La escena final de ‘Cuéntame’: los Alcántara bajan el telón… ¿Para siempre?

Como en la vida real, la evasión de capitales estuvo presente en San Genaro. Y, como si estuviera todo planeado, la familia a excepción de Toni, se despidió de la audiencia en una emocionante escena final saludando a las gradas de un teatro vacío.

 

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Ya nos lo anticipó Joaquín Oristrell en esta entrevista: ‘‘El final impactará en positivo’’. Cuéntame ha despedido su temporada 17 con la doble boda de Antonio (Imanol Arias) y Mercedes (Ana Duato) y de Inés (Irene Visedo) y José ignacio (Jordi Rebellón). Y quizás lo hizo para siempre, ya que la serie no tiene garantizada su renovación por la supuesta evasión de capitales de los protagonistas que, curiosamente, se trasladó a la pantalla. En este reportaje analizamos las escenas claves de este último capítulo: ¿se grabó el epílogo por el temor a la cancelación de la serie? ¿Ya estaba pensado así previamente?

El día de la boda no empezó demasiado bien. Con truenos y relámpagos en San Genaro hacía presagiar una tormenta. Y, para colmo, el avión de Toni tuvo que volver a Londres por un problema de motor.

Ya subida en el coche engalanado para la ocasión, Inés mandó a Ramón (Manolo Cal) que la llevara al teatro para realizar la prueba de Fuenteovejuna. Con las prisas, Inés se rompió el tacón y comenzaría su aventura cómica para llegar a la iglesia.

‘‘¡Joder! ¡Está jarreando!’’, gritó Inés al salir del teatro. Sin tiempo para pensárselo, los dos echaron a correr hacia el coche quedando totalmente empapados. Aunque no se cumpliría el dicho novia mojada, novia afortunada.

Mientras, Julia (Claudia Traisac) –que en principio no iba a asistir al enlace– quiso cerrar las heridas por el suicidio de su padre Mauro antes de viajar a Bruselas con Carlos (Ricardo Gómez). ‘‘Cuanto más tiempo pase, más nos va a costar’’, le dijo Mercedes emocionada. ‘‘Por eso estoy aquí. Y por Carlos’’, contestó Julia.

Del brazo de su cuñado Miguelón (Juan Echanove) y de sus tres sobrinas, Mercedes llegó a la parroquia causando el furor de los asistentes.

Al contrario que Inés. Mojada de arriba a abajo, y con unas zapatillas blancas para sustituir al tacón roto, la mediana de los Alcántara llegó al altar acompañada de Carlos, ya que Toni no llegó.

Pero Luchi (Elisabeth Larena), la hija rebelde de José Ignacio, se interpuso en su camino para contarle ‘‘ese secreto’’. El Marqués se llevó Inés a la sacristía para contárselo de su boca: ‘‘Te habían elegido para la película de Berlanga y dije que rechazaste el papel. Sé que no tengo derecho y que era el papel más importante de tu vida’’. Inés, encolerizó a manotazos. ‘‘Lo hice por ti. Siempre te veía sufrir y siempre esperando la llamada de una gente mediocre’’.

Finalmente, la boda se celebró. Antonio y Mercedes renovaron sus votos después de 37 años en una escena llena de felicidad al ritmo de Te quiero mucho, de Río Roma.

Y feliz no estaba precisamente Inés en el momento anillo. Ya se lo había avisado antes su madre: ‘‘Tú no te quieres casar con él’’.

Ya en la calle, Herminia (María Galiana) recogió el ramo de la novia al mismo tiempo que llegaba el abogado de José Ignacio que le advertía de algo. Antonio, muy astuto, acudió a ver que asuntos se tenía entre manos.

Miguelón fue a buscar a los novios para que se fotografiaran con las novias, pero se encontró con su hermano fuera de sí, pegando a su ya yerno, y Carlos intentado separarle. ‘‘Ya sabía que tenía algo turbio. A este desgraciado le persigue la policía’’, chillaba Antonio. ‘‘Tengo que llevarme a Inés y a Oriol a Miami’’, dijo José Ignacio. ‘‘Tenemos que irnos al aeropuerto. Ahora soy yo su marido y decido yo’’, concluyó ante un amago de ataque al corazón.

‘‘¿Qué pasa aquí?’’, preguntó incrédula Inés. ‘‘Nos tenemos que ir ahora mismo. Si no nos vamos, me meten en la cárcel’’ –avisó José Ignacio–. Es ahora o nunca’’. ‘‘Pues nunca’’, respondió ella ante su madre, su hijo y su hermano.

Sin más, José ignacio se marchó en el taxi al aeropuerto quedándose plantada en medio de la calle. Su matrimonio, que duró apenas 15 minutos, quedo anulado para siempre.

Antes de embarcar en el avión que le llevaría a Miami, José Ignacio fue detenido por dos agentes de la Brigada de Delitos Monetarios, que en aquella época detuvo a más de 20 personas de la nobleza por evasión de capitales.

Sin novio, Inés sí fue elegida para representar a la protagonista de Fuenteovejuna. Al acabar la función, invitió a la familia a ‘‘sentir lo que se siente cuando el público aplaude’’. En una escena maravillosa e inolvidable para los seguidores de Cuéntame, y con la injustificable ausencia de Toni (Pablo Rivero) los Alcántara se despidieron de un graderío vacío y, metafóricamente, de toda la audiencia. Un ‘autohomenaje’ sencillo y cargado de significado para unos actores que llevan 15 años entregados a sus personajes.

Mientras, la voz en off de Carlos Hipólito concluía con esta frase de Charles Chaplin: ‘‘La vida es una obra de teatro que no permite ensayos: canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida, antes de que el telón baje y la obra termine sin aplausos’’. En principio esta escena se grabó a principios de abril, antes de que saliera a la luz el escándalo de Imanol Arias, Ana Duato y Miguel Ángel Bernardeu, por lo que ya estaría pensada antes de sospechar que podría ser la última. La voz en off habría sido más fácil de adaptar, aunque en cualquier caso ya estaba muy acorde con la escena.

Nada más acabar el capítulo, el perfil oficial de la serie Cuéntame en redes sociales compartió esta imagen con el texto “Esta obra no acaba aquí. Esperamos que el telón vuelva a subir. ¡Gracias a todos!”. Aunque el sorprendente final ha mostrado un nivel de calidad y de emoción muy alto, tanto la productora como el equipo artístico confían en que haya una 18ª temporada, que casi se daba por hecha tras los excelentes resultados de audiencia de esta. TVE tomará esa decisión en principio en la reunión de directivos del jueves 26 de mayo, y las perspectivas son complicadas: hasta el Ministerio de Hacienda habría indicado a la cadena pública que la renovación supondría un “grave conflicto ético”. ¿Esperarán a que se determine la inocencia o culpabilidad de los protagonistas? ¿Se decidirán a cancelarla definitivamente? ¿Moverá ficha otra cadena para pescar en río revuelto? A día de hoy, cualquier desenlace es posible.

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