Adiós a ‘Graceland’ con un giro de guión basado en el caso real de un mafioso

Los guionistas se han inspirado en la historia del mafioso Whitey Bulger, que fue informante del FBI durante más de 20 años.

Una casa en una playa situada al sur de California es el centro de operaciones de un grupo de agentes encubiertos del FBI, la DEA y control de aduanas. La tercera y última temporada de Graceland arranca con los compañeros de Mike Warren (Aaron Tveit) tratando de recuperar la normalidad tras descubrir que Paul Briggs (Daniel Sunjata) también colabora infiltrado con la mafia. Se estrena el miércoles 20 a las 23.20 h en Fox Life.

La línea entre la policía y los criminales se ha difuminado después de que Paul haya tenido que matar para mantener su identidad oculta en la mafia rusa. “Briggs ha roto la confianza de todo el grupo y en especial la de Warren”, explica Daniel sobre la amistad entre Paul y Mike. “Es duro porque su relación era el núcleo de la serie. Eran dos tipos opuestos que, a pesar de sus diferencias, han convivido desde la academia y son los mejores”.

Para este inesperado y arriesgado giro de la tercera temporada, los guionistas se basaron en el caso real de Whitey Bulger, un famoso mafioso de Boston que durante 22 años fue informante del FBI y que acabó en la cárcel junto al agente que colaboraba con él. “Sabía de los asesinatos, de las cosas horribles que Whitey había hecho. Con Briggs quisimos hacer algo parecido, que mirara para otro lado en los delitos de la mafia para conseguir información más importante. El fin justifica los medios”, explica Jeff Eastin, productor ejecutivo de la ficción.

Graceland fue de las primeras series que iniciaron su emisión por Internet en EE.UU. en 2013, una modalidad que gana cada vez más adeptos gracias a plataformas como Netflix o Amazon, pero después de tres temporadas la dura competencia le ha pasado factura. “Había historia para continuar, pero es mejor terminar de pie”, dice Sunjata.

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