La decepción de Guillermo; ‘Amar es para siempre’
Al enterarse de que el hijo que espera Cristina no es suyo, Galán se aleja de ella y se acerca de nuevo a Lourdes, que se deja querer.

QUÉ HA PASADO
• Luisita se plantea ser madre.
• Mateo y Fede se reconcilian.
• Sebas cede a Manolita la presidencia vecinal.
• Estrella se acerca a Manolín.

Irene se arrepiente de haber pasado la noche con Lorenzo. “Trabajo y amor no hacen buenas migas”, explica al jefe de seguridad, a quien prefiere utilizar solo para acabar con la ambición de Armando y no confundirlo.

Desde hace días, un hombre entra y sale del King’s a su antojo, levantando la curiosidad de Curtis. “Tengo la sensación de que está siguiéndome”, se atreve a abordarlo. “No, a usted no, pero me han dicho que aquí trabaja una joven llamada Josefina. Necesito hablar con ella de un importante asunto”, le dice.

No obstante, ella no le reconoce: “¿Quién eres?”. La camarera se queda de piedra con la repuesta: “Soy Fran, tu hermano. Vengo a recuperar el tiempo perdido”.

Aunque le ha costado asumirlo, finalmente Amelia acepta la propuesta de Luisita de ser madres. “Tenemos derecho a formar una familia”, concluyen y piensan la forma de dar forma a su sueño.

Al enterarse de que Jaro roba porque está enganchado a la droga, Marisol se siente identificada con él por su pasado y decide ayudarlo. “No sirve de nada que le des dinero. Aumentarás su adicción”, da por hecho Manolín. “Sí, pero al menos evitaré que siga atracando”, responde la joven.

Por si fueran poco los problemas que tiene Guillermo, encuentra en la mesa de Cristina el informe médico en el pone que su gestación es de cuatro meses y medio. “¿Cuándo pensabas decírmelo? Entonces, el hijo que esperas no es mío. ¿Es de Lenin?”, pregunta a su novia. “Sí, pero es que tuve el periodo y jamás pensé que siendo así pudiera estar embarazada”, afirma.

Galán, decepcionado, se refugia en el bufete y agradece a Lourdes que continúe en la lucha para que su padre pague por las muertes de Adela y Julia.

Por otro lado, Irene también va por la misma línea y está obsesionada con que el empresario no obtenga la licencia para abrir un casino en Madrid. Para ello, cuenta con la confianza de Roque, que asegura tenerlo entre las cuerdas: “No he venido a Madrid para ser un simple empleado de hotel. Mi objetivo es el mismo que el tuyo: destruir a Ordóñez”.

Mientras tanto, Jose se enfrenta a un pasado que desconocía casi por completo. “Solo me dijeron que vivías por voluntad propia en Estados Unidos y que no te buscara”, explica a Fran, que le relata historias increíbles. “¿De verdad te ha pasado todo eso en la vida? Suena un poco como a película”, desconfía ella.

Cuando Luisita y Amelia dan casi por perdido llevar a cabo su ilusión aparece, como caído del cielo, un antiguo conocido de las dos: Sebastián ha regresado en el momento preciso. “¿Estás pensando lo mismo que yo?”, sonríen al verle entrar en su casa. Antes de proponerle ser el padre de su hijo, deciden que será Luisita quien se quede en estado.

Para sorpresa de Marisol, Jaro no muestra ningún interés en su limosna: “Tengo capacidad para conseguir mucho más dinero por mí mismo”. Al enterarse, Manolín alardea: “Deberías hacerme caso alguna vez. Ya no soy un niño”.

La decepción que se ha llevado Guillermo con su compañera le lleva a ignorarla prácticamente en el despacho. La abogada, también hundida por lo que ella considera un malentendido, tiene que ver el evidente acercamiento entre su novio y Lourdes, que se deja querer.

Al volver a su casa, la abogada se centra en su hermana pequeña, muy agobiada con los exámenes finales. “Me resulta imposible concentrarme con todo lo que ha pasado en esta familia este ultimo año”, asegura Inma. “Lo repasaremos juntas”, le ofrece.

Al menos, Mateo sí que pasa por una buena racha y está dispuesto a que su apellido no sea ni un impedimento, ni un beneficio para encontrar su primer empleo. Además, ahora tiene el inesperado apoyo de Eva, que se muestra interesada en ser algo más que su amiga. “Es como si alguien quisiera recompensarme después de tantos palos”, comenta a Fede, también recuperado como su mejor amigo.

Muy diferente es para Irene, que no logra conciliar el sueño pues cuanto más cerca tiene la venganza, más miedo le da y se plantea abandonar. Lorenzo insiste en que deben actuar cuanto antes o Armando saldrá impune ya que la justicia jamás le condenará. “Tiene demasiado poder”, asegura.

Más segura que nunca, Lourdes decide que es el momento de apostar por ser feliz de una vez:“Es ridículo seguir luchando contra mis sentimientos. Mamá lo entendería”, se autojustifica.

Antena 3 renueva su serie de misterio más adictiva con Elena Rivera y Manu Baqueiro

José Antonio Sayagués, de 'Amar es para siempre', vuelve a la televisión

La serie de Amparo Piñero parecida a 'Amar es para siempre'
La serie que engancha a los fans de las telenovelas






