Los barbudos de 'Radio Gaga', de #0, se sinceran

Hace medio año, Quique Peinado y Manuel Burque se estrenaron como conductores de programas televisivos con 'Radio Gaga'. Ahora están de vuelta en #0, de Movistar+, con seis nuevas entregas llenas de emoción que, según su opinión, "les han hecho mejores personas".

La pareja Quique Peinado, periodista y padre de dos hijos pequeños, Mikel y Héctor, y Manuel Burque, actor, viaja en una caravana y en cada destino que para monta una emisora de radio local. Sus únicas herramientas para conquistar la confianza de los entrevistados son una vieja furgoneta sacada casi del desguace y una caravana con dos literas que se convierte en estudio de radio por el día y en dormitorio durante la noche. De esa forma tan sencilla montan un improvisado hogar para todos aquellos que tengan una historia que contar y sólo lo escuchan los vecinos de unos treinta kilómetros a la redonda. Y si no tienen radio los vecinos, ellos les regalan unos transistores.

¿Contentos de seguir con Radio Gaga?
Burque: Es una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida. Es casi un bien social, un proceso sanador. El programa sana porque te provoca una sensación de espejo con el entrevistado: te ves en él, haciéndote reflexionar sobre ti mismo. Y además, concienciamos al espectador sobre otros temas marginales, a los que normalmente no se les presta atención en los medios de comunicación.
Peinado: Hemos salido del programa mejores personas que entramos, pero hacer este programa es agotador. Te ríes y lloras a la vez porque son muchas emociones condensadas en muy poco tiempo.

El programa está basado en un formato belga.
B: Sí. Dos belgas que hacían teatro en un centro psiquiátrico y decidieron inventarse este programa, a lo hippy, sin productora detrás ni nada, sólo para ayudar a los demás. Y estuvieron años así, hasta que les vio una productora y vendieron el formato a una televisión pública de Bélgica.
P: Nuestro miedo al empezar la primera temporada del programa era que fastidiáramos el formato y nos saliese un bodrio. Como somos cómicos nos temíamos que acabáramos riéndonos en los momentos inadecuados y que nos saliese el tono paternalista…

Hacéis realidad la magia de la radio.
P: Es que la magia de la radio existe y, en este caso, desde televisión. Cuando ves el programa y la gente que sale, el esfuerzo se multiplica por mil y compensa todos los sufrimientos que hemos pasado.
B: Hace poco me encontré a una chica en Lavapies que es profesora y me dijo que le gustaba tanto el programa, que se lo ponía a sus alumnos en clase…en París. ¿Es o no magia?

¿Cómo conseguís que la gente os cuente sus problemas?
P: No lo sé. Seguramente porque la gente es altruista y muy, muy generosa ya que ellos no ganan nada hablando para el programa. No se dan cuenta que es un programa de televisión porque parece un programa de radio.
B: Llegan a la caravana, que es nuestra casa, porque nosotros dormimos allí y empiezan a hablar y a hablar. Luego, en cada sitio donde hemos estado, los trabajadores sociales, psicólogos, etc, nos han confesado que a los pacientes les ha ido muy bien. Y nos han dado las gracias.

¿De verdad dormís allí?
P: Sí. Yo mido 1,90 y la caravana es muy pequeña, así que a veces lo pasamos mal.

¿Habéis aprendido a escuchar las desgracias ajenas?
P: Yo tengo la desgracia de ser periodista y tenemos el defecto de andar pensando que vamos a hacer la súper pregunta, para impactar al entrevistado. Eso lo he tenido que desaprender y aprender a escuchar.
B: Lo de empezar de 0 lo decimos mucho. Si el entrevistado nota que tú quieres sacarle información, se echa para atrás. Tenemos que escucharle como lo haríamos con un colega que te está explicando un problema.
P: A veces, de la misma forma que en las conversaciones normales se producen silencios, en el programa también. Testimonios que hemos resumido en seis minutos han durado hora y media.

¿Os ha costado encontrar testimonios potentes?
P: La labor del equipo ha sido espectacular. Aquí quiero destacar que la mayoría de sus miembros eran mujeres.
B: Sí, es un programa súper femenino. Cuando llegaban los testimonios tenían un filtro de sensibilidad que posiblemente nosotros no hubiéramos sido capaces de aplicar. Es un programa de tías presentado por dos barbudos.

¿Alguna historia que os haya marcado especialmente?
P: Por poner sólo un caso, conocimos en Oviedo a una señora que vivió en Nueva York en los años 60 y conoció a mujeres como Donna Karan o Carolina Herrera.
B: Esta nueva temporada representa un exigente y apasionante reto que afrontamos con mucha ilusión. Radio Gagá es una apuesta por una forma muy humana de contar historias que parece que han caído en el olvido.

¿Os conocíais de antes?
P: Sí. Javier del Pino nos unió para siempre en el programa radiofónico A vivir.
B: Aquí donde veis a Quique (Peinado), que parece que siempre le está doliendo la cabeza (risas), es muy cariñoso.
P: En cambio Manuel (Burque), como es actor, anda tocando a todo el mundo el día entero (risas).
B: Él es más de darte una bofetada y decirte que te quiere (risas).

¿Creeis que a los espectadores les sorprende que dos cómicos hagan un programa como éste?
P: Supongo que sí, porque a mí me sorprendieron cuando me llamaron para hacerlo. Me mandaron el guion y no pensé que me lo iban a ofrecer. Incluso pregunté que cómo es que pensaban en mí para presentarlo. Yo sabía que lo podía hacer, pero entiendo que la gente no lo supiera.
B: Es imposible no implicarte. Quique y yo somos muy empáticos y nos importa de verdad la gente.

Trabajais además en un montón de programas…
P: Yo estoy en Zapeando, en Late Motiv, en Pool fiction (un programa de cine de Movistar), soy colaborador en A vivir de cadena SER y Europlay hago una colaboración en la revista Papel de El Mundo. Trabajar en tantos sitios es una opción inteligente en estos momentos. Si se cae uno siempre tienes otros.
B: Yo también soy un hombre orquesta: colaboro en A vivir de la SER, en Likes y en El intermedio. Y sigo con los monólogos y lo más importante para mí: sigo escribiendo películas. Estoy hablando con Telecinco cinema de dos proyectos que espero le den luz verde. O sea, que el trabajo que estoy haciendo ahora se verá en el 2019, cuando se estrenen las películas.

Desde luego, no os aburrís…
P: Reivindico el derecho a aburrirme, porque simplemente no tengo tiempo para aburrirme. Dos hijos, seis trabajos…y últimamente, además, cargo con Burque (risas).
B: Cualquier cosa que le pase, siempre anda diciendo: Es que yo tengo hijos…Y yo siempre le contesto: "No haberlos tenido".

¿Os veis mucho tiempo haciendo Radio Gaga?
P: Supone un gran desgaste personal porque estás fuera de casa y yo, además, tengo dos hijos. Pero merece la pena. Hace tres años yo era guionista de un programa de radio y no tenía ninguna intención de hacer televisión. Nunca me podía imaginar que iba a tener la oportunidad de presentar algo como esto.
B: Valoro todo lo que me pasa y sé que esto es un privilegio. Nunca me podía imaginar que iba a presentar algo como Radio Gaga. Ahora, sin ir más lejos, hemos estado en la Casa dels Xuklis es un hogar de acogida lleno de magia. En este lugar, además de los simpáticos muñecos diseñados por la dibujante Roser Capdevila («Las tres mellizas») que solo pueden ver los más pequeños, viven 25 familias con niños enfermos de cáncer que deben desplazarse de sus lugares de origen para recibir tratamiento en los hospitales de Barcelona como el Vall d’Hebron, situado a escasos metros del recinto.

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