Lo que piensa Sandra Barneda de sus compañeras y otros cotilleos de ‘Hable con ellas’

¿Pusieron alguna condición las entrevistadas? ¿Cómo se siente Soledad León de Salazar entre tanta mujer? ¿Qué piensan del ‘botón del pánico’?

 

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Su estreno fue anunciado a bombo y platillo, se ha luchado por los fichajes más mediáticos, se le ha reservado uno de los mejores huecos en la parrilla… Pero Hable con ellas solo consiguió reunir a 1.196.000 espectadores (11,1% de share) en su criticado estreno. Sandra Barneda, Alba Carrillo, Rocío Carrasco, Soledad León de Salazar y Mónica Martínez tienen todavía algunos ases en la manga para reflotar un formato que parece estar gafado: la segunda entrega, con el juicio a Olvido Hormigos, repitió dato con 1.159.000 espectadores, 11,3% de share.

Tras este batacazo y según informa Yotele, Telecinco reorganizó su parrilla y reubicó el programa en las noches de los lunes para intentar reflotar su audiencia emitiendo, esta vez, en riguroso directo.

Todos los esfuerzos han sido en balde y la cadena emitirá la última entrega del programa el próximo lunes 29. Una decisión que, según explica Mediaset, estaba tomada desde el principio. “Fue programado como oferta televisiva del verano y finalizará tal y como estaba previsto”, aclara el canal a través de twitter.

Mónica Martínez ha pasado de Cuatro a Telecinco después de haber presentado dos temporadas de Adán y Eva. “Cuando me llamaron me sorprendí, pero luego me di cuenta que puedo aportar una manera de preguntar distinta. Yo soy la cordura”. Pero su nombre no fue el único que la sorprendió: “No conocía a Soledad León de Salazar y, cuando hicimos el casting, nos reímos todas mucho con la idea. Es un perfil completamente distinto”.

De momento, la convivencia entre las cinco está siendo inmejorbale. “Parece que estamos en Gran Hermano”. Y eso que, ya en el estreno, se han tocado temas delicados, como el divorcio de Alba Carrillo o la boda de Rocío Carrasco. “Alba no puso ninguna condición para que le preguntáramos. Ha mostrado sus sentimientos y nos ha dejado hablar con ella como con una amiga. Y Rocío Carrasco igual, aunque nos pidió que solo le preguntáramos de la boda (risas)”.

Esta tercera temporada ha contado con un aditivo especial: el botón del pánico. “Cualquiera de nosotras puede apretar una vez en el programa, bien sea porque alguna piense que el programa ha perdido ritmo, que no le interesa, que no le gusta o porque la situación se ha vuelto tensa…”, explica Mónica Martínez. “Sólo una de nosotras puede apretar ese botón una sola vez por programa y no sabemos qué pasará cuando se apriete”, añade.

A Sandra Barneda, la veterana del grupo, no le preocupa quedarse sin vacaciones por estar de nuevo en el programa y en “prime time” porque resuelve “la orfandad en la que se encuentra ahora la parrilla de los domingos noche” tras el hueco que ha dejado Supervivientes. Debates sobre temas de actualidad, entrevistas con personajes del panorama nacional, reportajes a pie de calle y actuaciones en directo forman la hoja de ruta del espacio, que como novedad ha incluído juegos en plató para poner a prueba tanto a invitados como a presentadoras. “El programa es un contenedor de cuatro horas en el que cabe un poco de todo. Tiene que crecer con las cinco presentadoras y yo igual haré un reportaje que una entrevista”.

Sandra cree que la elección de las cinco ha sido muy acertada porque todas son muy distintas y se compensan: “Hay mucha química entre nosotras, aunque nos tenemos que conocer un poco más y crecer como grupo. Somos todas muy buenas y lo único que quizá nos falte es ese puntito gamberro, pero tenemos el contrapunto de Soledad”.

Y habla de ellas sin morderse la lengua: “Alba no tiene límites, como buena Leo, pero eso es bueno; me ha sorprendido y seguro que va creciendo”, dice .

“Mónica es tranquila, la que da equilibrio al grupo, siempre con una sonrisa y eso ayuda en momentos de tensión”, opina.

Con Soledad empieza siendo muy crítica: “Yo creía que era un concepto pasado de moda y me decía: para un programa que se titula Hable con ellas, poner a un actor que haga de mujer…”. Pero ha acabado encontrándole sus ventajas: “Después de poner el grito en el cielo y de conocer al actor me dije: ‘¿Por qué no?’. Como mujer voy a seguir defendiendo todo aquello que me duela o denunciando lo que ninguna mujer debe aguantar. Me gustaría que Soledad sea una más”, dice refiriéndose al personaje que interpreta Josep Ferré.

Y a Rocío Carrasco ni siquiera entra a clasificarla: “Con ella pierdo la objetividad porque cuando entra el cariño es difícil juzgar. Somos amigas desde que nos conocimos en la etapa anterior del programa y voy a ir a su boda. Estoy convencida de que Rocío va a crecer como profesional, va a perder miedos”.

Además, asegura que, tras cumplir los 40, no tiene miedo al ‘qué dirán’: “A estas alturas de mi vida he decidido que no me voy a callar nada porque al final te critican igual”.

La presencia de Alba en el programa ha provocado algunas críticas, que la acusan de haber obtenido el puesto por su divorcio y no por méritos profesionales. Sus compañeras aseguran que ella no puso ningún veto a las preguntas que sobre su vida le hicieron en el primer programa de Hable con ellas. Defiende su profesionalidad y se define como una persona “bastante divertida y payasa que se atreve con todo”. Y añade: “No creo que me hayan cogido por mi fracaso sentimental, sería poner en duda la profesionalidad de la productora y de la cadena. Soy consciente que soy el personaje del verano muy a mi pesar, pero lo llevo de manera tranquila. De todas formas, antes de mi separación de Feli ya había empezado a hacer castings para el programa. Cuando se cierra una puerta se abre una ventana, y en este programa me divierto porque igual canto que bailo que hago reportajes. Es terapéutico”.

Curiosamente, el domingo 17 de junio, cuando se emitía el primer programa y ella hablaba de su separación, se cumplía el primer aniversario de su boda con el tenista. “Si me llegan a decir hace un año que celebraría así mi primer aniversario de boda, no hubiera dado crédito”.

Además de “Ellas” el programa ha recibido a un “Él”, Josep Ferré, que interpreta a Soledad León de Salazar. Se abre así a nuevas dinámicas al incorporar, por primera vez en su historia, un personaje de ficción al quinteto de presentadoras. Soledad no es ninguna novata en las noches de Telecinco. Ferré ya nos acercó este personaje en el late-show TNT, en el año 2006, con Jordi González. Ahí nos presentó a esta mujer adicta a la laca, los trajes de chaqueta y las perlas. Y es que Soledad es una mujer “de bien”. Católica, con pensamientos tradicionales, madre de tres hijos (Álvaro, Pelayo y Sonsoles) está divorciada de un financiero, y trabaja en la tele para aportar al medio “glamour e ironía”. Debajo del pelucón moreno se esconde actor de Tarragona que nació hace 46 años, Josep Ferré, un auténtico camaleón interpretativo. En la tele lo hemos visto convertirse en Jesús Vázquez, Sara Montiel o Kiko Hernández en Homozapping. Rápido, ingenioso y con un gran sentido del humor y del ritmo, era el candidato perfecto para un programa como Hable con ellas, donde se tiene muy poco tiempo de reacción. El catalán despuntó en el grupo La Cubana y ha llegado a escribir, dirigir y protagonizar su propia obra.
Durante la presentación del programa,  León de Salazar confesó enfrentarse a este nuevo reto “con nervios, pero también con templanza y tranquilidad”.

Una nueva incorporación que sus compañeras de programa califican de “divertido contrapunto”. “Para nosotras es una mujer más. Es Soledad, un personaje que opina como mujer desde que se levanta hasta que se acuesta. Todo el tiempo se comporta como tal”, asegura Mónica Martínez.

Soledad se define a sí misma como “una mujer normal y corriente, discreta, más de defenderme que de atacar, pero si me atacan tengo recursos para poner a cada uno en su sitio”. Su presencia en el programa puede desatar alguna guerra de egos entre las cinco presentadoras, pero siempre primará la educación: “Soy muy competitiva, pero habrá compañerismo con todas”.

Está feliz por su nueva etapa televisiva y porque se va a casar el 7 de septiembre con Fidel Albiac. Y, a pesar de las críticas, Rocío Carrasco entiende que, trabajando en televisión, sería “anormal” no haber dado cobertura a su próximo enlace, del que dio muchos menos detalles de los que se esperaba.

¿Cómo recuerda su primera boda y cómo se enfrenta a esta segunda?: “La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil. Y ahora es una decisión tomada desde la madurez. Estoy muy feliz”.

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