‘Houdini y Doyle’, dos amigos contra el crimen

Los actores Michael Weston y Stephen Mangan Unidos interpretan al mago y el escritor que, unidos por su interés por lo sobrenatural, coincidieron en el tenebroso Londres de principios del siglo XX.

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Hay un esclarecedor momento en el primer capítulo de Houdini y Doyle en el que un campesino implicado en un crimen les pregunta de malos modos si son oficiales de policía. “Sí, trabajamos para ellos”, contestan los dos al unísono. El escapista más famoso y el creador de Sherlock Holmes no estuvieron nunca en nómina de Scottland Yard, pero eso no ha sido un impedimento para que David Shore, el creador de las 
inolvidables Ley y orden, House y Battle Creek, haya imaginado una fructífera unión para resolver los crímenes más enrevesados. 

De todas formas, la serie que los canales AXN y AXN White estrenan el viernes y que comenzará a emitirse de forma periódica a partir del jueves 31 en episodios dobles, no es, ni mucho menos, pura ficción. El novelista escocés Arthur Conan Doyle, interpretado por Stephen Mangan, y el mago de origen húngaro Harry Houdini (Michael Weston) –su nombre real era Erich Weiss– se conocieron en Londres en 1920, cuando el escritor acudió a un espectáculo del escapista.

Su interés por lo sobrenatural les unió: el autor británico estaba muy interesado en el ocultismo y deseaba establecer contacto con un hijo suyo que había muerto en la Primera Guerra Mundial y el ilusionista empezaba a hacerse famoso por su cruzada contra los timadores que simulaban encuentros con el más allá. Juntos compartieron sesiones de espiritismo, hasta que el desliz de un médium terminó de convencer a Houdini de que todo era una gran estafa: la adivina le mostró una carta de su madre en inglés, idioma que ella desconocía.

En Houdini y Doyle, estas diferencias les ayudan en su lucha contra el crimen, secundada por la alguacil Adelaide Stratton (Rebecca Liddiard), la primera mujer de la policía londinense. “Se admiraban mucho, eran buenos amigos y contendientes filosóficos –aclara Weston–, pero mi personaje nunca entendió cómo el culto e inteligente Conan Doyle podía creer en cosas que escapan al sentido común”.

El actor neoyorquino –a quien recordamos por el papel del detective Lucas Douglas en House– resalta que hay muchas similitudes entre el mago y el famoso médico de la serie que todavía emite Cuatro: “Creo que David Shore me llamó porque las dotes deductivas que utilizan Doyle y Houdini para resolver los casos se parecen mucho a las del investigador y el galeno. Además, los cuatro siempre quieren ser los más listos en cualquier converesación, una pretensión que puede ser muy molesta para los demás”.

Como ocurrió con el capítulo especial de Sherlock o en la producción española Víctor Ros, el vestuario y la ambientación facilitan la identificación del público. “Las series y películas ambientadas en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX resultan increíbles por sus hermosos trajes y vestidos; por el encanto de las plazas y calles, y porque resultan muy atractivas para los espectadores
 –opina Weston–. Eran tiempos en los que la humanidad estaba ávida de inventos y deseaba explorar y maravillarse ante todo”.

Ese fue el motivo del éxito de las novelas de Sherlock Holmes y sigue siendo la causa de las buenas audiencias de sus adaptaciones.
Mangan, el otro protagonista de esta ficción grabada en 2015 en Manchester (Inglaterra) y Toronto (Canadá), anticipa otras claves: “Hemos tenido siete guionistas para diez capítulos, desde Carl Binder [La doctora Quinn] a Melissa R. Byer [C.S.I.] y todos han aportado su especialidad, desde el terror gótico hasta el thriller psicológico”. 

“Yo debía interpretar a un hombre del Renacimiento, un escritor y doctor que también era jugador de rugby profesional y que dominaba el cricket, golf y boxeo ¡y que además llevaba un enorme mostacho!”, remarca el actor, fascinado por la personalidad de Doyle. Para el intérprete inglés, otra de las piezas fundamentales es que trata sobre dos genios con rasgos tan marcados e identificables como dispares entre sí: “El escritor era escocés y Houdini, aunque de origen húngaro, estadounidense y ambos, en su forma de comportarse, representan perfectamente a sus naciones. Mi personaje es reservado, estudioso y cínico, mientras que Houdini es un showman temerario y fuerte. ¡Es un contraste delicioso!”.

La encargada de armonizar esos caracteres contrapuestos es la detective Adelaide Stratton, interpretada por la canadiense Rebecca Liddiard: “Aporto un punto de vista práctico, imprescindible en todas las investigaciones; soy la única que lo tiene ya que me enfrento a problemas reales, como la incomodidad que produce su presencia. Me necesitan, aunque a principios de siglo XX, pocos aceptaban que una mujer fuera policía”. Incluso hay problemas con sus compañeros de intriga: “A ella le cuesta que entiendan que no es necesario que la protejan o la cuiden porque sabe cuidarse muy bien sola”.

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HOUDINI EN EL CINE Y LA TELEVISIÓN

El escapista más famoso de todos los tiempos tuvo una vida merecedora de ser contada. Amigo del escritor Arthur Conan Doyle, con quien discutió al descubrir que su mujer era espiritista, destacó por una preparación física que le permitía realizar trucos que patentó para evitar imitadores. Considerado
el padre de la magia moderna, su final fue tan sorprendente como su vida: murió a los 52 años tras recibir varios puñetazos 
en el estómago de un estudiante y boxeador que quería poner 
a prueba la resistencia que mostraba en sus espectáculos. Repasamos las películas y series más destacadas que lo han resucitado además de Houdini y Doyle.

‘El Ministerio del Tiempo’

En el próximo capítulo de El Ministerio del Tiempo, dirigido por Paco Plaza, la patrulla de Pacino (Hugo Silva), Alonso (Nacho Fresneda) y Amelia (Aura Garrido) viaja a Nueva York para que Houdini, interpretado por Gary Piquer, compruebe si el agente Argamasilla (Miki Esparbé) puede ver a través de los objetos incluso con los ojos vendados.

‘Houdini’ (2014)

Discovery Max estrenó en España esta miniserie de cuatro episodios protagonizada por Adrien Brody. Basada en el libro A Mind in Chains, de Bernard C. Mayer, y grabada en Budapest (Hungría), de donde tanto el actor como el mago tienen ascendencia, se adentraba en su cara menos conocida.
Desde sus orígenes como Erich Weiss, hijo del rabino de la localidad de Appleton, en Wisconsin, y sus primeros trucos de magia que empezaba a practicar con su hermano, hasta sus trabajos como espía. William Mellville (Tim Pigott-Smith), jefe del servicio secreto británico MI5, lo contrató para informar de lo veía en sus muchos viajes por el mundo.

Los dos últimos episodios se centran en la guerra que el ilusionista declaró a médiums y espiritistas tras la muerte de su madre. Se convirtió en la ficción más exitosa de History Channel gracias en parte a un entregado Adrien Brody que, en su debut en la televisión, se entrenó muy duro para recrear fielmente y sin ayuda de especialistas algunos de sus trucos más arriesgados.

‘El último 
gran mago’ (2007)

El último 
gran mago (2007), con Guy Pearce, se centraba en la muerte de su madre.

‘Cuento de hadas’ (1997)

En Cuento de Hadas (1997), Harvey Keitel se mete en la piel del mago mientras investiga un misterioso suceso.

‘El Gran Houdini’ (1953)

En 1953, El Gran Houdini repasaba la relación entre el mago (Tony Curtis) y su amada Bess (Janet Leigh).

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