La brigada sin ley de Jennifer Lopez en ‘Shades Of Blue’

Más activa que nunca a los 46 años, compagina la serie con el concurso ‘American Idol’ y un show en Las Vegas.

 

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No están los tiempos en EE.UU. como para glorificar a la Policía, por eso una serie que tiene como premisa que esa institución es un ente corrupto aunque honorable podía hacerse un hueco entre las más de 400 ficciones que se emiten semanalmente. Y así ha sido. Shades of Blue se ha convertido en la producción con más éxito de la NBC gracias a su apuesta arriesgada: está protagonizada por una brigada de Nueva York totalmente corrupta que se mueve al margen de la ley. Y ahora, tras triunfar en su país, estrena el piloto en el canal Calle 13 esta noche.

Los agentes cobran ‘protección’ a los comerciantes y deciden quién, cómo y cuánto delinque, con las drogas, cómo no, como línea roja. El teniente Matt Wozniak (Ray Liotta) dirige este grupo formado por Harlee Santos (Jennifer Lopez), Tess Nazario (Drea de Matteo), Marcus Tufo (Hampton Fluker), Carlos Espada (Vincent Laresca) y David Saperstein (Santino Fontana), unos policías tan buenos investigando crímenes como repartiéndose el dinero en la trastienda del pub Murphy’s, con la excepción del joven Michael Loman (Dayo Okeniyi), que aún no sabe dónde se ha metido.

La primera secuencia que vemos deja las cosas bien claras. La atractiva Santos y el novato Loman participan en un operativo de seguimiento y detención de dos sospechosos por tráfico de estupefacientes con un resultado que nadie espera: uno de los criminales muere tiroteado cuando el nuevo confunde su mando de la Playstation con una pistola.

Su compañera, que ha llegado tarde a la operación –se entretuvo porque estaba hablando con una niña (en español)– ‘soluciona’ rápidamente la situación, falsificando las pruebas y los hechos. Problema resuelto, sobre todo teniendo en cuenta que Asuntos Internos también está al tanto.

El FBI, sin embargo, se huele algo e intervendrá para descubrir qué está pasando. El agente Robert Stahl (Warren Kole) tiende una trampa a Santos con resultado plenamente satisfactorio. La policía, bien provista de micrófonos ocultos, se convertirá en su contacto para atrapara a todo el departamento, con Wozniak a la cabeza, o acabará entre rejas. “Tu nueva vida empieza ahora”, le dice a la agente.

Santos es la orgullosa madre soltera de Cristina (Sarah Jeffery), una niña que estudia en una buena y cara escuela, y por nada del mundo acabaría con su futuro. 

La habilidad de esta mujer para moverse entre dos mundos es el nudo argumental de una historia que, además del protagonismo de Jennifer Lopez, tiene otros atractivos, como la dirección de los dos primeros episodios por Barry Levinson –Oscar por Rain Man (1988)–; los guiones a cargo de Adi Hasak (Desde París con amor, Tres días para matar); la aparición de temazos de Kanye West, Marilyn Manson o Sia, y, sobre todo, la inquietante presencia del veterano Ray Liotta y sus eternos ojos llorosos. Sus diálogos con Santos están llenos de tensión y un ‘mal rollo’ que pesa en la historia.

“Empecé en televisión [con series como In Living Color (1991) y Hotel Malibu (1994)], he hecho películas, he sacado un montón de discos y, honestamente, pensé que no volvería la televisión”, comenta la estrella latina, una de las más influyentes del mundo.

Sin embargo, su pálpito cambió cuando le llegó el proyecto de Shades of Blue: “Me enganchó, decidí producirlo e incluso protagonizarlo”. La cantante se unía así a la larga lista de intérpretes de cine (Kiefer Sutherland, Rob Lowe, Kirsten  Dunst…) que ya en la madurez y consolidada su carrera son acogidos por la pequeña pantalla.

“Las mejores historias, las más originales y sorprendentes están ahora en la televisión –dice JLo–  y no quería dejar pasar esta oportunidad”.

Desde la primera secuencia, con Herlee Santos llorando y hablando frente a la cámara de su portátil un monólogo inteligente y poético sobre cómo ha sido su proceso de corrupción (“Ocurrió todo tan despacio que no me di cuenta y luego tan deprisa que no lo vi venir”) se adivina que su personaje tiene enjundia y así ha sido percibido por la crítica de su país.

Shades of Blue se estrenó en EE.UU. el pasado 7 de enero con unos excelentes datos audiencia 
– 8,6 millones de dólares– y una crítica que destaca la polivalencia de 
JLo, capaz de protagonizar una serie, aplaudir a ambiciosos jóvenes en American Idol o cantar todos los días en Las Vegas.

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