'Gran Hermano Revolution': Miriam regresa a la casa con ganas de bronca

La gallega ha vuelto al reality sin ganas de callarse y atacando a casi todos. Podría quedarse en la casa gracias al 'intercambio' ideado por la organización.

 

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Intercambio frente a repesca

Durante el último debate de ‘Gran Hermano’ conocimos una nueva novedad de esta edición. Jordi González anunció que este año no habrá repesca, pero a cambio habrá una especie de ‘intercambio’.

Después de que Laura y Miriam volvieran la casa de Guadalix para quedarse ‘unos días’, los espectadores a través de la app o la web pueden votar si una de ellas o las dos vuelven como concursantes de pleno derecho al reality, con el detrimento de que, de quedarse alguna, tendrá que salir otro concursante en su lugar. “Para que ellas se queden, tienen que salir dos. Ese es el intercambio. O también puede ser que sigan las cosas como están”, apuntó el presentador.

Miriam tiene ganas de guerra

Esperando a que se desvele el resultado de la votación el próximo jueves, no se puede negar que el regreso a la casa de Laura y Miriam ha supuesto un auténtico terremoto.

Especialmente la gallega ha vuelto al reality muy segura de sí misma y con la escopeta cargada, teniendo munición para todos.  “Me parecen patéticos”, señaló en el confesionario. “No les tengo odio porque para odiar a alguien primero le tienes que querer”.

Bronca con Pilar

Durante una conversación en el jardín, le recriminó a Pilar que dijera en su día que había sido expulsada porque ella y Juan se posicionaron en su contra.

“Te crees tan importante… Yo no voy a tener tu prepotencia de presumir de que alguien se fue de la casa porque me puse detrás de ella”, le indicó la gallega. “La única que ha sido prepotente en esta p*** casa has sido tú”, le contestaba la maña.

Hugo, encantado con Miriam y Laura

El único que parece plenamente satisfecho del regreso de los concursantes es Hugo, que, pese a las rencillas del pasado, ha retomado su buena relación con ambas como si tal cosa.

“A mí me ha hecho bien la vuelta de las chicas. Me guío por ciertos comportamientos que tienen conmigo. Por ahora, tengo buenas sensaciones”, desveló en el confesionario.

'Inoportuno antojo'

La gallega ha protagonizado su momento más tenso con Carlos. Debido a la prueba semanal, las chicas no pueden hacer tareas domésticas, por lo que, cuando Miriam y Laura se dispusieron a hacerse unas tostadas, llamaron a Carlos para que se las preparara.

Una prueba en peligro

El cocinero aceptó, pero con la condición de que estuvieran a su lado mientras amasaba el pan. “Todo el mundo aquí dentro o yo no hago nada”, señaló.

De muy malas maneras, Miriam le exigió a su compañero que se pusiera manos a la obra, y ante su negativa, se puso a toquetear la masa en compañía de Laura. “Estáis viendo cómo están jodiendo la prueba”, destacó indignado el concursante.

Un poquito de 'por favor'

Minutos más tarde, Carlos se dispuso a hablar con ella y le reprochó que no le hubiese pedido las cosas “por favor”. Por su parte, Miriam le dijo que no le tenía por qué suplicar nada, más cuando ya venía “comida de casa”. Al ver que sus compañeros se ponían en su contra, el temperamento de la joven fue en aumento.

“No te permito que me taches de maleducada… ¿Qué te lo tengo que pedir 50 veces por favor? Prefiero perder la prueba que tragarme mi orgullo”, dijo Miriam a voz en grito.

Miriam no recibe ni el apoyo de Laura

La situación se fue caldeando y Miriam no entraba en razones, pese a que hasta su gran amiga Laura le decía que se había equivocado. “A mis ojos, sí, hoy te has equivocado”, le reprochó la sevillana. El tema del pan hizo llorar a Carlos, que se lamentó al día siguiente delante de Christian. “Se le cruzó el cable de una manera increíble”, señaló.

La nueva 'Carlos Lozano'

Christian y Mina piensan que tanto Laura como Miriam estuvieron intentando provocar a Carlos, pese a que él no entró en su juego. “Es como si hubiese venido Carlos Lozano otra vez”, comentó Christian.

“Te estaban tirando de la boca. Lo de ayer no era orgullo, era provocación. Juegan con ventaja, porque ya han salido y vuelven a entrar”, apuntó la catalana.

Comunicación cero

La indiferencia es el arma que parece que está usando Miriam contra Rubén. No se han cruzado ni una palabra desde que la gallega volvió a la casa de Guadalix y él no entiende por qué. “Ha llegado un punto en el que no estoy cómodo aquí dentro, la verdad, con nadie”, asegura el joven. “Ahora mismo es una persona más… Me da igual que esté o que no esté”.

Y es que el joven tiene una cosa muy clara. “Si Miriam hubiese querido hablar conmigo ya lo tendría que haber hecho, ella viene de fuera, tiene la cabeza más tranquila”, le comentó a Laura.

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