Antonio Banderas es Pablo Picasso en 'Genius', de National Geographic

Charlamos con Antonio Banderas sobre 'Genius', la serie de diez episodios de National Geographic en la que interpreta a Pablo Picasso. Un retrato de su turbulenta vida personal, desde este jueves 26.

 

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En la serie se apunta que Picasso era mal padre, mal amigo, mal amante… El debate está abierto con figuras como Woody Allen, sobre si el hombre y el artista pueden estar separados. ¿Volverías a trabajar con él?
Una regla fundamental para mí como intérprete es no establecer un juicio moral sobre los personajes que interpreto, porque entonces no me permite trabajar. Tengo que someterme a los hechos y National Geographic ha hecho un trabajo genial a la hora de mostrar su vida. ¿Mal padre? He hablado con mucha gente que lo conoció y hay opiniones contradictorias. Tengo buena relación con su nieto Oliver, y charlé con Maya, su madre, y me dijo que adoraba a su padre. Vivo en un país en el que cuando nací era culpable y había que demostrar que eras inocente. En los setenta cuando muere Franco, corríamos delante de los grises para ver si se aprobaba la Constitución. No me puedo convertir ahora en un Franco y ponerle el dedo a la gente sin tener información de nada. Estoy en contra de los abusos, desde luego, pero de ahí a juzgar con ligereza… Yo ignoraba lo de Harvey Weinstein y le pregunté a Salma Hayek, que me dijo que le dio miedo denunciar. Pero la apoyo cien por cien.

¿Picasso fue cruel con las mujeres?
Fue un hombre infiel. Estando con Olga Khokhlova se engancha con Marie Thérèse Walter. Y estando con ella, se lía con Dora Maar… Le gustaba que las mujeres se pelearan por él. Pero no estamos tratando de glorificarlo sino de ver los claroscuros de este hombre. Los daños colaterales que produjo fueron fuertes. El problema no es tanto que quiera abusar de la mujer sino que lo quiere todo. No termina nunca de matar al niño que lleva dentro, y con 64 años pues ya no hace gracia.y El Niño con 7 años tiene mucha gracia pero con 64 años ya no tiene gracia. Tenía mucho poder, era rico, famoso… El único caso donde veo que puede haber un ejercicio punible desde el punto de vista incluso legal fue con Teresa, porque tenía 16 años cuando la conoció. Pero curiosamente ella es la que lo sigue queriendo hasta el final. Y se suicida en 1977 porque rompe el vínculo con Picasso. En el caso de Dora, ella venía del mundo del sadomasoquismo y le decía: "No me voy a querer casar contigo". Hasta que se enamoró perdidamente, y ahí Pablo la apartó porque la vio demasiado encima.

En el primer capítulo se ve que no quería pintar un cuadro político y es Dora la que lo convence. Un debate sobre su compromiso pero… ¿cómo lo vivió él?
Pablo Picasso era su propio planeta, su propio país y su propia ideología. Forma parte del Partido Comunista. Él dice que cuando llegaron los nazis a París se fueron todos corriendo… Y a Picasso lo visitaban los nazis y le quitaban los cuadros. Había un capitán al que le gustaban mucho sus cuadros de hecho. Cuando Jean Cocteau le pidió que firmara una carta para la liberación de Max Jacob, no la firma. La excusa que le dio fue que los nazis iban detrás de él. No hizo declaraciones sobre la guerra civil española y el New York Times lo criticó. Como artista me emociona y es difícil encontrarse a alguien con esa verdad continua.

A algunas mujeres las ayudó mucho…
A todas. Nunca las abandonó económicamente.

Ahora en Hollywood se habla de eso. Susan Sarandon puso el ejemplo de Paul Newman. ¿Te has visto en alguna situación así y has mostrado solidaridad con tus compañeras?
No me he encontrado… Igual ha sucedido que ganaba yo más, pero también me he encontrado con hombres que cobraba más y menos que yo. Nunca lo he achacado al sexo, sinceramente. En Hollywood las valoraciones pueden ser muy raras. Por ejemplo, si eres estrella que brilla en determinados países y saben que la peli se va a vender allí, puedes ganar más. Es un ejemplo. No es siempre una cuestión de sexo. También he trabajado en películas donde las chicas han ganado más dinero que yo.

¿Cómo ha sido grabar en inglés?
Ha sido más complicado para Álex, quien lo interpreta de joven, porque es californiano y tenía que imitar mi acento. Me hubiera encantado hacerlo en español y malagueño… él tenía acento malagueñoo. Yo hace muchos años, cuando estaba haciendo Los reyes del mambo en Los Ángeles, el director, Arnie Glincher, es un marchante de arte y tiene una galería en Nueva York muy importante, me dijo: "Voy a cenar con Paloma Picasso, ¿te quieres venir?" Fuimos, cenamos juntos y yo no hablaba mucho inglés en aquella época. Empecé a hablar en español y yo veía que cerraba los ojos y pensé: "La estoy durmiendo, se me va a quedar frita aquí". Y en un momento determinado le digo: "Paloma, ¿te quieres ir al hotel o algo?" Y me dijo: "No no, es que cierro los ojos porque cuando los cierro veo a mi padre porque hablas igual que él". Nunca perdió su acento malagueño. Y yo pensé, qué bonito.

¿Qué pasó con el proyecto de Carlos Saura?
Ha tenido todos los problemas que te puedes imaginar y más. El guión se quedó atrapado en un concurso de acreedores. Y a mí me encantaba. Escribió otro que no me gustó: era demasiado esquemático, perdía la emoción del primero… Y está ahí. Lo que pasa es que el gobierno no le ha dado subvención y eso dificulta muchísimo la posible financiación.

¿Lo harías?
Lo que va a hacer Carlos Saura no tiene nada que ver con esto, es totalmente diferente. Es una obra no realista, rodada completamente en estudio donde el Guernica se convierte en una pantalla de cine por la que nos colamos en la Guerra Civil española. Él quiere un trabajo artesanal pero en estudio, lo que hizo con Goya en Burdeos. Pero necesito ahora espacio y tiempo, necesito respirar y quitarme a Picasso de encima. Lo tengo en el tuétano. Me levantaba por las mañanas y empezaba a andar como él. Del capítulo 7 al 10 que es ya un señor mayor, fue muy heavy.

¿Era una responsabilidad?
Sí. Ha sido duro desde el punto físico. A mí me recogía un coche a las dos de la madrugada, me sentaba en maquillaje a las dos y media, cinco horas de maquillaje para empezar a rodar de ocho de la mañana a ocho de la tarde todos los días. Y hay un momento en que ya no puedes más. Y te dicen, "pero te puedes dormir en maquillaje". ¿Pero cómo te vas a dormir con un tío haciéndote así en la nariz, la oreja, el ojo… y pegamento, ese olor… ¡Es muy duro! Desde lo físico estoy agotado. Ahora mismo no puedo decirte ni siquiera lo que he hecho. Estoy demasiado pegado al cuadro, usando símil de pintor. Necesito distanciarme para saber la dimensión del trabajo. Yo no he visto ni siquiera lo que habéis visto vosotros, el primer capítulo. Ahí hay solo un regalillo que me hizo la productora, ya que en málaga no se iba a rodar al principio, y al fina sí.

¿Picasso hubiera vuelto a Málaga?
Claro, si lo decía él.

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