Mamen Mendizábal: “Prefiero que me tachen de progre a que me acusen de hacer basura”

Crítica con 
la clase política 
y el periodismo,
 aplaude el fichaje de Hilario Pino 
y nos cuenta 
sus inquietudes.

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Mamen Mendizábal

Escándalos de corrupción, atentados terroristas, dimisiones políticas… Los cuatro años y 1.006 programas que Mamen Mendizábal y su equipo llevan al frente de Más vale tarde han sido “complicados, pero muy gratificantes”. La audiencia les respalda –más de 700.000 espectadores diarios y un ocho por ciento de share– y además, desde el lunes 24, cuentan con un copresentador de lujo, Hilario Pino.

¡Menudo fichaje!
Sí, su bagaje periodístico es un regalo, sobre todo en la parte política. Es el hombre tranquilo, de las preguntas afiladas. Y será mi sustituto.

Tres horas de programa parecen pocas para tantos escándalos.
En los últimos años estamos viviendo las consecuencias de lo que ha pasado en la última década. Y los periodistas también somos responsables, ya que no hemos vigilado al poder. Y luego están los líderes de los partidos, más pendientes de financiarse que de construir una realidad sólida. Y la sociedad, de repente, ha despertado a lo bestia.

¿Te crees lo de la regeneración?
Veremos… Pero está claro que tienen que aprender a negociar. El bipartidismo clásico ha terminado.

Parece que Mariano Rajoy repetirá como presidente…
Sí, pero la gobernabilidad del PP, tan marcado por la corrupción, no será sencilla.

Hay muchos informativos. ¿Cómo habéis logrado tener estilo propio?
Primero, estando muy pegados a la noticia. Y segundo, evolucionando el programa y diferenciándolo del resto de los informativos de la cadena. Nuestra apuesta es el reportaje y la información bien explicada; el debate es secundario.

Cuando os toca contar algo bueno, será un desahogo, ¿no?
¡Ni te imaginas! (risas). Pero, aunque lo parezca no tengo una visión catastrofista de España, porque la rabia y las injusticias siempre han despertado nuestro ingenio.

¿Te imaginas anunciando la victoria de Donald Trump en EE.UU.?
Prefiero no pensarlo. Pero tampoco me gusta Hillary Clinton: acumula escándalos y se vale de sus privilegios.

¿Un mundo mejor es posible?
Sí, pero hay que replantearse el modelo social y político.

¿Cuál ha sido tu entrevista más difícil?
Las que han tenido que ver con las emociones; las charlas con ‘preferentistas’ que han roto a llorar, por ejemplo.

¿Cómo te manejas en esas situaciones?
Abstraerse es casi imposible, pero siempre quiero mantener la neutralidad.

¿Te obsesionan las audiencias?
No, porque encima están siendo estupendas. De todos modos, estoy dispuesta a tratar temas que no van a dar buenos datos, con tal de aumentar la calidad del programa.

¿Agota un espacio diario?
Claro, el ritmo es tan intenso que le he entregado mi vida en estos últimos años.

¿Te animarías con uno semanal al estilo Salvados, de Jordi Évole?
¿Quién no querría un formato como ese? Echo de menos mi etapa de informativos, salir a la calle a cubrir tanto grandes momentos como el día a día.

¿Te molesta que a los periodistas de La Sexta os llamen progres?
Prefiero tener una etiqueta política a que me acusen de hacer basura. Además, son definiciones muy reduccionistas. En esta cadena, nuestra única pretensión es hacer periodismo del bueno.

DESDE CAMPOAMARGO
Además de charlar con Hilario Pino en Más vale tarde, Mamen trasladó su faceta profesional a Mar de plástico, la ficción de Antena 3, en la que encarnó a una periodista que entrevista a Fernando Rueda (Patrick Criado): “¡Fue algo increíble! De repente se metió en el papel de asesino y me dejó descolocada. Igual repito…”.

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