semifinales y la gran final, en la que el ganador se llevará 25.000 euros de premio.

Telecinco apuesta fuerte por el formato y parte con la idea de lanzar varias ediciones. Jorge Javier, Edurne y Eva Hache tiene claro que les gustaría repetir la experiencia. “Si lo hago de nuevo seré más duro, porque creo que he sido demasiado compasivo”, asegura el primero, quitándose el papel de ‘ogro’. Jesús Vázquez es el único que duda: “Tengo que verme, porque ser jurado es dificilísimo. Yo que siempre que creía que los coach de los mil talent shows que he presentado se quejaban por postureo, ahora me tengo que rendir a sus pies. No sé si lo hago bien, si realmente tengo buen criterio”.

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