Cristina Sánchez: "Mis hijos me han animado a torear otra vez"

La madrileña volverá a vestirse de luces el día 20, 17 años después de su retiro, por una buena causa: los niños enfermos de cáncer.

No es la única mujer torero de la historia, pero sí la más grande. Sus triunfos en la plaza dieron la vuelta al mundo hasta que el 12 de octubre de 1999 se cortó la coleta. Hoy nos anuncia su regreso, que aprovechamos para repasar con ella su vida de entrega y sacrificio dentro y fuera del mundo del toro.

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"La vida me ha sonreído siempre"

Casada, dos niños y el 20 de agosto vuelves a los ruedos después de 17 años. ¿No te da miedo?
El empresario Maximino Peréz me dio un motivo: recaudar fondos para el departamento de investigación del cáncer infantil del Hospital del Niño Jesús. Vuelvo a torear también para que me vean mis hijos, que me han animado. Lo que siento es un miedo responsable. Y si a mí la vida me ha sonreído siempre, esta corrida benéfica es una forma de devolverlo ayudando a los demás.


Regresas con otros dos grandes del toreo: Ponce y El Juli.
Sí, quería buscar a dos figuras que estuvieran a la altura del acontecimiento. Ponce es una enciclopedia viva del toreo. Y El Juli es mi torero por excelencia. Aúna todos los valores del toreo: capacidad de superación, valor, entrega, pasión, investigación constante...

"Me absorbió tanto que no tenía un grupo de amigas"

Se dijo que te retiraste porque había compañeros que no querían torear contigo.
Cuando ves que no estás en el mejor momento, es mejor parar. Preferí no emborronar todo lo que había hecho. En cuanto a lo de los compañeros, hice alusión a ello cuando me retiré, pero desde la madurez lo veo distinto. Conseguí lo que conseguí por mí misma, y lo que no conseguí, también sería por mi culpa. No se puede echar la culpa a otros.


¿Qué virtudes tuyas te alzaron a primera figura del toreo?
La entrega de mi vida a la profesión. Entrenaba la que más, no me dejaba ganar nunca la partida... Me absorbió tanto que, cuando lo dejé a los 27, no tenía un grupo de amigas. Volvería a hacer lo mismo.


¿Qué tarde de tu carrera recuerdas con más emoción?
El día que abrí la Puerta Grande de Las Ventas como novillera. La de mi alternativa, en Nimes, con Curro Romero de padrino y Manzanares. Y la de mi confirmación en Madrid, en la Feria de San Isidro.

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"Tengo cornadas en el muslo derecho, el vientre y el pubis"

¿Y la tarde más dura?
La peor es la que decides que será la última. Fue en la Feria de Otoño de Madrid. Fue muy triste.


¿Cuántas cornadas tienes?
Tres: en el muslo derecho, en el vientre y en el pubis. Y múltiples golpes que a veces duelen más y no se curan del todo.


¿Cómo se controla el miedo para, después de una cornada, volver a ponerte delante del toro?
Hay que reponerse y volver a recuperar el sitio. No hay tregua.


¿Qué es lo más bonito que te ha dado el toro en tu vida?
Para mí ha sido una enseñanza de vida, he crecido con los valores del toro: esfuerzo, sacrificio, lucha, respeto y humanidad.


¿Y qué te ha quitado?
Nada, aunque no haya tenido la vida de una mujer al uso. No tengo un título universitario, pero sí el de la vida. Sólo tengo agradecimiento.

"Lo de ser torero no era un capricho"

¿En qué te gastaste el primer sueldo que ganaste toreando?
Me compré un Ford Probe rojo, el que tenía me dejaba tirada (risas).


Creo que antes que torero fuiste peluquera, ¿es así?
Sí, entré de aprendiz en una peluquería. Ganaba dinero para mis cosas y por la tarde entrenaba. Así mis padres veían que me esforzaba y que lo de ser torero no era un capricho. Lo dejé cuando empecé a ganar dinero toreando.


Tu padre, Antonio Sánchez, fue banderillero. ¿Eres torero por él o a pesar de él?
Siempre me apoyó. Él compaginaba la profesión de bombero y la de banderillero. No pudo cumplir su sueño, pero me contagió su pasión.


¿Y tu madre?
Al principio se enfadó, y ahora que soy madre lo entiendo. Luego siempre tuvo palabras de aliento.


¿Ligabas más por ser torero o imponías demasiado a los chicos ?
Yo creo que les imponía (risas). A los toreros siempre se les acercan las chicas, pero a mí mi cuadrilla me protegía mucho.

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"Mis hijos quieren ser uno piloto y otro, militar"

Tu marido fue banderillero en tu cuadrilla, ¿verdad?
Sí, vino a mi cuadrilla casi al final. Nos retiramos el mismo día. Él ya tenía otros negocios.


Tenéis dos hijos, ¿te gustaría que fueran toreros?
No, prefiero que estudien. Son buenos aficionados, pero uno quiere ser piloto y otro, militar.


¿Es cierto que a tu hijo en el colegio le han llamado asesino?
Sí, es cierto. Esta sociedad está perturbada. Un grupo de personas ha escogido la tauromaquia como diana de una defensa animalista mal entendida y la están machacando con mentiras.


¿Qué consejo les das para que se defiendan?
Les pido que no entren al trapo y que no ejerzan la violencia que muchas veces ejerce esa gente... ¡Son ratas de cloaca!

"Fue durísimo televisar la muerte de un compañero"

¿Te refieres a los que se han alegrado de la muerte del torero Víctor Barrio?
Sí, con lo que he vivido estos días no puedo decir otra cosa... Fue durísimo televisar, desde Castilla-La Mancha TV donde trabajo, la muerte de un compañero y leer después en Twitter esos comentarios... Si te alegras de la muerte de un ser humano, eres una rata sin sentimientos. El colectivo taurino está haciendo lo que tiene que hacer para poner a esa gente en su sitio.


Cristina, eres comentarista taurina en Castilla-La Mancha TV, has presentado un reality, participado en otro, ¿qué más te gustaría hacer en televisión?
Los medios de comunicación siempre me han gustado mucho. Tengo un par de proyectos en mente, porque creo que sería bueno explicar el mundo del toro desde el lado humano y personal.


También das conferencias…
Sí, contar mis experiencias a niños, ejecutivos y estudiantes me resulta muy enriquecedor.

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Feria de Cuenca

El 20 de agosto Cristina Sánchez reaparecerá en Cuenca, en una corrida benéfica de la que donará sus honorarios al Hospital del Niño Jesús de Madrid.

Cristina Sánchez vuelve a vestirse de luces por un día