‘Supervivientes 2016’: Mila ajusta cuentas con sus compañeros en el último debate de esta edición

Dulce, Mari Carmen, Yola y hasta Lydia Lozano se convertieron en ‘víctimas’ de la colaboradora de ‘Sálvame’.

 

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El tradicional debate con el que se cierran todas las ediciones de Supervivientes estuvo cargado de tensión y reproches. Los momentos más duros se vivieron con el reencuentro entre Mila y Lydia, una de las colaboradoras que más la ha criticado durante su estancia en la isla. “¿Yo alguna vez te he hecho daño a ti?, ¿alguna vez he jugado con tu vida personal o con tu vida privada?, ¿alguna vez te he hecho daño?, ¿te has sentido en peligro conmigo?”, le preguntó Mila. “Te tengo miedo porque creo que no tienes límites a la hora de discutir”, le respondió Lydia.

La discusión fue a más, hasta que ambas colaboradoras consiguieron acercar posiciones.

Y posaron así de contentas al final del debate.

Dulce fue otra de las ‘víctimas’ de Mila. “Juro a todos los que estáis aquí que Dulce habla y mucho de la madre de Pantoja y que dice que es lo peor que le ha pasado a Isabel Pantoja en toda su vida”. Y añadió: “Has estafado a la productora porque no has abierto la boca”. Dulce contraatacó: “Y a ti te han tenido con alfombra roja hasta el final”.

Otra a la que también le tenía ganas Mila fue Mari Carmen, a quien acabó haciendo llorar. “Eres tan falsa que tú tenías miedo de mí, de Suso, de Carla, de Jorge… Porque tú, cuando ellos se iban a coger leña los ponías a parir”, acusó la colaboradora de Sálvame. Su rival contestó: “Aquí es más peligroso hablar de Mila que de Rajoy”.

Jorge, ganador de esta edición, se mantuvo toda la noche alejado de la mayoría de las polémicas.

Yola fue una de las más atacadas por sus compañeros, que confesaron que no soportaban sus besos, sus opiniones…

Yola, Miriam y Yurena se hacen un selfie.

Lara Álvarez se hace un selfie con Yola y Miriam durante una de las pausas publicitarias.

La periodista aprovechó para agradecer al equipo su confianza y explicó que, al apagar la Palapa, se dejó llevar por la emoción.

Steisy insiste en que su paso por Supervivientes le ha cambiado la vida y aprovechó el último debate para valorar su evolución desde que entró en Mujeres y hombres y viceversa.

El momento más divertido de la noche lo protagonizó Lara Álvarez, a quien su compañera Sandra le pidió que bailara el Hoy quiero confesar… ¡salta la rana!. Steisy no dudó en unirse a la coreografía.

Tras ver unos videos de su paso por el concurso, Suso tuvo la oportunidad de explicarse: “Uno va con unas ideas y luego al final sale lo que es cada uno. Sinceramente, con esos errores y esas virtudes que habéis visto, soy así. Me he equivocado muchas veces, perdiendo las formas y levantando la voz cuando no lo tenía que haber hecho. Muchas veces me he sentido ridículo escuchándome y lo he pasado mal”.

Una de las sorpresas de la noche fue la aparición, por primera vez, de las cinco integrantes de Hable con ellas, que se estrena este domingo (reportaje AQUÍ). Rocío Carrasco, Mónica Martínez, Alba Carrillo y Soledad León de Salazar visitaron a su compañera Sandra Barneda.

Otra imagen del nuevo quinteto de Hable con ellas.

Yurena aprovechó para cantar Around The World, uno de sus últimos temas.

Alba Carrillo, Soledad León de Salazar y Mónica Martínez, de Hable con ellas.

Rocío Carrasco acudió al plató con su futuro marido, Fidel Albiac.

Jorge, Mila y Antonio Tejado, que fue expulsado del plató, al igual que Víctor Sandoval, por no respetar los turnos de palabra.

Yurena en otro momento de su actuación, que puso al público en pie.

La actuación de Yurena, cierre de esta edición.

Contra todo pronóstico, Jorge se convirtió en el ganador de los 200.000 euros de esta edición de Supervivientes.

 

Jorge posa con el cheque del premio junto a sus padres.

El modelo se ha convertido en uno de los concursantes más queridos de esta edición.

De hecho, el plató se vino prácticamente abajo cuando Jorge Javier Vázquez le proclamó ganador.

Y uno de los que más se alegró fue su compañero Suso.

Jorge pasó directamente a la final tras ser el que más aguantó debajo del agua en dos piletas, una congelada y otra ardiendo, en la temida prueba de la ‘apnea romana’.

Jorge Javier Vázquez junto a Jorge y Yola momentos antes de proclamar el vencedor de esta edición.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando Jorge se reencontró con su hermano Nicolás.

Yola, que quedó en segundo lugar, luchó hasta el final, aunque perdió mucho en la prueba de apnea. “Se me da fatal”, se justificó.

Pero se le olvidó todo cuando se reencontró con su sobrina Sheila, que también la visitó durante su estancia en la isla.

Otro momento del reencuentro entre Yola y su sobrina Sheila.

A pesar de tener a casi todos sus compañeros en su contra, Yola asegura haber disfrutado mucho de una experiencia que le ha cambiado la vida.

La que peor lo pasó con la prueba de la apnea fue Mila Ximénez, que daba manotazos a los miembros de la organización que echaban hielos en la pileta. “Me quiero ir ya a mi casa”, gritaba.

Otro de los momentos más emocionantes de la final: el reencuentro de Mila con su hermana Concha.

Suso, que finalmente no quedó en la terna de finalistas, recuperó las fuerzas al reencontrarse con sus hermanas y su perrita Luz. El ex gran hermano ha perdido nada menos que 13,5 kilos tras su paso por la isla.

Steisy, una de las últimas expulsadas, entró en plató emocionadísima. “Esta experiencia me ha cambiado la vida. Me ha hecho valorar más las pequeñas cosas y conocerme a mí misma. A partir de ahora me voy a dedicar a mí y no a los demás”, le contó a Jorge Javier. 

Además, aseguró que uno de los tesoros que se lleva del concurso es Suso. “No ha habido concursante con el corazón más grande. Se olvida de él para pensar en los demás”, aseguró.

Y, cuando Jorge Javier le insinuó que había conquistado a varios de sus compañeros, Steisy aseguró que piensa ‘rematar la faena’: “No me gusta dejar cosas pendientes”.

Antes de volver a España, los supervivientes disfrutaron del momento más esperado: la comida. Los cuatro brindaron por el concurso.

Mila Ximénez, Jorge, Yola y Suso, ya han aterrizado en Madrid para acudir a la gran final de Supervivientes que emitirá esta noche Telecinco. Tras la expulsión de Yola o Suso, los tres finalistas competirán en una prueba muy dura: la apenea romana, en la que tendrán que sumergirse en bidones con agua a diferente temperatura.

Steisy, la última expulsada, será la encargada de anunciar el ganador, que recogerá el cheque de 200.000 euros de manos de Christopher, el anterior vencedor.

Tras casi 80 días viviendo aislados en los Cayos Cohinos de Honduras, los concursantes ya están en Madrid. En esta imagen, vemos a Yola Berrocal y Mila Ximénez juntas en el aeropuerto de la capital. ¿Habrán acercado posiciones o el concurso las habrá convertido en eternas enemigas?

Lara Álvarez ya ha terminado su aventura en Honduras. La presentadora ha regresado a España, donde la han recibido sus padres, su hermano Bosco y su perro Choco.

Lara fue recibida en el aeropuerto de Madrid por un montón de fotógrafos.

Uno de los momentos más tiernos de su llegada ha sido su reencuentro con Bosco, su perro.

Mientras tanto, Sandra Barneda ha recibido en plató a Carla, una de las últimas expulsadas de esta edición. La concursante, al enterarse de las críticas que había recibido, no pudo más y explotó: “No me importa que os metáis conmigo y deis vuestra opinión, pero sin faltar al respeto. Que se me llame culebra es una falta de respeto. Lo único que me importa es mi hermana. Esta noche y está llorando por todo lo que ha tenido que aguantar durante dos meses”.

La paz y la cordialidad ha llegado, por fin, a los aún habitantes de la isla. Mila y Yola han acercado posiciones e incluso se han dicho lo mucho que se aprecian. “Ha sido un placer estar contigo en esta edición”, le ha dicho la colaboradora de Sálvame a su compañera.

El castigo a Yola y Suso se ha convertido en una bendición para el grupo. Ella no puede salir de su corralito, con lo que no da tanto la brasa al resto, y él ha aceptado con la mejor disposición posible estar al servicio de su ‘enemiga’. “Estoy pasando el mejor momento de Supervivientes viéndote”, dice Suso, y Yola, a lo suyo: “¿Te gustaría darte un baño conmigo?”. “Bueno, pero sin tocar”, responde él.

Entre las funciones de Suso está preparar la comida de Yola, llevarle agua y isotónico y hasta acompañarla a orinar en el mar.

“He sentido mucha rabia dentro de mi cuerpo al conocer mi tarea, pero luego he pensado que ya no soy un niño y los momentos extremos son los mejores para madurar”, reflexiona Suso tras atender constantemente las necesidades de Yola.

Para ‘facilitar’ la tarea de Suso, Yola inventa un nuevo sistema de comunicación: “Si necesito agua o istónico, alzo la taza con este palo para que lo veas desde cualquier parte; si necesito ir al baño, pues pongo un coco”. Después lo perfeccionó con un tercer elemento: “Si pongo la caracola es que tengo una idea importante”.

Yola también ha plantado en su corralito “la bandera de Supervivientes”. “Yo también clavo una bandera que llego un sitio, claro que sí Yola”, bromea Mila.

 

Jorge también contribuye al bienestar de su compañera encerrada. Para que no le dé una insolación, construye para ella un parasol con bambú y ramas de palma.

Jorge sigue sorprendiendo con su gran habilidad para la pesca; en un rato se hace con 12 capturas: “Como somos 4, damos a 4 peces para cada uno”. “Bueno, a tres”, le corrige Mila. El modelo es un hacha con el anzuelo: “Para mí salir a pescar ya es como ir al supermercado”.

Mila entra en el ‘mundo de Yola’ y atiende una llamada telefónica a través de la caracola, como si fuera su madre: “Oye, y qué tal con una tal Mila, que me han dicho que es estupenda”. “Muy bien, a veces mal, pero ahora superbién”, contesta ella convencida. “No tengas ninguna prisa en volver, si estás bien quédate, y no vuelvas a llamar que estamos bien”, continúa Mila, que ha preferido rendirse a la evidencia: “Es más fácil sumergirse en el mundo de Yola que luchar contra él”.

La organización permitió que Yola saliera del corralito durante una tormenta nocturna que la dejó de esta guisa.

Como estaba empapada, Mila le dejó toda la ropa seca que le quedaba para que pudiera dormir bien. Le explicó paso a paso como vestirse y Yola obedeció agradecida.

Yola ya está instalada en su ‘corralito’, en el que tan solo hay una silla, una caja y una esterilla.

La superviviente está muy preocupada sobre cómo avisar a Suso cada vez que necesite algo. Mila le ha sugerido que dé golpes con una caracola en la caja. Pero Suso le ha advertido: “Tengo un problema de oído que te cagas”. El ex gran hermano no está nada contento con su nueva misión: “No me he ido por mi familia, pero me llevo muy mal sabor de boca”.

Entre los primeros ‘encargos’ de Yola a su compañero, ha sido pedirle hilo de pescar para montar una especie de tienda bajo la que poder resguardarse de una inminente tormenta tropical.

La noche antes de instalarse en su nueva casa, Yola le dio un masaje facial a Mila para ayudarla a conciliar el sueño.

Steisy, antes de abandonar la isla, les confesó a sus compañeros que Supervivientes había sido una gran experiencia: “Voy a escribir una carta de todo lo que he aprendido aquí, por si un día se me olvida”. Además, le dijo a su compañera Mila que la había sorprendido: “Pensaba que eres malilla pero eres súper buena”.

La última gala de Supervivientes desde Honduras ha sido una de las más emotivas. Steisy ha sido la expulsada y, antes de irse, ha querido agradecer a sus compañeros y al equipo del programa, incluida Lara Álvarez, lo bien que se han portado con ella. “He sido muy feliz aquí”.

Yola no se podía creer haber resultado salvada, una semana más.

Y lo mismo le ocurrió a Mila cuando recibió el veredicto de la audiencia: ya es finalista. “No me lo esperaba, ha sido un regalo”.

Tras la grandísima bronca que tuvieron Suso y Yola, ambos hicieron las paces en directo. “Vamos a empezar de cero”. Pero no va a ser tan fácil, ya que la organización del programa les ha sancionado con un peligroso juego: Yola pasará la semana encerrada en un corralito y, cada vez que necesite algo, tendrá que llamar a Suso para que la ayude. “No voy a hacer esto. Me parece una pedazo de putada”, ha dicho él al principio. Finalmente y cuando Jorge Javier le ha dado a elegir entre pasar así la última semana o volver a España, Suso ha aceptado el reto.

Todos los supervivientes están haciendo un esfuerzo por portarse bien con Yola. “Ya nos vamos todos a casa”, la ha animado Mila.

Y los que siguen pasándoselo bomba son Steisy y Suso, que han protagonizado un sensual baño desnudos.

Tras confesar que le “pone”, Steisy ha desnudado a su compañero.

Y ambos se han zambullido en el agua desnudos.

Tras darse un buen chapuzón, ambos han salido del agua felices. Mientras se daban la crema, las cámaras han captado a Suso completamente desnudo. “Te la he visto”, le ha dicho Jorge Javier desde Madrid. “¿Y cabía en la pantalla?”, le ha preguntado el concursante riendo.

Mila ha tenido un mal presentimiento al descubrir que se le había roto una muela. “Cuando sueñas que se te rompe un diente es porque va a pasar algo malo”. Por eso estaba convencida de que la iban a expulsar. Pero sus presagios no se han cumplido.

Esta es la cara que se le ha quedado a Paco tras ver cómo se ha quedado tras su paso por el concurso. “¿Pero quién es este tio?”, exclamó.

Ya en el plató de Madrid, el ex concursante de Pasapalabra se quitó la camiseta para demostrar su cambio.

Carla tampoco se reconoció al verse en el espejo del hotel de Honduras. “Menos mal que el culo, aunque más pequeño, sigue estando en su sitio”, bromeó.

Y no pudo contener las lágrimas al tumbarse en una cama por primera vez después de tres meses durmiendo en una esterilla.

Ella también quiso demostrar los estragos que había hecho en su cuerpo su paso por el concurso.

Y uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando Lara procedió a apagar la palapa. “Hace un año pedí entre lágrimas volver a vivir esta aventura con este equipo, que es mi familia. Y se ha cumplido. Estoy súper orgullosa de poder trabajar con vosotros. Os quiero”, se despidió entre lágrimas.

Para finalizar, una imagen del equipo de relización que trabaja en Honduras.

Y otra de los redactores.

Suso y Steisy han decidido jurarse amistad eterna con un curioso ‘pacto de saliva’ en el idílico entorno de la isla. “Te prometo mi amistad de amigo toda la vida. Te agradezco el concurso que me has dado”, le ha dicho él. Y ella ha respondido: “Yo prometo defenderte, no criticarte y no contar nunca ningún secreto tuyo”.

Mientras tanto, Mila ha vuelvo a perder los nervios, esta vez por el insomnio: “No puedo respirar y siento que se me va a parar el corazón”. Sus compañeros han tratado de tranquilizarla y parece que, finalmente, lo han conseguido.

Yola sigue siendo el objetivo de todos sus compañeros. Esta vez, y tras escapársele todos los ermitaños que habían recogido durante la noche, ha intentado ayudar a hacer fuego y ha acabado dando un cabezado a Mila. “Aparece en el momneto más inoportuno y siempre rompiendo algo”.

Después, ha intentado arreglar el desaguisado ofreciéndose a hacer la comida. Pero sus compañeros no se han fiado de ella y han acabado cocinando el arroz entre todos.

Yola ha intentado acercar posiciones con su compañera Mila regalándole un collar elaborado por ella misma para un desfile de moda improvisado en la isla.

Y Suso ha encontrado una buena vía de escape creándose su propio gimnasio en la isla.

La que algunos califican como la cruzada contra Yola ha llegado a su punto más álgido. Cuando Suso se ha enterado de que Yola le había nominado en la última gala, el ex gran hermano ha perdido por completo los nervios y se ha puesto fuera de sí por la gran decepción que ha sufrido. No es capaz de entender cómo su compañera ha sido capaz de nominarle cuando en numerosas ocasiones le ha asegurado que sin él no sería capaz de seguir en el programa. En el arranque de histeria, Suso ha destrozado la pasarela que Yola había preparado, algo que ha provocado que la cantante rompiera a llorar. Solo fue un pequeño avance, el martes emitirán el vídeo al completo.

Tras la marcha de Carla, Mila no pudo disimular su malestar con Yola. La colaboradora le echó en cara a Yola que hubiera nominado a Carla cuando la Miss le había dado de comer en tantas ocasiones. Los nervios y la tensión están a flor de piel y Mila ha llegado al punto de pedir que la audiencia la expulse cuanto antes del programa. "Cada vez que la veo no puedo evitar que se me revuelva el estómago".

En el juego de la recompensa los concursantes han tenido que responder a una serie de preguntas individuales y a otra tanda de cuestiones grupales. No todos han demostrado la misma habilidad con las adivinanzas que Lara Álvarez les planteaba desde su plataforma. Preguntas sobre cultura general y sobre opiniones que se tienen del resto de compañeros que han hecho a  Jorge convertirse en el ganador de este décimo juego de recompensa.

Carmen Lomana puso un comentario en sus redes sociales que ha despertado el rechazo y enfado de los presentes y, en especial, de Sandra Barneda. Lomana escribió acerca del maltrato que, en su opinión, estaba soportando Yola Berrocal por parte de sus compañeros de reality. Para ella, el comportamiento del resto de concursantes está siendo una crueldad y está convencida de que se deberían tomar medidas. Sandra Barneda le ha pedido a la colaboradora que no se tomara tan a la ligera el tema del maltrato.

“Cayo Paloma me inspira amor y todo lo bonito del ser humano”. Suso se ha convertido en el maestro de la paz y el equilibrio en los últimos días de concurso en Supervivientes. Lejos de las semanas en que era el centro de las principales broncas, ahora parece haber encontrado su sitio.

“Al final van a tener razón quienes decían que esto es el paraíso”, le comenta a Jorge durante una sesión de meditación al amanecer. “Esto es la octava maravilla del mundo”, confirma su amigo, que también ha llegado al final con la cabeza fuerte y gran actitud: “Si nos quedáramos solos en la isla hasta engordaríamos, creo que nos moriríamos de viejos”. Suso no lo ve claro… “No sé si me quiero hacer viejo solo contigo”, bromea.

Además de con Jorge, Suso se siente profundamente unido a Steisy: “Es mi gran amiga y esta semana vamos a disfrutarla como nos dé la gana, aunque no esté bien visto fuera”. Steisy le agradece que haya sido su mayor apoyo durante todo el concurso. “A mí tus mimos me han dado la vida”, responde él.

Pero no todo es paz y amor en Cayo Paloma. Todos critican la actitud de Yola, insinuando que sigue haciendo un papel de cara a las cámaras. La voz cantante contra Yola siempre la lleva Mila: “Esta semana no quiero enfrentarme a ella, voy a llevar un perfil bajo, pero es que es una tía que solo piensa en ella… Parezco la madrastra de Blancanieves asustando a una niña”. Pero con el buen ambiente general la situación se ha relajado y Mila hasta le ha agradecido algunos gestos como le ofreciera un pez. “Estos días tendremos una relación de convivencia educada”.

Ajena a lo que comentan sobre ella, Yola sigue a lo suyo: ha montado un tenderete para secar la ropa, pesca, colabora en el fuego… “He descubierto que no necesito a nadie, puedo hacerlo todo y encima estoy fuerte de mente”. Jorge no lo ve igual. “Yola no te resta, te divide”, dijo antes de reírse de ella por lavarse la cara con escamas de pez en las manos:Eau de Yola Berrocal, eau de ‘tu pesca’”.

Jorge ha recibido el premio que ganó en la gala: un masaje en camilla. Steisy se acerca a pedirle que aprenda la técnica para luego aplicárselo a ella.

Después del masaje, Mila se frota con Jorge para untarse algo del aceite del masaje. Por su cara, se nota que necesita con un urgencia sentirse limpia e hidratada otra vez.

Las tres nominadas, Yola, Steisy y Mila, volvieron a la Casa del Árbol, de muy mal recuerdo para todos, para recoger las pertenencias que tuvieron que abandonar.

Yola y Mila han protagonizado una de las broncas más fuertes de esta edición de Supervivientes. La colaboradora de Sálvame no soporta más a su compañera, a quien acusa de actuar cuando están las cámaras delante y de mentir. “Es una p... comediante. La conozco desde hace treinta años”, asegura. Sus supuestos estudios de interpretación, sus dotes culinarias o presumir de cosas que no conoce –como el polémico “hotel ecológico”– han provocado que sus compañeros estallen.

Todos se han ido uniendo a las críticas y ataques hasta dejar a Yola completamente sola, que ha roto a llorar en plena gala. “Yo también podría hacer eso, pero no me sale”, ha vuelto a atacar Mila.

Sin embargo, la audiencia ha querido, una semana más, darle su apoyo y salvarla. Una decisión que ha dejado a sus compañeros destrozados y ha provocado la expulsión de Carla.

Al conocer el veredicto de la audiencia, Yola no pudo evitar romper a llorar y dar las gracias a todos los que, a pesar de todo, siguen confiando en ella.

Suso ha recibido una sorpresa que le ha llenado de energía y fuerza de cara a los próximos días: la visita de su madre, Merche. Los dos han tenido un minuto para poder hablar y ponerse al día. “Sigue como hasta ahora, sincero y a la cara, que lo estás haciendo muy bien”, le ha recomendado su madre, después de asegurarle que toda su familia está bien. El concursante se ha quedado muy tranquilo: “La veo en su peso, así que sé que todo está bien”.

Tras la prueba, los supervivientes han disfrutado, esta vez sin límite de tiempo, de la comida que les ha correspondido. Hamburguesas, patatas fritas, un refresco y un donutos era el menú completo, que algunos de ellos han podido degustar en su totalidad.

La semana de Paco y Steisy en Cayo Paloma ha sido muy divertida… ¡y caliente! La ex tronista de Mujeres y hombres y viceversa ha querido obsequiar a su compañero con un sensual baile erótico…

Embadurnada de crema y con movimientos muy sensuales, Steisy le ha agradecido a un ruborizado Paco que le haya regalado una de las mejores semanas que ha pasado en el concurso.

Ya en Madrid, Jorge Javier Vázquez ha recibido en plató a Yurena, la última expulsada. “Estás fenomenal, te has quitado un montón de kilos de naftalina de encima. Llegaste a la isla siendo una señorona y mírate ahora”. Ella ha agradecido a la organización y ha asegurado que se le queda clavada la espinita de no haber llegado a la final.

Pero todavía le queda un sueño que podría cumplirse: cantar en la final del concurso. ¿Se hará realidad?

Steisy y Paco se han reunido con sus compañeros en Cayo Paloma. Pero la felicidad ha durado poco tiempo ya que los espectadores también han decidido que Paco abandone la isla. Esta semana vuelven a estar nominadas Yola, Mila y Steisy.

Se deshacen en halagos el uno hacia el otro, se preparan cenas románticas… La estancia de Paco y Steisy en Cayo Paloma se está convirtiendo en una auténtica luna de miel. “Con Steisy, cualquier sitio es maravilloso”, ha dicho el ex concursante de Pasapalabra.

Y ella no ha sido menos: “Paco te cuida y te ayuda en todo”. Para compensar, Steisy le está cocinando sus mejores platos, que prepara en una bonita mesa adornada con todo lo que encuentra en el cayo. ¿Estaremos ante el nacimiento de la primera historia de amor de esta edición de Supervivientes?

Mientras tanto, en la Casa del Árbol intentan organizarse de la mejor manera posible. Pero ya han surgido los primeros roces. Esta vez, por culpa del fuego. Al parecer, Yola aseguró que sabía hacerlo pero, cuando llegó el momento, no se atrevió. “¿No decías que sabías? Pues ponte”, le dijo Carla. Y ella contestó: “Si no me sale no quiero cargar con la responsabilidad”. Finalmente, Carla utilizó el método del preservativo para conseguirlo.

Lo cierto es que Yola está cada vez más sola en la isla. “Me siento desplazada por mis compañeros”, asegura.

Y Mila tampoco está viviendo su mejor momento. Aunque aprovecha las cinco horas que les dejan bajar de la Casa del Árbol para inspeccionar las playas de la zona, las noches son un infierno para ella por culpa de las cucarachas. “No voy a poder dormir”.

El que no está tan mal es Jorge, que disfruta todas las tardes de las meriendas que ganó en la última gala. A sus compañeros se les cae la baba viéndole tostarse un sandwich mixto en el fuego.

ÚLTIMA HORA: En la gala del martes 28, Yola o Carla serán expulsadas a Cayo Paloma, y allí la eliminada se enfrentará al televoto contra Paco y Steisy. A continuación, los tres que permanezcan en el concurso se reunificarán con Jorge, Mila, Suso y la que se haya quedado entre Yola y Carla. Además, Suso recibirá al fin la visita de su madre.

Antes de ser enviada a la Casa del Árbol, Steisy quiso sentirse más superviviente y le ha pedido a Suso –que ya “casó a Yola y Mario”– que se encargue de su ceremonia de bautismo. Con Yola de maestra de ceremonias y Mila como organizadora del evento, la concursante recibió su nuevo nombre: “Islica Hondurica Playauvica”.

Según van pasando los días, los supervivientes tienen cada vez más dificultades para encontrar comida y cualquier cosa les vale: Suso se ha atrevido hasta con las raíces de coco.

Después de un mes y medio en un destierro que cada vez era más un paraíso, Yurena ha sido expulsada de Supervivientes. La cantante dejó la Casa del Árbol, su hogar desde hace cuatro semanas, junto a Paco y Steisy, la menos votada por el público en su nominación contra Yola y Mila. En Cayo Paloma, nueva ubicación del destierro, Yurena recibió la noticia de su expulsión con deportividad total: “Gracias de corazón a Supervivientes, ¡‘yurebesos’ para todos”.

Además, Jorge Javier anunció cambios en la recta final del concurso: además de las nuevas ubicaciones, la próxima gala de expulsión será el martes, no el jueves.

Jorge, líder desde hace varias semanas, volvió a jugar un papel decisivo en las nominaciones. Salvó a Suso de la nominación del grupo en lugar de a Carla –“A ella ya la salvé la semana pasada”–, y como líder volvió a señalar a Yola: “Aunque ya nos llevamos mejor, mi guerrilla va con ella”. Así, Yola y Carla son las nominadas de la semana.

Yurena abandonó la isla entre las palabras de agradecimiento de Jorge Javier, a quien dedicó su maullido de gatita sexy. También le deseó toda la suerte a Paco y Steisy, que se quedan solos durante toda la semana en Cayo Paloma: ¿surgirá por fin el amor entre ellos en esta situación tan idílica?

No son los únicos que cambian de ubicación, ya que el resto de sus compañeros vivirán la próxima semana la Casa del Árbol.

Yurena nos regaló uno de sus últimos momentos surrealistas cuando le pidieron que se escondiera en la Casa del Árbol ante la llegada de Steisy. Así se quedó cuando la chica quitó la esterilla que la cubría.

Jorge sigue siendo imbatible en las pruebas de líder; solo Carla le supera en la apnea, pero en los juegos de fuerza no encuentra rival ni siquiera en Suso. ¿Le valdrá para llegar hasta la final sin enfrentarse al voto del público?

El otro momento más esperado de la gala fue la entrevista de Jorge Javier a Dulce. La niñera de Chabelita, en su línea habitual de economía de palabras, vino a decir que la experiencia ha sido maravillosa a nivel personal pero que siempre fue el blanco fácil para sus compañeros.

En realidad, el interés estaba en lo que podía contar sobre su vida con los Pantoja. Reconoció que siente que ha desperdiciado su vida al entregarse tanto a ellos, que se sintió abandonada cuando no podía trabajar con un problema de espalda y fue despedida, que Isa siempre será su niña aunque le duela a toda la familia y que ella tenía que pagar los pañales de su bebé cuando se marchó de Cantora porque no tenía apoyo económico.

La gala volvió a dejar claro que Yola es la menos integrada del concurso. “He intentado jugar con ella como si fuera mi nieta pero nos desespera porque nunca se entera de nada”, contó Mila. Todos le acusan de actuar delante de las cámaras. “Eres muy peliculera y novelera”, insistió la colaboradora de Sálvame. Al final, Yola estalló en lágrimas: “¡Yo no soy una experta en realities, lo hago todo de corazón!”.

Mila tiene una relación de amor odio con Yola; a veces se ríe con sus comportamientos surrealistas y otras no se fía: “Te haces la tonta pero eres muy lista y lo único que te importa es tú misma. Vale, tú eres Cinderela y yo la bruja del cuento”.

A Yola le echan en cara que rompiera cuatro huevos al echar sobre ellos una pila de cangrejos y también que salga a pescar más horas de las que le tocan.

Pese a todo, Yola fue la primera salvada por el público y dejó a Mila y Steisy frente al duelo más intenso del concurso. Cuando Mila escuchó que estaba salvada no pudo contener las lágrimas: “Lo siento, te quiero, te quiero…”, no paraba de repetirle a Steisy.

Steisy se vino abajo al despedirse de sus compañeros, pero solo tuvo palabras de cariño para todos ellos: “Os juro que tenéis una amiga fuera y os lo voy a demostrar”.

Antes de su expulsión, Steisy se llevó una gran sorpresa: mientras le aplicaban una mascarilla en el pelo, apareció su hermana Cristina, a la que está muy unida.

Durante la semana, Steisy ha sentido que se ha comunicado con el más allá: “¿Esa nube no tiene forma de 84? ¡Es la señal que le pedí al Señor!”. “¿Querrá decir que vas a ganar Supervivientes”, le vaciló Jorge.

Aunque ya no hay broncas tan fuertes como hace un par de semanas, la tensión entre Suso y Carla siempre está presente. “No sé por qué me tienes entre ceja y ceja”, se queja la modelo. “Por que eres contra la que más cosas tengo, se llama falta de afinidad”, le explica Suso.

Para cerrar la gala, Lara Álvarez, cada día más suelta, le dedicó una especie de baile del robot a Jorge Javier, al ritmo de una versión discotequera de canciones de Isabel Pantoja y María del Monte.

Mila pasó de la crítica a no poder aguantarse la risa al ver los diseños que Yola quiere lucir en la próxima gala, con complementos rústicos para sus bikinis. “Es del estilo de Jean Paul Gaultier, ¿verdad?”, le vacila entre risas, a lo que Yola responde muy seria que tiene mucho estilo.

Mila no soporta que Steisy y Carla sean rivales en las galas pero después su convivencia se convierta en “un spa”. Carla depiló las cejas de su rival con la navaja multiusos, y Steisy lo justifica: “Tengo pelillos y yo necesito estar guapa; mi madre me ha enseñado que en la guerra vale todo”.

“Muy bien Yola, haciendo méritos”, le gritaba Mila a la concursante nominada, que estaba empeñada en soplar al fuego a pesar de que había brasas de sobra. Cuando Carla se acercó a preguntarle por qué lo hacía, ella le contestó: “Veo que está rojo y ya me quedo tranquila”.

Steisy, por su parte, sigue hundida por su nominación. “Tengo derecho a estar de bajón”, le dijo a Suso. Y este le respondió: “Estás excesivamente negativa y tienes que disfrutar”.

Mientras tanto y ante la ausencia de fuego en Playa Uva, Yurena se ha animado a probar la comida cruda. Eso sí, de momento solo se ha atrevido con una patata… ¿Cuándo se lanzará al pescado?

Yola ha decidido dar rienda suelta a su creatividad y se le ha ocurrido diseñar bikinis con cocos hojas e incluso cangrejos. “Eso sí, tienen que ser cocos muy grandes”, les ha dicho a sus compañeras.

Suso y Steisy han jugado a ver su propia imagen reflejada en los ojos del otro. “¡Qué feo estoy con esa barba! Ya no soy un imán de chochetes…”, se lamenta el ex gran hermano. Y ella tampoco se ha visto bien: “Me veo como calva, fea y con los hombros huesudos”.

Ni siquiera el desayuno completo del que disfrutará todos los días de la semana, y que se ha convertido en la envidia de sus compañeros, ha sido suficiente para que Steisy no se venga abajo por su nominación.

La concursante, además, no puede olvidarse de la bronca que ha tenido con Carla, y en la que esta le ha reprochado su falta de energía en las pruebas: “Para mí, superviviente es Jorge, no tú”.

Finalmente, Steisy no ha podido contener las lágrimas. “Es una persona muy negativa”, ha dicho Suso.

Y, aunque la semana ha empezado regular en Playa Uva (“Intentemos, aunque no lo seamos, fingir que somos un equipo”, ha pedido Mila a sus compañeros), la alegría ha llegado gracias a… ¡un paquete de lentejas! Esta es la cara que se le ha quedado a la colaboradora de Sálvame tras recibir la bolsa de legumbres.

Mientras tanto, en la casa del árbol, Paco ha conseguido pescar algunos peces y su compañera Yurena está encantada.

El ex concursante de Pasapalabra, además, se ha atrevido a comer cangrejos crudos… y no le han sabido del todo mal.

Los dos han congeniado a la perfección y hasta se reparten el mismo número de almendras. “Es lo justo”, asegura Yurena.

Dos cosas ha hecho Dulce nada más abandonar el concurso: mirarse en el espejo y hablar con su niña Chabelita. Ya en el hotel, la ex superviviente ha alucinado con su aspecto físico: “Estoy sin tetas y sin culo, pero estoy muy morena”, exclamó mientras se miraba en el espejo.

Tras disfrutar de la cama durante unos minutos, Dulce hizo la llamada más esperada por los seguidores del reality: la de Chabelita. “Ella lo es todo para mí, la llevo en mi corazón las 24 horas del día y siempre necesito hablar con ella. Será siempre mi niña, le pese a quien le pese”.   Además, aseguró que tiene muchas cosas que contar de su paso por la isla: “Que me vayan haciendo sitio en el plató”.

Mila no ha podido más y ha estallado contra Yola. La colaboradora de Sálvame no soporta que su compañera, pase lo que pase, no se altere: “Es tan lista que se ha dado cuenta de que le funciona no entrar en conflictos”.

Y así se lo ha hecho saber a su compañera: “Te haces la gilipollas, la tonta y la buena porque eres muy lista. Lo que te importa es tu culo. Metes en remojo el culo de la gente para que se mojen por ti y lo haces llorando. Tienes 50 años, ¡defiéndete!”.

Mila, además, se ha mordido la lengua cuando su compañera le ha traído una piedra de las brasas para romper un fruto. “Casi me quemo media mano”.

 

Steisy no ha podido soportar la presión de la nominación y ha estallado: “No lo estoy haciendo bien, soy una mierdecilla y me van a echar”.

Los concursantes han recibido las tradicionales llamadas de apoyo de sus familiares. Paco ha podido hablar con su madre. “Estamos muy orgullosos de ti”, le dijo desde Madrid.

Y otros que han dado que hablar estos días en la isla han sido Paco y Suso. El ex concursante de Pasapalabra se ha ofrecido a darle masajes al ex gran hermano. “Mamá, esto no es lo que parece”, ha bromeado Suso. “Yo quería cambiar mi vida, pero tampoco que me montara un hombre por la espalda”.

Carla, que no ha pasado su mejor semana, se ha venido abajo cuando ha escuchado la voz de su hermana Claudia. “Cuando tengas malos momentos acuérdate de lo que me dijiste antes de irte, que ibas a divertirte y a vivir la aventura. Estás en la recta final así que mucho ánimo. Te queremos y te apoyamos todos desde aquí”.

Tras las nominaciones, Carla se ha ganado dos nuevos enemigos: Suso y Steisy. “Haces estrategia y no me gusta tu juego”, le ha dicho él. Steisy, por su parte, le ha reprochado que la nominara cuando, según ella, le prometió que no lo haría.

Suso, por su parte, ha hablado con su hermana Yara. “Estás muy nerviosa, ¡pareces un robot!”, le dijo. Y ella le respondió: “Estamos muy orgullosos de ti, y yo por ti voy a Honduras nadando si hace falta”.

La apatía le ha salido cara. El público votó a Dulce para ser la expulsada de la gala de Supervivientes, por lo que Yurena convivirá con Paco durante la próxima semana en la Casa del Árbol. “¡Olé yo!”, exclamó la niñera de Cantora al escuchar su nombre.

Antes de conocer el veredicto del público, Yurena regaló a Jorge Javier un pedacito de Around the world, su hit mundial, y Dulce habló, como no, de Isa Pantoja. “A mí si me gusta Alejandro para ella, es un chico muy majo aunque demasiado tranquilo”.

Paco perdió el duelo contra Yola y Suso y fue el que menos apoyo recibió del público. Sus compañeros tampoco se vinieron abajo por su salida de la isla; ni siquiera Steisy, con la que ha intimado estos últimos días: han compartido masajes, baños y hasta un atardecer que parecía muy romántico. De hecho, la tronista aseguró que si tuviera que comerse a algún compañero en plan caníval, sin duda Paco sería su ‘víctima’.

Las nuevas nominadas son Yola, Mila y Steisy. En realidad el grupo había seleccionado también a Carla por primera vez, pero los votos de Jorge, el líder, lo trastocaron todo: solo él nominó a Yola, pero como tenía puntos acumulados por la subasta celebrada justo antes, Yola quedó empatada con Carla. Como líder salvó a Carla y metió en la terna a Mila: “Mi función es quitarme a Yola de enmedio, así que elijo a Mila porque es la que tiene más apoyo mediático y puede eliminarla”, reconoció.

Jorge se ganó ese derecho después de una prueba de líder polémica: él y Carla tenían que rellenar una cuba cogiendo agua con la boca pero la de Carla se rompió.

Carla reaccionó así al ver que Suso la estaba nominando. Steisy también le dio su voto en lo que parece una clara estrategia de los mejores amigos de la isla. Sin embargo, no fue suficiente para que esté nominada.

Yola por fin tuvo su sorpresa en la isla. Jorge Javier le propuso un juego de preguntas por el que iba cruzando puertas…

Al otro lado de la última estaba su sobrina Seila, que ha viajado desde Alemania para verla. Para Yola era muy importante porque su sobrina ha superado una enfermedad tras un tratamiento bastante fuerte y ha podido comprobar en persona que está bien.

A la sorpresa se unió Rosa, la hermana de Yola. Esta pidió comer con ellas “como han hecho otros de mis compañeros”, pero no pudo ser.

En lugar de prueba de recompensa, los supervivientes participaron en una subasta en la que pujaban a ciegas. Jorge fue de nuevo el más beneficiado, ya que se llevó la mejor comida y además pudo robarle a Mila los puntos extra de la nominación que acabó utilizando contra Yola y a favor de Carla.

Aunque son inseparables, ha aparecido la primera grieta entre Mila y Carla. “En la prueba del pañuelo no me arrancó la cabeza de milagro –se quejó Mila–. Aquí si te pueden lesionar para ganar, te lesionan”.

En el lado positivo, el programa les regaló una barbacoa para celebrar el inicio de la Eurocopa. “Nunca había visto a nadie llorar por una cerveza”, le dijo Jorge Javier a Mila al ver las imágenes.

“¿Vienes a la palapa o al Marbella Club?”, preguntó Jorge Javier a Mila al ver su vestido lencero, que resulta que es de Carla. “Es una talla XS”, contó Mila orgullosa. El presentador le dijo por sorpresa cuánto peso ha perdido: “12 kilos y 100 gramos”.

Durante un relajado baño, Mila ha hablado con Carla y Steisy de un amor platónico que ha estado presente en su vida desde hace décadas. “Parece una novela, como Romeo y Julieta”, decía Steisy mientras Mila se ponía incluso nerviosa al recordarlo. Como pista, la colaboradora contó que conoció a su sobrino en un curso de supervivencia al que asistió Telmo Aldaz, el aventurero de Discovery Max… Que es sobrino de Miguel de la Quadra-Salcedo, a quien Mila trató en su etapa de periodista, y que falleció el pasado 20 de mayo.

Jorge se ha venido abajo por primera vez desde que empezó el concurso: “Es el primer día en el que siento la necesidad de irme a casa, que no quiero llegar a la final”. El bajón ha venido por el cambio de roles que Yola tuvo que imponer al grupo, y por el que ha tenido que cambiar la pesca por el fuego.

Steisy se encargó de animar a Jorge: durante una conversación sobre las ganas que tienen de comer espaguetis, se dieron un pico al estilo de La dama y el vagabundo. “¿Te relames por los espaguetis o por mí?”, bromeó Steisy, y Jorge a cambio le extendió crema a su compañera por la espalda y también en el culete. “Calientas pero no quemas…”, dijo Yola, testigo de la escena.

Steisy no solo ha tonteado con Jorge; tampoco le quita ojo a Carla mientras se ducha. “Tienes un pecho precioso… No me hagas esto que ya sabes que no soy de piedra”, bromeó.

El cambio de roles de Yola ha provocado un hecho inédito hasta ahora: un pequeño roce entre Carla y Mila. Esta última estaba vigilando cómo Suso cortaba el pescado y Carla se quejó de que estaba demasiado “tiquismiquis”. Mila se fue sin decir nada… “Hay mucha tensión, todo nos sienta mal”, dijo la médico.

Pese a esa tensión, todo el equipo se ha mostrado cariñoso con Yola después de que fuera descartada por ellos mismos para participar en una prueba de recompensa. “Ahora sí me he sentido querida, gracias por ese abrazo”, le dijo Yola a Paco. Algunos como Suso están felices con su nuevo rol –él es cocinero–, pero otros como Jorge, Steisy y Mila creen que se ha equivocado totalmente.

En la Casa del Árbol, Dulce no ha seguido los consejos de Chabelita y está más inactiva que nunca. Yurena, feliz después de hablar con su madre, le saca temas de conversación. “Un cantante es un artista, no solo una voz, hay que conectar con el público”, explicaba, y la niñera de Cantora aprovechó para atacar al ‘tito Agustín’, el hermano de Isabel Pantoja: “Hay otros que se creen que cantan mejor que nadie y así les va…”.

Víctor Sandoval llegó pletórico al plató, y no dudó en quitarse la camiseta y hacer toda la entrevista en bañador. Habló de cuánto le ha cambiado esta experiencia, se reencontró con su perro, con la madre de Alaska… Además, Jorge le anunció que tiene nuevo trabajo: “Vas a ser asesor del amor en Mujeres y hombres y viceversa”.

“He perdido 14 kilos pero parece el abuelo de Heidi, me horrorizo y me voy a ir a la clínica a hacerme de todo”, dijo al ver su llamativo cambio físico.

Su mayor enfrentamiento fue con la madre de Paco, la que tachó de cotilla: “La información que le diste a tu hijo nos desestabilizó a todos”. Insistió en que Paco está haciendo un papel: “Es egocéntrico y el menos auténtico de la isla”.

Pese a su buen aspecto, Lara Álvarez le contó a Jorge Javier que ha estado bastante enferma estos días por culpa del aire acondicionado. “También porque duermo sola, creo que por eso me he puesto mala”, soltó ante la carcajada del presentador.

Después de la enorme bronca de la última gala, y quizá a la vista de que el público apoyaba mayoritariamente a Steisy, Mila ha dado un giro de 180 grados en su relación con ella. “Te pido disculpas por todo lo que te dije. Eres una tía súper noble que mantiene a su familia”. Incluso le ha prometido que no va a favorecer en ningún caso su expulsión. “Me ha emocionado mogollón –reconoció Steisy después–. Me he dado cuenta de que Mila es como yo, se le va la fuerza por la boca y luego es todo corazón. Me ha ganado”.

En ese tono conciliador, Mila ha contado a sus compañeros que no siempre le ha ido bien en la vida. Durante la comida, relató la época en que no tenía “ni un duro en la cuenta” y pasaba varios días sin poder comprar nada para comer: “Pasaba por la puerta del Museo del Jamón y me quedaba mirando…”.

Mila también ha pedido perdón a Paco, quien a su vez ha resaltado la capacidad de Mila para sobrevivir pese a ser la más veterana. ¿Cuánto durará la tregua?

En realidad Paco está mucho más centrado en su relación con Steisy, cada día más íntima. Primero ella resaltó lo bien que le sentaban unos calzoncillos antes de dormir juntos bajo las estrellas, y después él se entregó con un masaje. “Estoy flipando, como lo toques todo igual…”.

El momento más tenso del debate se vivió cuando Sandra Barneda pidió a los concursantes que eligieran a una persona que no podría participar en la prueba de recompensa. Todos votaron a Yola que, entre lágrimas, se bajó de la barca. “Estoy triste y desilusionada, me sorprende porque lo comparto todo. Veo que soy la persona menos querida”.

La prueba consistía en una lucha por robarle el pañuelo al rival con los ojos tapados. Ganaron Paco, Carla y Suso.

Yola tuvo que ver cómo se comían los bocadillos y también escuchó que los tres van a poder hacer una llamada el próximo martes, lo que terminó de hundirla. Mientras estuvo apartada, a Yola le encargaron redistribuir los roles en la isla para que todos hagan de todo. De esta manera, durante esta semana Carla se encargará de la pesca, Jorge del fuego, Mila de las lapas, Steisy de los cangrejos, Suso de la cocina, Paco de la limpieza y ella misma de la leña.

En la Casa del Árbol, Yurena y Dulce están felices. Sobre todo la primera, que por fin pudo hablar con su madre por teléfono: “Han sido unos minutos mágicos que me han dado la vida. Estoy tan agradecida…”. Para obtener una recompensa, ambas tuvieron que construir una barca y flotar sobre ella durante un minuto.

Como lograron el reto, pudieron devorar un pollo asado; eso sí, sin utilizar las manos. Al final utilizaron la cara de la otra para poder morder buenos pedazos.

Víctor es el sexto expulsado de Supervivientes. Él mismo pidió a la audiencia que votara por salvar a Yurena, su amiga y confidente esta semana, y a Dulce, la nueva habitante de la Casa del Árbol. “Te tienes que sentir muy orgulloso del concurso que has hecho, te estamos muy agradecidos”, le decía Jorge Javier desde plató. Víctor, contento y emocionado, aseguró que esta experiencia le ha cambiado: “Cuando vuelva habrá un Víctor nuevo, voy a valorar más otras cosas. Tengo unas ganas que me muero de besar a mis padres”.

Las nominaciones han estado muy ajustadas. Después de votar todos se produjo un triple empate entre Mila, Suso y Yola. Carla, como líder, salvó a su amiga Mila y ha nominado directamente a Paco.

Carla se ganó ese derecho después de una de las pruebas de líder más emocionantes que se recuerda. Batió de largo el récord de apnea de todas las ediciones con 4 minutos y 19 segundos, con Jorge y Paco aguantando también hasta el extremo. Carla salió llorando del agua y le dedicó su proeza a su padre.

Carla ya había dado pistas de que iba a nominar a Paco después de una charla entre ella, él y Mila, que lo califica de “frío, manipulador y vago de mier…”. Carla se lo dijo a la cara: “No opinas ni te mojas para que no te nominen, lo tuyo no es un reality sino un falsality”.

Los concursantes tenían pendiente la enorme bronca que desató Suso, la más fuerte de largo de toda la edición, después de acusar a sus compañeros de bailarle el agua a Mila por miedo. Al final el foco se ha centrado entre Steisy y Mila; y la primera soltó de corrido decenas de argumentos contra la colaboradora de Sálvame a las que esta no fue capaz de responder. Además, la tronista fue la primera salvada por el público. Pese a la tensión, todos aseguran que en el fondo se tienen cariño. “Esto se está convirtiendo en un puto infierno y me quiero ir porque no lo puedo controlar”, decía Mila al verse superada.

El momento más surrealista de la gala se vivió cuando Dulce recibió la visita de “su niña”, Chabelita, que aguardaba escondida en una cuna. Dulce la cogió en brazos como si fuera un bebé. Isabel no paró de repetirla que se espabilara y no se quedara siempre callada.

Desde la cuna, Chabelita aseguró que estaba cabreada porque el público salvó a Yola y a Steisy en vez de a Dulce, aunque tampoco fue muy clara a la hora de dar su apoyo a su niñera: “Quiero que se venga ya a España”.

Nada más llegar a la isla, Chabelita se sentó en el tronco en el que pasó la mayor parte del tiempo durante la pasada edición. Y como recuerdo partió una almendra, su actividad más recurrente. “Ya no me gustan tanto”, dijo.

La otra sorpresa de la noche fue para Jorge. Su madre le llevó a la palapa una tarta por su 26 cumpleaños. “¿A que parece mi novia?”, decía Jorge emocionado. También pudo hablar con su abuela, ante quien exclamó que estaba muy orgulloso de ser pueblerino.

Jorge, líder habitual, tuvo un fuerte bajó de azúcar mientras estaba pescando. “No me siento las piernas”, le decía al médico, que le dio un buen chute de glucosa.

Suso cumplió su promesa y enseñó el culo para celebrar la nueva salvación de Steisy, que está alcanzando la categoría de favorita semana tras semana.

Steisy sigue intimando cada vez más con Paco desde la unificación. “Tenemos conversaciones muy guays, somos una pareja de baile que flipas… Nuestra relación va viento en popa”, dijo después de bailar salsa en la orilla.

Yola no atraviesa su mejor momento en el concurso. Siente que Suso y Jorge la tratan como si fuera tonta, y Mila ha salido en su defensa: “Aquí la palabra retrasada no se va a volver a usar, que encima los que te lo dicen suman medio cerebro entre todos”.

Yurena se despidió con lágrimas de Víctor y recibió la noticia que más esperaba: el domingo podrá hablar con su madre en privado. “Lo necesito más que comer, necesito saber que está bien y que me reconoce”.

Se acabó la paz en Supervivientes. A la vuelta de la última prueba de recompensa, Mila echó en cara a Steisy que usara a su familia para dar pena en su alegato, y Suso empezó a calentarse. Nada más bajar de la barca y delante de todo el grupo, Suso se quejó de que Mila está sobreprotegida por el grupo. Se vino arriba y acabó por llamar “lameculos” a Carla directamente.

Ese calificativo desató toda la rabia acumulada de Mila, que tachó a Suso de “gilipollas, niñato, paralítico cerebral” y una retahíla de insultos muy variados, casi rozándose las caras, algo que luego ella subrayó como si hubiera sido Suso quien se le había encarado.

“¡Todo esto me ha venido como Dios porque sois una pandilla de paralíticos cerebrales! No cagaré, pero tengo mojones para cagarme en todos vosotros. Ya se despertó la abuela, hasta ahora he ido de humilde y pidiendo perdón, pero se acabó. Ahora empieza Supervivientes”.

Suso insistió en llamar “lameculos” a Carla. Ella, primero alucinada y después indignada, respondió que ha cuidado casi más del propio Suso que de Mila: “Es al que más he lavado la ropa, al que más he atendido cuando estaba enfermo…”. Enrabietada, le dijo a la cara: “Lo que buscas es protagonismo porque no eres nada. Flipo con lo que acabas de hacer, no vuelvas a dirigirme la palabra en la vida”.

Carla no podía contener el llanto. “Ni una lágrima por ese niñato”, le decía Mila, que siguió insultando tanto a Suso como a Steisy.

Suso, apartado, se explicó con un peculiar monólogo: “Mama, te hablo a ti no porque se me haya ido la cabeza sino porque no tengo nadie a quien decírselo. Yo le tengo cariño a Mila y lo que he dicho es que no es bueno que se la proteja tanto porque la incapacitamos, y ella es igual que todos”.

Como Suso se fue de la pelea, Mila se centró en atacar a Steisy sin piedad: “Eres la más tonta de la pandilla. No, eres lista de calle, y mala de calle también, y además juegas con la intimidad de tu casa. Date un paseo y leéte un libro alguna vez. Sois malos, dos niñatos de mierda que lo único que hacen es follar”. Steisy alucinó con tantos insultos, y además subrayó que Mila reconociese que siempre ha pensado que son mala gente cuando hasta ahora habían tenido muy buena relación.

Entre los invitados de piedra, Yola se posicionó a favor de Carla porque no entendió el arrebato de Suso. Este le echó en cara que se hiciera la loca cuando había hecho un pacto con Steisy y Dulce para nominar juntas contra los supuestos fuertes: “Ahora te haces caquita, pero te habías unido para echarlos”. Mila defendió a Yola: “No dejes que te vuelva a llamar corta o tonta porque aquí no hay ningún Einstein”. Incluso dijo que si Yola se salva, hará un striptease.

Tras la bronca, Mila fue evacuada de la isla por sus fuertes dolores abdominales. La colaboradora dice que lleva casi un mes sin ir al baño.

Ya en plató, Miriam por fin se reencontró con Carlos Lozano, su novio, a quien recibió con besos y hasta un baile latino. Dijo que le daba pena que Mónica Hoyos haya hablado de ella y tachó de oportunistas y mentirosos a los que la han criticado en Sálvame.

“Qué asco, qué horrible, qué vergüenza, ¡esta no soy yo!”, dijo Miriam al verse frente al espejo con sus trenzas y su cuerpo lleno de moratones y picaduras.

Miriam solo perdió la sonrisa al ver que Yurena no ha hablado demasiado bien de ella desde que se fue. Con Víctor ha comentado que no era muy aseada, limpiaba poco, la mandaba callar… “Me siento decepcionada y dolida”, reconoció la peruana.

En la casa del árbol, la idílica convivencia entre Víctor y Yurena se ha visto alterada por un desmayo del primero. “Estoy temblando, me podría haber caído sobre las rocas y me habría matado”, dijo al recuperar el conocimiento.

Pacto por la supervivencia del equipo agua. Desde la unificación, Steisy se ha dado cuenta de que ella, Yola y Dulce –las tres nominadas de la semana– van a estar siempre en la diana de sus compañeros, y ha propuesto que unan sus fuerzas pese a las diferencias que han tenido a lo largo del concurso. “O nos unimos, o les vamos a servir la victoria en bandeja. Se creen que lo que va a pasar está escrito y, como yo me quede, no va a ser así. Les tiene que dar miedo a ellos que yo no me vaya”. Steisy se ha acercado sobre todo a Yola: “Al final la aventura la he vivido contigo, quiero que empecemos de cero. A partir de ahora te voy a hablar con más delicadeza”.

Steisy está especialmente activa en su campaña para quedarse en Supervivientes. Insiste en que es la que más lo necesita de todos, y además cuenta con el apoyo de Suso: “Si me quedo, enseñará en el culo en la próxima gala”. Su amigo está en mitad del fuego cruzado, ya que es uno de los protegidos del equipo de Mila, Carla y Jorge, pero a la vez su unión más fuerte es con Steisy.

Steisy también ha encontrado un apoyo inesperado en Paco. “Es mi gran descubrimiento desde la unificación”, asegura. Sin embargo, el concursante de Pasapalabra sigue siendo el menos integrado entre los supuestos ‘fuertes’.

De hecho, Mila señaló a Paco y a Steisy como los concursantes que más desean su salida: “Los más fuertes son Carla y Jorge y ellos quieren que me quede, pero los que se ven más débiles están deseando quitarme como rival”. Mila y Dulce han sido señaladas por sus compañeros como las más débiles del concurso.

Dulce ‘lideró’ el equipo que ha ganado la última prueba de recompensa: Carla, Paco y Steisy obtuvieron como premio la posibilidad de recuperar tres objetos o prendas de sus maletas. Dulce se quedó sin recompensa porque no fue capaz de abrir el candado de la suya.

En la casa del árbol, reina la armonía entre Yurena y Víctor. La pareja se ha acoplado bien pese a las rencillas que arrastraban desde la primera semana y hasta celebran las comidas con besos.

Su prueba de recompensa consistía en formar puzzles con las letras de tres canciones que después tenían que interpretar. Así, pudimos disfrutar de sus voces a dúo cantando Mediterráneo, Bailando y Loca.

El premio que más ansiaban fue una ensaladilla rusa que devoraron durante un minuto. Ya con el estómago lleno interpretaron una de las canciones de la primera etapa de Yurena, la favorita de Víctor.

Víctor se emocionó al escuchar cómo le echan de menos sus compañeros tras su destierro. Carla llora desconsolada, Mila insiste en que se equivocaron al nominarlo… “Ya han llorado por mí tres mujeres: ellas dos y Belén Esteban. Y porque me echan de menos, no porque las haya hecho daño. Es lo más bonito que te puede pasar en la vida”. La otra cara es Paco: “Para mí es la gran decepción del concurso”.

La audiencia ha querido que la movida madrileña regrese a la televisión y ha dejado a Víctor Sandoval y a Yurena conviviendo en la Casa del Árbol. Miriam se esperaba la expulsión y aunque no quería marcharse, se ha tomado muy bien la decisión de la audiencia. Víctor sin embargo, no se ha tomado muy bien tener que seguir concursando y hacerlo con Yurena, y le ha advertido a Jorge que igual desaparece Buda y aparece el otro.

Los supervivientes eran muy amigos, pero un comentario de Víctor sobre el antiguo nombre artístico de Yurena, hizo que ella se enfadara y su relación terminó. “Me he encontrado a una zombi en el Palafito”, ha explicado Víctor cuando Jorge Javier le ha preguntado qué si volverán a ser amigos.

No sabemos si fue un flechazo, pero Steisy y Jorge tienen claro que desde que se conocieron en el hotel de Honduras entre ellos existe una tensión sexual no resuelta que no se puede quedar en nada. Los jóvenes están felices de volver a estar juntos y no ocultan que se gustan, mucho, mucho. Juegos, caricias, bromas, lazos desabrochados…

Jorge y Steisy están viviendo un auténtico cortejo para el que la superviviente siempre está preparadita: “Para que sea cómodo y fácil”, ha bromeado. Eso sí, una cosa es que se gusten físicamente y otra que Jorge sea capaz de enamorar a Steisy.

Tras explicarle a Jorge Javier Vázquez que estaba dispuesto a resolver la tensión sexual que existía entre él y Steisy, y aclararle que la extronista no es el tipo de mujer que le gusta y sí “que le pone”, Jorge ha terminado con todas sus posibilidades que tenía de tener algo con la superviviente al regalarle una nominación directa.

Seguro que ya no mojo”, ha asegurado Jorge al darse cuenta de que Steisy había escuchado su nominación y que no le había sentado nada bien. No sabemos cómo reaccionará Steisy, pero el buen rollo y la pasión que había surgido entre ambos se ha quedado en el olvido tras una simple palabra del joven.

Tras la unificación, los supervivientes se enfrentaban a las primeras nominaciones conjuntas. Yola, con dos votos y Dulce, con tres, fueron los nominados del grupo. Jorge, como líder semanal, nominó a Steisy.

La Palapa se ha llenado de sentimientos encontrados cuando Jorge Javier Vázquez ha comunicado a los supervivientes que la audiencia había decidido salvar a Steisy. La extronista ha roto a llorar de alegría y ha dado las gracias a todo el mundo que la había votado porque estaba cumpliendo el sueño de su vida. Víctor se ha tomado muy bien el destierro porque no se encuentra bien de salud y cree que es el mejor momento para abandonar el concurso, pero Carla y Mila no lo han visto igual. Las inseparables de Víctor no podían dejar de llorar y han querido demostrarle todo su cariño antes de que abandonara la Palapa. Mila, Carla y Víctor se han convertido en una auténtica familia dentro del Equipo de Fuego y les ha dolido muchísimo tener que despedirse de un gran superviviente.

Jorge Javier Vázquez ha anunciado que en la próxima Gala de Supervivientes 2016 vamos a tener visitas de los familiares y le ha comunicado a Isa Pantoja y a la madre de Jorge, que ellas son las elegidas para viajar a Honduras. Isa Pantoja no ha querido desvelarnos lo que le va a decir a Dulce, pero se ha mostrado muy feliz porque también viaja a Honduras por ella misma.

Mila y Víctor han aprovechado que Steisy no tiene pelos en la lengua a la hora de hablar de sexo y le han hecho un auténtico interrogatorio. ¿Te acostarías con Isabel Pantoja? ¿Y con Chabelita? Pero, ella les ha dejado claro que solo le gustan los pibones y las mujeres muy femeninas porque para “estar con un marimacho, estoy con un hombre”, ha asegurado.

La conversación ha ido más allá y ha salido a relucir el nombre de la presentadora Paz Padilla como toda una sex simbol. Metido en el terreno sexual, los supervivientes le han preguntado a Dulce que si ella también haría un trío y la respuesta de la niñera les ha dejado con la boca abierta.

Mila Ximénez se ha quedado tranquila tras visitar al médico y descartar que tuviera una obstrucción intestinal y haber podido ir un poquitín al servicio. La superviviente ha estado más de un mes sin ir al baño y había empezado a preocuparse mucho porque la última vez que le pasó algo así terminó ingresada en el hospital. “Estaba monísima a cuatro patas con el médico”, así le ha explicado a Jorge Javier Vázquez como había conseguido ir al baño y ha terminado partiéndose de risa con las bromas que le ha hecho el presentador.

Los supervivientes se han dividido en dos equipos para jugarse cuatro magnificas camas en la prueba de recompensa Cordón umbilical. Paco, Jorge, Yola y Mila lo han intentado hasta el último minuto a pesar, de que Mila ha tenido un fuerte agobio, pero Carla, Suso, Dulce y Steisy han sido los primeros en completar el puzle y ganar la prueba.

Jorge y Carla se han enfrentado a un complicadísimo y angustioso juego de líder llamado Hombre de Vitruvio. Los supervivientes han estado tres minutos girando sobre una rueda que cada vez alcanzaba más velocidad, mientras que tenían que coger todo el agua que pudieran con la boca para conseguir llenar unas cubetas. Los dos supervivientes lo han hecho muy bien y han aguantado hasta el final, pero ha sido Jorge el que ha conseguido más agua.

La historia romántica entre Steisy y Jorge por fin se está dando. Gracias a la unificación de los dos equipos, los chicos, que también son vecinos en Madrid… están teniendo más roce que nunca. ¿Será el principio de algo más especial que la amistad? Jorge ya dejó claro que no quería nada dentro del reality pero ¿y fuera? Mientras tanto los dos jugaban a hacerse arrumacos dentro del agua.

Yurena no ayuda a Miriam a pelar crustáceos porque es incapaz de tocarlos. “Conmigo no tienes por qué estar de mal humor ¿eh?”, le decía Yurena  a Miriam, que estaba un poco cabreada con su compañera porque ni si quiera tenía el “coraje de coger uno”. Yurena le explicaba a su amiga que ella no puede hacer eso, a lo que Miriam le contestaba: “Pero podrías intentarlo”. “No me ataques por ahí porque no puedo, lo siento, es una fobia, no puedo”, le intentaba hacer comprender Yurena. “lo que me puso súper nerviosa es que se me escapaban los cangrejos y Yurena no sabía qué hacer, la vi tan quieta que me desesperó”, contaba Miriam.

Miriam ha querido jugar con su amiga, como es habitual en ellas, y ha ideado el juego de la relajación. El problema ha sido su decisión de poner unos caracolillos bebé sobre el cuerpo de su amiga Yurena, que le producen fobia, y ha cambiado totamente su talante conciliador. "Con los miedos de la gente no se juega", le ha recriminado a Miriam, quien no se lo ha tomado en serio. "Tanto melodrama, Yurena; estás haciendo una película de terror por unos pequeños caracolillos", le ha respondido entre risas la modelo peruana.

Carlos Lozano volvió al plató de Supervivientes después de su paso por Honduras. “El viaje ha sido largo pero ha merecido la pena”, le contaba Carlos a Jorge Javier. “¿Cómo te sentó que te cambiaran por unas costillas?”, le preguntaba el presentador. “Bien, yo hubiera hecho lo mismo, lo están pasando muy mal”, decía el novio de Miriam. “La verdad es que la vi muy delgada, muy negra… Bueno, y me di cuenta que ya ha perdido la cabeza del todo. Está haciendo un tándem maravilloso con Yurena”, bromeaba Carlos.

Tras ver unas imágenes de una charla íntima entre Carlos Lozano y Miriam en Honduras donde la superviviente dejaba claro su preocupación por lo que pueda estar pasando fuera, el presentador se explicaba en plató: “Ella está preocupada y yo no la quise dar mucha información porque la información del exterior puede desestabilizar. Ella me notaba en la cara que algo me pasaba y yo tenía dos opciones, o decirle la verdad y jo… del todo, o contarle un poco por encima”. Además, Carlos Lozano ha dejado claro que no hubo sexo en la isla y se ha enfrentado al defensor de Mario.

Antes de la unificación, Suso volvió a perder los nervios con el comportamiento de Yola. “Tienes pocas luces, eres más corta que las mangas de un chaleco”, le decía el superviviente. “No me pagan lo suficiente para aguantarte”, continuaba Suso mientras Yola le recriminaba su actitud. “¡Qué soberbia tienes!”, aseveraba ella. “Prefiero tener soberbia que la lentitud mental que tienes tú”, le espetaba Suso.

En la prueba de líder, Yola Berrocal ha sufrido una fuerte caída que ha obligado a los médicos del programa a intervenir. La superviviente, que ha continuado con los dolores, ha tenido que ser desalojada de Playa Uva. En la conexión en directo, Lara Álvarez quiso tranquilizar a la familia.

La organización ha descubierto que Mila había guardado el arroz de la semana anterior, que no les correspondía tras la unificación, y le ha dicho que lo tenía que devolver. "Esto es Alcatraz, otros roban en la caseta de producción y no pasa nada", se ha indignado Mila. "Esto me pasa por ser sincera y noble, aquí hay que mentir". Y su enfado ha ido en aumento cuando ha oído a Víctor Sandoval hablar del tema con Carla. "A mí me dices las cosas a la cara, Víctor, no vayas como una mariquita cuchicheando".

Mario D’Amico, en plató tras su expulsión, ha valorado su paso por Supervivientes. “Yo creo que me han echado porque he salido en una nominación con gente muy potente y muy conocida”, aseguraba. El italiano se ha reencontrado con Cristian con el que asegura no tener ningún problema. “Creo que Suso estaba influenciado por la personalidad de Cristian”, ha comentado.

El tema de los mensajes de Nagore lleva coleando toda la semana. Según la colaboradora, gente de Sálvame le ha mandado mensajes de apoyo cuando se mete con Mila en los platós de Supervivientes. Antes de nada, Jorge Javier ha querido defender a su programa y ha dejado claro que allí todo el mundo es libre de hacer y decir lo que les dé la gana.

Nagore, en La cuenta atrás, ha dejado claro que no va a dar los nombres de los colaboradores afectados pero si ha leído uno de los mensajes. “Que grande eres tía, por fin alguien dice lo que no se atreve nadie. No se puede hablar con ella, te come”, leía Jorge Javier. Tanto el presentador como Belén Esteban coinciden en que la remitente del mensaje es Rosa Benito.

Tras el robo en la caseta técnica que la organización destapó la pasada semana y la posterior sanción, Suso parece que no ha escarmentado. En unas imágenes inéditas que se produjeron durante una publicidad de la gala anterior, el superviviente aseguraba a sus compañeros que lo volvería hacer. “No se puede vivir con un coco al día, en una situación similar lo volvería a hacer porque mi mente piensa en comer”, aseveraba.

Tras la unificación, Dulce ha continuado hablando de Cantora y la familia Pantoja. Primero, con Yola Berrocal, ha hablado del pollo ‘a la Pantoja’, del restaurante de Cantora y de la relación de Antonio Tejado con la familia Pantoja. Ya por la noche, junto a Steisy, la niñera ha comentado como es Cantora por dentro y ha vuelto a criticar a Agustín Pantoja. “Es bastante cascarrabias, es de esas personas que ni vive, ni deja vivir”, confesaba Dulce.

Miriam recibía un pergamino por el cual la joven del palacete iba a recibir un curso de supervivencia. Mientras Yurena tenía que estar en casa sin "dormirse en los laureles": tenía que cocinar, hacer fuego y nos descuidar la comida. ¡Y así fue! Pero Miriam no iba a recibir tal curso... en lugar de eso le esperaba Carlos Lozano, quien todavía no había abandonado la isla y pudo disfrutar de un día completo con su pareja.

Víctor, Paco y Jorge estaban buscando leña para avivar el fuego cuando de repente han visto la tarántula más grande de su vida.  “Me ha aterrorizado, me han venido muchos peligros a la cabeza”, decía Víctor Sandoval. “Te digo que ha parido… Van a estar las hijas por ahí”, exclamaba Sandoval por el bosque. Y encima, cuando regresaban a la playa, se tropezó y le cayó el tronco del árbol encima de la pierna...

Llevaban un tiempo esperando este momento y por fin se ha cumplido. Los equipos ya se han unificado, pero en su nuevo destino se han encontrado con los alimentos y herramientas que no querían. Antes de abandonar sus islas, los concursantes tenían que elegir cinco objetos que irían destinados al equipo contrario. Lo que no sabían es que esos cinco objetos iban a ser lo único que tendrían en su nuevo terreno.

Entre Steisy y Jorge hay más que una simple amistad. Los supervivientes han sido durante semanas como Romeo y Julieta de 'Supervivientes', separados por una pared de manaca. Parece que entre ellos hay una atracción muy fuerte y estaban deseando que se produjera la unificación para poder dejar fluir su historia de amor. "Entre nosotros hay una tensión sexual no resuelta. Si ella me da un morreo, yo se lo devuelvo", ha confesado Jorge. ¿Ocurrirá algo entre ellos ahora que están juntos?

Tras el último encontronazo con Dulce, Carla se la tiene jurada: "Como haya unificación, verás la que le doy a Dulce", había afirmado. La teoría de Víctor Sandoval es que Dulce odia a quien admira. "Cuando admira a una persona, la odia. Odia a Isabel Pantoja porque le gustaría ser ella y ahora odia a Carla porque le gusta su forma de ser", ha declarado. Pero, en su reencuentro durante la unificación, Carla se ha mostrado de lo más amable y cariñosa con Dulce, queriendo buscar la paz entre las dos.

Mila Ximénez está teniendo problemas para ir al baño con normalidad. La superviviente está pasándolo realmente mal, algo que comienza a preocuparla. "Tendrán todo tipo de remedios, pero no funciona ninguno", ha afirmado tras 20 días sin ir al baño.

Lara Álvarez ha cambiado de década. La presentadora ha recibido una sorpresa desde el plató del debate de 'Supervivientes' por su 30 cumpleaños. El público y Sandra Barneda le han cantado el cumpleaños feliz desde España, algo que ha hecho emocionarse a la presentadora en Honduras. "Sois una verdadera familia y no hay distancia. Os agradezo esta felicitación", ha dicho sonriendo Lara.

Miriam y Yurena tenían que describir alimentos, películas y personajes a través de la mímica para poder ganar recompensas. Las dos concursantes han comenzado perdiendo debido a que Miriam directamente ha leído el cartel que Yurena tenía en la cabeza sin describirlo con la mímica.

Mario es el cuarto expulsado definitivo de Supervivientes. Primero sucumbió en la nominación ante su amiga Yola y también ante Mila y Víctor. Una vez en la Casa del Árbol, llevó con deportividad el nuevo triunfo de Miriam y Yurena. “Voy a comer, es lo único en lo que pienso”, decía el italiano un poco resignado, pese a que Jorge Javier insistía en que ha hecho un gran concurso.

Mario perdió el último duelo contra Mila, salvada por la audiencia, quien declaró su respeto por el italiano: “Me hubiera gustado llegar con él a la unificación porque me parece un superviviente increíble”. La que más sufrió la salida de Mario fue, como no, Yola: “Estoy muy triste, Mario me ha cuidado y me ha escuchado desde el primer día, me ha enseñado a pescar y también sus valores humanos. Lo voy a recordar siempre, le echaré de menos”, dijo entre lágrimas.

La prueba de líder ha sido muy determinante a la hora de las nominaciones. Se trataba de una prueba de apnea en el mar, un clásico del concurso, y Carla batió todos los récords de permanencia bajo el agua con 3 minutos y 20 segundos; obtuvo el collar tras una durísima puja con Jorge. En el otro equipo, Yola lo tuvo mucho más fácil: en solo un minuto y medio se quedó sola bajo el agua.

Yola utilizó su collar de líder para hacer “justicia divina”, ya que la semana anterior se quedó sin él porque Steisy la empujó en la prueba. La organización penalizó con dos puntos extra a Suso y a Dulce por entrar a robar en la cabaña de los técnicos, por lo que Dulce se alzó como nominada del grupo. Yola tuvo clarísimo que su nominación directa iba para Steisy, su mayor enemiga en el concurso.

En el equipo Fuego, Víctor fue, como siempre, el nominado del grupo –por ahora se ha salvado en todas las ocasiones–. Carla no siguió la táctica de la semana pasada de nominar a Mila como concursante con menos posibilidades de salir y señaló a Paco, el menos integrado del grupo, que lo va a tener difícil para librarse de la expulsión.

El esperado reencuentro entre Carlos Lozano y su novia, Miriam, tuvo una primera fase: el programa hizo creer a Yurena que solo ella vería a Carlos y que su misión era trasladarle las palabras del presentador a su gran amiga. “Dile que la amo y que su mamá está bien, y que si quiere salir que lo pida y la votamos en negativo”.

Miriam ha llegado a la isla dónde iba a tener una visita inesperada, pero se ha encontrado con una Yurena muy seria que le ha explicado que acababa de estar con su amado Carlos Lozano, pero que la organización del concurso había decidido que ellos dos no se podían ver y que el presentador ya se había marchado. “No seas mentirosa Yurena, ¡no me digas eso! Júralo por tu mamá, está acá, no seas mentirosa, eres una actriz de telenovela”, ha repetido en varias ocasiones una Miriam que no podía creer que no iba a ver a su novio. Sin hacer caso a Jorge Javier, la peruana se lanzó a buscar a Carlos al pajar y al encontrarlo se lanzó a sus brazos.

La superviviente ha saltado a los brazos de su amado y se le ha comido a besos. “Está todo bien”, la ha tranquilizado él. Pero cuando el presentador ha querido sorprenderlas con una fantástico costillar, se ha olvidado de él por completo. “Come mi amor”, le decía. Al ver la carne recién hecha, Miriam y Yurena se ha tirado como fieras a por ella y se han puesto a comer como si no hubiera un mañana. “¡Es que no te imaginas el hambre que tenemos!”.

“Es maravilloso ver comer a dos señoras con tanta delicadeza”, decía Jorge Javier. Carlos no podía creer lo que estaba sucediendo y se ha preocupado mucho porque no se podía imaginar que pudieran estar pasando tanta hambre: “Las veo hambientas, es triste”. Entre mordisco y mordisco, Miriam le ha preguntado a Carlos por su hija, por su madre y por sus amigos, pero se ha quedado tan conforme cuando el presentador le ha dicho que estaba todo muy bien. “Ya nos metemos luego en el pajar”, decía Carlos. “Yo nunca he hecho un trío”, bromeaba Yurena.

Mila ha confesado por qué el médico no le deja comer arroz ni coco, ni siquiera bebidas isotónicas. “Llevo 18 días sin hacer caca. Como llegue a la final, voy a estar embarazada de 18 meses. Es un parto, cuando lo suelte va a haber un concursante más”, le ha contado a Jorge Javier entre risas.

Víctor Sandoval pudo felicitar por teléfono a su madre en el día de su cumpleaños. Ascensión le dio ánimos y le dijo que lo veía bien, mientras Víctor, muy emocionado, le decía una y otra vez que la quería. Entre sollozos, le dio una noticia para él muy importante: “Con el dinero de Supervivientes voy a comprar la casa que papá y tú me comprastéis con todo vuestro esfuerzo y yo la perdí de mala manera. Ahora va a ser vuestra”.

La polémica de la semana ha llegado por el robo por parte de Suso, Mario y Dulce en la caseta del equipo técnico. Suso y Mario robaron refrescos y los compartieron con sus compañeros, que se confesaron cómplices. Dulce tardó un poco más en reconocer que también había entrado a la caseta. Como penalización, y tras la expulsión de Mario, Dulce y Suso sumaron dos puntos en sus nominaciones.

“Se me va a ir la olla pero de verdad, voy a soltar mierda por la boca todos los días que me quedan en Supervivientes”, gritó Suso desquiciado después del último debate, en el que Sandra Barneda les anunció que no iba a darles el arroz que estaba previsto porque Dulce había robado pollo en la última prueba de recompensa.

La culpable del robo no ha dado la cara. Primero se intentó excusar alegando que había devuelto el pollo a la mesa después de robarlo y luego explicó que era la cantidad que Lara Álvarez le había obligado a sacarse de la boca. En cualquier caso, su equipo se siente muy dolido con ella. “Ha pasado de parásito a virus”, dijo Carla desde la otra playa.

Todo el drama viene por el robo del arroz de un equipo a otro. “Es una barbaridad, me arrepiento cada día de haberlo hecho aunque yo no estuve en esa decisión”, ha dicho Mila mientras reparte los kilos que han acumulado: “Es pornográfico tener tanto y ellos nada”.

Por fin hemos podido ver el invento de Yola: un troncomóvil con el que ha salido a pescar. Además, también ha construido un armario para que su ropa no quedara fea expandida por la playa. Suso la acusa de teatrera. “Sé que soy un poco surrealista, pero de ahí a que me llame tonta… Eso me duele”.

Otro que es objetivo de muchos dardos es Paco. Él intenta cortar troncos y cazar cangrejos durante horas y sin éxito, mientras que Jorge lo logra todo a la primera.

Mila está desquiciada con la actividad infructuosa de Paco. Sobre todo se desesperó cuando el concursante de Pasapalabra pasó más de tres horas golpeando un tronco con un machete.

Dulce ha dado un gran susto a sus compañeros de equipo. Después de varios días sin comer y sin dormir, la niñera de Chabelita se quejaba de un fuerte dolor de estómago y empezó a convulsionar. “No para de pensar en el arroz que nos robaron, está todo en su mente”, decía Yola.

El médico de la organización atendió a Dulce, que poco a poco recuperó el ritmo de la respiración. Según el doctor, la medicación que estaba tomando le ha podido provocar la ansiedad, por lo que se la han reducido.

Dramas aparte, Miriam y Yurena siguen protagonizando los momentos más surrealistas de esta edición. Sandra Barneda las cometió a un test para ganar utensilios para la supervivencia como una olla o un kit de pesca. Acertaron preguntas cómo qué utiliza Tarzán para saltar de árbol en árbol, pero se atascaron en otras como qué animal es Winnie de Pooh. Yurena pensaba que es una rata, mientras Miriam lo identificaba con un oso, pero en su país, Perú, lo llaman de forma ligeramente diferente y no se decidía. Al final confiaron en la versión peruana y ganaron un flan.

Además, en la gala del jueves Miriam vivirá uno de los momentos más esperados de la edición: el reencuentro con su novio, Carlos Lozano, que la visita por sorpresa la noche en que podría salir expulsada.

Para surrealista, el alegato de Yola para batir en la nominación a Mario, Mila y Víctor: “Quiero quedarme porque vi la boca abierta de una barracuda y salí corriendo del mar muy rápido pero aún así he vuelto al mar. Me encantaría quedarme porque soy inventora, he inventado un tronco y hago armarios”.

Mario, el otro nominado, se ha enfrentado duramente a Suso y a Steisy. Él considera que no le están tratando como se merece porque es quien pesca casi todo, mientras que sus compañeros lo acusan de egoísta por no compartir toda la comida que consigue. La discusión subió de tono y Mario llamó “tonta” a Steisy, que explotó como nunca: “¡No soy tonta, tengo mucha cabeza, y si no he estudiado es porque no he podido, porque no tenía dinero!”.

Ya más relajada, Steisy preguntó a sus compañeros si habían satisfecho sus necesidades sexuales en la isla. Al final ella fue la única que lo confesó, aunque Suso contó que Paco también lo había hecho. La conversación derivó en las prácticas sexuales de cada uno. “A mí me encanta hacer el amor”, decía Yola. “Yo prefiero fo..., no me gustan los sentimientos porque soy muy joven”, respondió Suso. “Yo he tenido sexo hasta haciendo el pino”, remató Steisy.

La prueba de recompensa consistía en que cada equipo tenía que trepar por una plataforma y aguantar unos segundos todos en lo alto sin perder el equilibrio. Mila se vio incapaz porque tiene vértigo y dejó en bandeja la victoria al equipo rival.

“Esto es frustrante y me debo ir, cada vez que hay una prueba me vengo abajo, no sé cómo pensé que iba a ser capaz”, se lamentó Mila. Una vez más, sus compañeros le dieron ánimos para continuar.

Exorcismo en la Casa del Árbol: Miriam y Yurena tenían miedo de los espíritus que, según ellas, pueblan su nueva casa. La peruana invoca constantemen a “la señora” para que se lleve los demonios de dentro de su amiga. “Después de los exorcismos, mi intuición me dice que las almas errantes se han ido”, concluye Yurena.

Antes de enfrentarse a los demonios, las habitantes de la Casa del Árbol bendijeron la cabaña. “Si no lo hacemos habrá un terremoto”, avisa Miriam. “O un tsunami que se llevará hasta las lapas”, añade Yurena. De nuevo pidieron a “la señora” que pare el sufrimiento. Y también se produjo otro ‘milagro’: a Yurena se le ocurrió que podrían abrir las latas de conservas con piedras y han podido comer unas salchichas.

Mila celebró su 64 cumpleaños soplando una tarta-coco en su mejor momento en el programa. Aunque está nominada por primera vez, afronta la supervivencia de otra manera.

Paco compuso una peculiar canción de cumpleaños para Mila con los coros de sus otros compañeros. “No la he entendido pero me ha encantado”, dijo Mila entre lágrimas.

Desde la visita de su hija Alba, Mila está irreconocible. Por primera vez ha salido a pescar y a bucear e incluso encuentra motivos para reír. Si no es expulsada, promete dar mucha guerra.

Víctor también se ha puesto las pilas después de su cuarta salvación. Ya dio el paso de aprender a nadar y ahora se ha animado a salir a pescar y hasta a comerse un pez. “Es la primera vez que lo hago en los 49 años de mi vida”, aseguró.

En el equipo Fuego, Jorge es el líder no solo porque tenga el collar sino porque se atreve con todo. El modelo metió todo el brazo en una cangrejera y logró atrapar un cangrejo enorme ante el asombro de sus compañeros.

El ‘damnificado’ por el claro liderazgo de Jorge es Paco, que no termina de encontrar su sitio en el equipo. “Me he dado cuenta de que aquí es más importante la habilidad que la inteligencia”, dice Víctor, que subraya cada vez que Paco fracasa en sus intentos de pescar o de buscar alimento.

Jorge también protagonizó el momento que, según Mario, va a desencadenar “la guerra pura” entre ambos equipos. Los nuevos habitantes del lado luminoso tenían derecho a robar algo a sus rivales, como cuando a ellos les quitaron las gafas, y decidieron llevarse todo el arroz. “Yo nunca hubiera hecho algo así, nos han estropeado la semana porque el hambre te aniquila”, dijo Suso, molesto sobre todo por la actitud de cachondeo de Carla. La propia Mila ha asegurado que el robo le parece excesivo y que ella cree que no deberían haberlo hecho.

La más afectada por el robo del arroz ha sido Dulce, profundamente decepcionada con su ex equipo: “Qué desfachatez y qué sangre fría dejarnos sin arroz. Y lo ha hecho la mayor egoísta”, dijo en alusión a Carla.

El equipo Agua sigue muy dividido. Se vio claro cuando, a falta de arroz, Yola y Mario salieron a cazar erizos y se comieron un par por el camino. Steisy y Suso se lo recriminaron y, cuando Yola les ofreció el resto de erizos que habían pescado, los rechazaron. “Te los puedes meter por el c…”.

Como ambos están nominados, Yola teme que esta sea su última semana con Mario. La idea de separarse del italiano la perturba: “Si nos separamos te voy a echar mucho, mucho de menos. Te he cogido mucho cariño…”, le dijo durante la noche.

“Cristian, no nos quiere nadie”. Mari Carmen se vino abajo cuando Jorge Javier le comunicó a ella y al otro ganador de Pasaporte a la isla, Cristian, que los dos están definitivamente expulsados de Supervivientes. “No lo entiendo, he cuidado el fuego todas las noches, lo he dado todo…”, lloraba Mari Carmen. Cristian la consoló y el presentador también les animó diciendo que han sido dos concursantes ejemplares. También felicitó a Yurena y Miriam porque desde que son ‘pareja artística’ en playa itinerante están regalando grandes momentos al reality.

Mila por fin tuvo una gala feliz en Supervivientes gracias a la visita de su hija Alba como regalo adelantado por su 64 cumpleaños. Tran un tenso juego de recompensa, Mila vio aparecer a su hija y, casi sin moverse y con las lágrimas corriendo por su cara, la recibió con un emocionante abrazo. “Con verle la mirada ya sé que está bien y que está feliz”, dijo Alba después. Le animó a que disfrutara de la experiencia, igual que la orgullosa mamá de Carla, que también visitó durante un rato a su hija por su cumpleaños.

La alegría de Mila podría haber durado poco porque fue la elegida por el líder de su grupo, Jorge, como nominada directa, con Víctor, como siempre, nominado por el grupo. Pero en realidad ella ya sabía que iba a ser así porque se trata de una estrategia del grupo. “Mientras seamos dos equipos, esto es como una partida de ajedrez: queremos que salgan nominados nuestros miembros más fuertes para eliminar a los del otro equipo”, explicó Jorge.

En el equipo Agua no hay estrategia que valga: como líder, Steisy decidió que Mario, empatado con Suso, fuera el nominado del grupo y ella señaló directamente a Yola, por lo que hay muchas posibilidades de que la pareja más unida del concurso se rompa.

El momento más tenso de la gala lo protagonizó Suso al amenazar con abandonar cuando Jorge le gastó la broma de que estaba expulsado por su mal carácter. Tras perder una prueba se pasó horas quejándose y asegurando que quería irse, y Jorge le dijo que sus deseos eran órdenes y podía abandonar la palapa, con la complicidad de la madre de Suso. A este le sentó fatal y estuvo a punto de irse de verdad, pero después asumió que tiene que cambiar su carácter.

Yola insiste en darlo todo en las pruebas y ha vuelto a perder el bikini: si la otra vez perdió la parte de abajo, esta vez, al apostar por el modelo trikini, ha sido un pecho lo que le ha quedado al descubierto.

Dulce nominó a Mario con pocas ganas porque confesó que le “pone muchísimo”, sobre todo desde que duerme al lado del italiano. Jorge Javier le preguntó si le daría vergüenza tener sexo en la isla con Isabel Pantoja como espectadora, y la niñera de Chabelita aseguró que lo tendría sin ningún problema… Aunque Mario no parece tanto por la labor.

Mila se ha vuelto a hundir al sentirse incapaz de hacer las pruebas que propone el programa. En esta última tenía que cruzar una pasarela en equilibrio y se negabas hasta a dar el primer paso. Al final lo intentó y cayó al agua en seguida y, pese a las palabras de ánimo de Lara Álvarez y sus compañeros, no podía evitar las lágrimas de frustración.

Una vez reanudada la prueba, Jorge logró de nuevo ser el líder por delante de Carla, anterior líder, y Jorge. De esta manera, en la gala será inmune y podrá nominar directamente a uno de sus compañeros.