Jesús Vázquez: “Mi ego está satisfecho”

Como la revista, el presentador ha ido creciendo hasta ser reclamo en formatos de máxima audiencia.

image
Jesús Vázquez

“¡Presumimos de la misma trayectoria!”. Hace 25 años, el 16 de marzo de 1992, un jovencísimo Jesús Vázquez era el protagonista de la primera portada de nuestra revista. Su cercanía con la gente le ha convertido en imprescindible para programas como La voz kids, que ahora presenta.

¿Qué recuerdos tienes?
Mis padres y yo nos quedamos impactados cuando salimos al hall del Palacio de Congresos de Madrid tras una entrega de premios y vimos todo empapelado con banderolas de Supertele con mi cara.

Eras un “pimpollo”.
Sí, era un chuleta. Es verdad que se me subió un poco la fama. Pero me duró poco porque la vida te va modelando a base de batacazos

Has abanderado la lucha contra la homofobia.
Sí, antes eran otros tiempos. En aquella época no podía decir que era gay, así que nací siendo ese personaje, el ídolo de las quinceañeras y el yerno preferido…

Y conoces el fracaso…
Por supuesto que sí. Pero de eso se trata, de aprender de los errores. Lo que ocurre es que la gente tiene poca memoria televisiva y solo se acuerda de lo que has hecho en los últimos seis meses.

¿La primera vez que te pusiste delante de la cámara?
Nunca lo olvidaré. Era una prueba en el plató de La quinta marcha, con Giorgio Aresu. Creí que lo había hecho fatal: tenía la boca sequísima y no sabía ni a dónde mirar.

Y de ahí a presentar OT, GH VIP, Supervivientes… ¿Has tocado techo?
Tengo mi ego satisfecho desde hace tiempo. He tenido el privilegio, con todo el respeto a los demás compañeros, de hacer los programas de entretenimiento más importantes.

¿Por qué ahora no se da la oportunidad de presentar a gente joven como a ti?
No lo sé. Es cierto que yo pertenezco a una generación de profesionales cantera en la llegada de los canales privados. Yo soy proamericano, allí se premia el talento sin mirar la edad que se tenga. Me encantaría que surgieran nuevas estrellas.

¿Cómo llevas envejecer?
La tele es un alivio porque me rejuvenece. A veces tengo algún bajoncillo cuando me miro al espejo y tengo que reconocer que la gravedad pesa y que las cosas cuelgan. Pero me moriré siendo un jovencito de 90 años.

¿Te conocen fuera de aquí?
Pues no mucho, pero tampoco tengo interés en ser más famoso porque mi pasión es viajar con mi marido y, así, poder desconectar en vacaciones.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Programas TV